Este cuadro de Zurbarán, "Defensa de Cádiz", ilustra perfectamente el objetivo y prioridad de nuestra asociación.

sábado, 26 de enero de 2013

UNO DE NOSOTROS

       Rafael Sánchez Saus, publicado en el Diario de Cádiz el  24.01.2013
 
NO todos los políticos son iguales ni valen lo mismo. Por supuesto, los hay corruptos, incorruptos y hasta quizá algún incorruptible; también los hay perezosos, despreocupados y unos cuantos diligentes. Entre estos, quienes mejor que tuvieran las manos quietas y las malévolas ideas en el cajón, y quienes tienen en mente el bien común y se afanan en preservarlo, mayormente de los vecinos de escaño o comisión.

Algunos de estos últimos, de los laboriosos que se ocupan del bien común y, además, de los seres humanos más indefensos, están apoyando a nivel europeo la iniciativa Uno de Nosotros, One of Us en inglés y a causa del origen plurinacional del proyecto, que agrupa a ciudadanos de Reino Unido, Francia, Alemania, Italia, Hungría, Polonia y, menos mal, también de España, que no en todo vamos a quedar en el pelotón de los torpes. One of Us busca la recogida de al menos un millón de firmas para reclamar a la Unión Europea la defensa de la dignidad, el derecho a la vida y la integridad de todo ser humano desde su concepción, tal como se interpretó por el Tribunal de la UE en 2011, cuando se reconoció en el embrión el principio del desarrollo del ser humano.

El pasado 18 de enero se presentó esta Iniciativa Ciudadana Europea en la Oficina del Parlamento Europeo en Madrid. Alicia Latorre, presidenta de la Federación Española de Asociaciones Provida y miembro del Comité de Ciudadanos, estuvo arropada por políticos como el eurodiputado Jaime Mayor, los congresistas Eugenio Nasarre y Carlos Salvador, y el senador Luis Peral. ¿Ningún andaluz, entre las decenas de representantes que enviamos a Madrid, tuvo a bien apoyar con su presencia esta extraordinaria iniciativa, pionera en su género? Pues parece que no, y esto es algo que debiera mover a reflexión a muchos votantes que, apenas un año después de las elecciones, nos frotamos los ojos ante lo que vemos, y más aún por lo que esperábamos ver y no vemos. Y es que entre los políticos también los hay que se acuerdan de su electorado durante la legislatura y quiénes sólo piensan en él cuando el ambiente huele a urna, lo que no deja de ser otra forma de corrupción.

Somos ya muchos los andaluces que hemos firmado esta Iniciativa Ciudadana Europea y esperamos que alguno de nuestros representantes haga público su apoyo. Necesitamos tener al menos una razón para volver a votarles.

sábado, 19 de enero de 2013

TIEMPO SIN IDEAS CLARAS

        
José Joaquín  León, publicado en el Diario de Cádiz el martes 15.01.2013
 

ADEMÁS de una crisis económica, en España tenemos un gran problema político. El caso de Cataluña es la punta del iceberg. El problema se debe, en gran medida, a que los políticos españoles carecen de ideas claras. Desde el acuerdo de la Constitución de 1978 han pasado más de 30 años. Ya no estamos en la España de Suárez, Felipe, Fraga y Carrillo. Ni siquiera en la Cataluña de Jordi Pujol, aunque él siga por ahí. ¿Haría falta una Segunda Transición? No es descabellado pensarlo.

La mayoría de las políticas actuales no van a ninguna parte, tan sólo a callejones sin salida, a perder el tiempo. El mejor ejemplo es Cataluña, un disparate donde nada es lo que parece y donde ya se recula a marchas forzadas. El documento soberanista del derecho a decidir confirma lo que se sabía. Artur Mas, tras no conseguir la mayoría absoluta que pidió, se ha echado en brazos de Oriol Junqueras. Pero a ERC lo que más le interesa no es la independencia de Cataluña, sino prolongar la trifulca actual todo lo que pueda, en la creencia de que eso le dará más votos.

Junqueras fue el primero en pedir la dimisión de Duran Lleida por el caso Pallarols. Es un caso de financiación irregular, con matices inaceptables. Pero hay que huir de fariseísmos. En los primeros tiempos de la democracia (y, en algunos casos, después) todos los partidos fueron financiados de diversas maneras raras. Nadie puede tirar la primera piedra. PP y PSOE se unieron a la petición de dimisión de Duran, hasta que se dieron cuenta de que era un intento de ERC para liquidar al que más les estorba en Cataluña, porque es nacionalista pero no independentista. Cargarse ahora a Duran no es lo más inteligente.

También se están dando cuenta en el PSOE y en IU que una Cataluña independiente sería la tumba electoral de la izquierda en España durante una larga temporada. Por razones matemáticas, pero también políticas. Así que ahora el PSC de Pere Navarro, y asimismo la ICV de Joan Herrera, juegan a la ambigüedad; están a favor del derecho a decidir, pero no de la independencia. Es decir, aspiran a decidir otro modelo de Estado sin irse del todo. Pero en Cataluña tampoco quieren ser como La Rioja o Murcia. Ahí es donde entra lo del federalismo, lo de la Segunda Transición y el final del café para todos. Ahí es donde Andalucía debe estar expectante, o nos darán coba. Como no hay ideas claras, adivinar hacia donde vamos es difícil.

jueves, 10 de enero de 2013

¿POR QUÉ?

          

Enrique Gracía-Máiquez,publicado en el Diario de Cádiz el miercoles 09.01.2013


SEGÚN José María Pemán, la crítica más desoladora para un escritor o un artista es que nos preguntemos, después de leer su libro o de ver representada su obra o de contemplar su cuadro: "¿Por qué?". Si la obra no ha dado razón de su existencia, no valen de nada ya las disquisiciones teóricas ni más explicaciones ni otras historias. La simple posibilidad de ese "¿por qué?" la invalida en su conjunto.

En política pasa lo contrario: los "por qué" son imprescindibles. Y hay que contestarlos con pelos y señales, con claridad y capacidad de convicción. Si la explicación no se da, malo; si se da y no convence, peor. Está sucediendo con el caso Rato. Lo han nombrado consejero asesor de Telefónica, que es -hablando rápido- un chollo; y el "¿por qué?" se nos queda colgando de los labios.

Porque las respuestas, o no se nos dan o son peores. Para empezar, ¿a cuenta de qué méritos? Ni el FMI ni su paso por él están para muchas condecoraciones y el episodio de Bankia es para poquísimas alharacas. Con todo, lo de los méritos personales es cuestión menor.

Con este nombramiento, se demuestra a la opinión pública que los gobiernos y, por tanto, los partidos siguen haciendo lo que quieren con las empresas de antigua titularidad pública -y basta revisar la lista de consejeros de Telefónica desde la supuesta privatización hasta aquí-. No viene mal que nos enteremos de una vez, por si nos vamos cayendo del guindo.

Todavía peor es lo que el "por qué" nos empuja a imaginarnos. ¿Qué se debe a Rato para pagárselo de una manera tan impúdica y tan poco oportuna, ahora que hay miles de afectados directos por el desbarajuste de Bankia y millones de personas y familias arrasadas por la crisis? Tampoco cabe la excusa de la piedad, porque hambre no iba a pasar retirado Rodrigo Rato.

Lo cual nos lleva a preguntarnos no ya "¿por qué?", sino "¿en qué manos estamos?". Hacer este movimiento tan escandaloso, del que cualquiera de mediana inteligencia podía deducir el eco mediático, en estos momentos tan delicados, no deja de ser una muestra de falta de sentido político como para echarse a temblar. Un hombre que roza la edad de la jubilación y sin problemas económicos ni mucho menos, ¿no ha sido capaz de ver que le convenía más un discreto retiro dedicado a la meditación? Y quienes nos mandan, ¿tampoco han sido capaces de entenderlo? O son bobos o se ríen de nosotros en nuestra cara. O ambas cosas.

jueves, 3 de enero de 2013

EL CRISTIANISMO COMO DISIDENCIA

 manuel Bustos Rodríguez, publicado en el diario de cadiz el 02.01.2013


DESDE el corazón mismo del siglo XIX se nos ha transmitido la idea de una Iglesia y una religión cristiana asociadas al inmovilismo y a los poderosos, y contraria a la modernidad y a la ciencia moderna. De poco habrían servido en este sentido los importantes servicios prestados por ambas a los marginados de toda índole a lo largo de la historia, así como al desarrollo de la cultura y de las tareas científicas.

Tras el Concilio Vaticano II se hizo en la Iglesia un esfuerzo considerable de denuncia de las situaciones de injusticia en nuestro mundo, de preocupación por la libertad y los derechos humanos, de promoción social y de apoyo a la ciencia. Fruto de todo ello fue el desvanecimiento temporal de la imagen heredada. Mas a medida que nos hemos ido acercando al presente, y particularmente en las últimas décadas, esa vieja imagen ha reaparecido con una fuerza inusitada. El cristianismo en general y la Iglesia católica en particular han pasado de ser héroes a villanos. Y no es porque se haya producido un giro sustancial en ninguno de los dos; más bien al contrario, la apertura al mundo secularizado les ha pasado factura con frecuencia.

El cambio de actitud debe buscarse en la profunda mutación que está experimentando la cultura de nuestro tiempo, una mutación de claro sesgo antropológico; de aquí su hondura y riesgos. Resumiendo mucho las cosas por falta de espacio, diríamos que dicha transformación pretende construirse sobre tres pilares clave: la universalidad o globalización, la ideología de género y el relativismo. Otros caracteres del momento actual, como la crisis económica, la crisis política o la emergencia nacionalista, poseen estrechos vínculos con ellos.

La presencia de la globalización hace que las dos restantes alcancen un eco mucho mayor del que les pertenecería si se tratara de un marco meramente local o nacional. El inusitado poder de los medios de comunicación, especialmente de internet, de las redes sociales y de la televisión, le han otorgado un alcance extraordinario.

Ideología de género y relativismo conforman el sustrato de nuestra cultura en las últimas décadas, e inciden en los graves problemas que hoy nos afligen, y, en parte, en la debilidad de Europa. Actúan como disolventes de vínculos fundamentales y, en particular, de las bases cristianas de la sociedad occidental y del concepto mismo de lo humano.

Partiendo de grupos muy minoritarios, ambas corrientes han logrado alzarse, aprovechando el vacío moral, gracias a su organización, determinación y beligerancia, así como al apoyo institucional y de los medios, hasta imponer una auténtica dictadura de pensamiento en todos los ámbitos de la vida cotidiana. Han nacido con pretensiones de ingeniería social para conformarla a su imagen y semejanza, proyectándose sobre ámbitos esenciales, como son la naturaleza del ser humano, la relación hombre-mujer, la familia, el matrimonio, los hijos, o sobre las bases morales que sirven de orientación e integración a los miembros de una sociedad.

Frente a esta deriva, pocas disidencias más importantes, pocas luchas más denodadas en defensa de la ley natural y de la dignidad de la vida humana que las del cristianismo y, a pesar de sus limitaciones, de la Iglesia. No viene de los partidos, sean estos de derecha o de izquierda, la disidencia frente a dicha dictadura, sino de la propia religión y, en particular, de una de las instituciones fundamentales en que toma cuerpo. Y esto es así, porque sólo ellos son capaces de presentar una verdadera concepción del hombre alternativa a la que se pretende imponer. Movimientos con un claro componente ecologista y antisistema están fuertemente contaminados a este respecto por ambas corrientes, aunque se presenten también como valedores de una cultura alternativa.

Todo esto, unido al previo calentamiento de la opinión en las anteriores décadas, explica la saña y, en algunos casos, la persecución crecientes con que se emplean los grupos que sostienen esta cultura emergente y sus albaceas. Sólo así se explica también la caza de brujas suscitada sucesivamente, entre otros, contra el parlamentario italiano Buttiglione, el primer ministro húngaro Viktor Orban y su constitución de inspiración cristiana o, entre nosotros, el juez Ferrín Calamita.

Les esperan, pues, tiempos difíciles a los cristianos en los próximos años, de difícil convivencia con una legislación que puede arrinconarlos y una ideología que ha calado a través de los medios en una previamente abonada población civil. Será preciso que, frente a ello, sean capaces de defender su derecho, en una sociedad democrática, a tener su propia voz y a obrar de acuerdo con su conciencia, sin ser tildados por ello de machismo, homofobia o fundamentalismo, por citar sólo algunas de los epítetos más frecuentes que se les suelen aplicar.

domingo, 23 de diciembre de 2012

LIBERTAD A LA AMERICANA

Lourdes Alcañiz, publicado en el Diario de Cádiz el domingo 23.12.2012

 

Hace unos años, cuando la mayor de mis cuatro hijos iba a la escuela elemental en Florida, hubo un tiroteo al lado de su colegio. Un desequilibrado armado con un rifle semiautomático se liquidó a una chica embarazada de siete meses y a cuatro personas más en el vestíbulo de un edificio al lado de su colegio. Recuerdo como si fuera ayer el absoluto terror en los primeros momentos de confusión al oír el lugar del tiroteo en la radio y la angustia y desesperación por llegar a la zona acordonada y saber si mi hija estaba bien. Cinco personas murieron ese día y el incidente apenas si duró un día en los titulares nacionales.

Unos meses después hubo un despliegue de agentes del FBI en los pasillos del edificio de apartamentos donde vivíamos. El vecino de abajo había estado adquiriendo munición suficiente para hacernos volar a todos por los aires. Esa noticia, ni siquiera llegó a los periódicos. Esta semana, veintisiete familias han enterrado a sus hijos, veinte de ellos niños de seis y siete años. Los titulares hacen comparaciones en el ranking de matanzas: es la segunda más brutal desde lo ocurrido en Virginia Tech. Columbine ha caído al tercer lugar.

En cualquier país en el que se producen actos semejantes de barbarie contra la población civil no hay descanso hasta que se acorrala a los culpables y se acaba con ellos. El culpable en Estados Unidos es un interesante concepto: la sagrada libertad individual americana llevada hasta sus retorcidos extremos por medio de la segunda enmienda a la Constitución. A la sombra de esta enmienda, que ampara el derecho a portar armas, ha medrado una industria del armamento para el ciudadano medio a la que nadie parece poder poner freno.

Una de las armas a cuyos balazos murieron acribillados veinte criaturas inocentes y seis adultos tratando de defenderlos era un rifle semiautomático diseñado para perforar chalecos blindados e infligir el máximo daño posible. ¿Quién necesita este tipo de rifles para proteger su sagrada libertad individual? ¿Quién lleva chalecos blindados? Los ciervos no.

Mientras tanto los detectives siguen intentando encontrar un motivo para semejante masacre en la cabeza de un desequilibrado al que un sistema de salud inexistente nunca pudo ayudar. Un sistema que no ofrece una cobertura mínima a millones de personas y que por supuesto carece de un sistema de salud mental básico para poder detectar y tratar problemas mentales en su inicio. ¿Por qué? Porque la sagrada libertad individual americana no ha permitido hasta ahora que se cree un sistema sanitario universal elemental… en la nación más poderosa del mundo.

En los años noventa otro trastornado armado mató a cinco niños de entre 6 y 9 años e hirió a 29 en una escuela de California. El clamor público entonces hizo que se pusiera en marcha la maquinaria política para aprobar leyes que restringieran la compra de armas de asalto estilo militar. Pasaron cinco años hasta que se aprobó una ley prohibiendo estas armas, pero la efectividad de la ley fue poco más que nula, como demostró un estudio posterior del Departamento de Justicia. La prohibición no afectó a las armas que estaban ya en el mercado y los fabricantes se las ingeniaron para fabricar armas similares no restringidas. El poderoso lobby de la Asociación Nacional de Armas estaba detrás de las maniobras con el concepto de libertad individual como bandera. Y como suele ocurrir cuando la libertad al estilo americano está en juego, ganaron la batalla.

Esta asociación es la que se ha opuesto desde siempre agresivamente a cualquier regulación racional del mercado de armas, supuestamente representando la segunda enmienda. En realidad a los únicos que representan son a los fabricantes de armas en una industria que ha crecido casi un seis por ciento desde 2007 y que hoy en día factura doce mil millones de dólares anuales. Poderoso caballero es Don Dinero, y poderosos son los escaños que ayuda a mantener en el congreso, especialmente republicanos.

An armed society is a polite society o "Una sociedad armada es una sociedad educada", es el lema de la asociación, curiosa interpretación de un colectivo cuya razón de ser se supone que es la defensa de la libertad. Los rifles son los que tienen la última palabra a la hora de controlar el comportamiento individual. O "Yo tengo un arma y tú no, así que mejor te callas". Que viva la libertad de expresión, pilar de la democracia americana a través de su primera enmienda.

El presidente Obama acaba de dar un plazo de un mes para que los legisladores presenten medidas reales que eviten estas tragedias en el futuro. Quién sabe, quizás sea este presidente, el que ha conseguido aprobar un plan de salud universal, el que consiga hacer entender a sus compatriotas que el bien común está por encima de ciertas libertades individuales. Por el momento, las tiendas de armas están haciendo el agosto entre sus clientes, duplicando sus ventas de fusiles semiautomáticos, no vaya a ser que se les recorte su derecho a armarse. Los demás, mientras tanto seguiremos llevando nuestros niños a la escuela rezando para que el siguiente perturbado en cuyas manos caiga una semiautomática no viva en el vecindario.

viernes, 21 de diciembre de 2012

IMBECILIDAD SIN FRONTERAS

Carlos Colón en el Diario de Cádiz el jueves 20.12.2012
AL leer que la Comisión Europea le ha pedido al Gobierno eslovaco que elimine la cruz y el nimbo de las figuras de san Cirilo y san Metodio que figuran de la moneda de dos euros que conmemorará el 1150 aniversario de la llegada de los dos santos a la Gran Moravia, recordé la reciente polémica por el envío de una felicitación de Navidad en un tuit del Congreso. Imbecilidad sin fronteras.
 
Permítaseme citar El papel de la religión en la formación humana, testimonio del poco sospechoso Luis Gómez Llorente, histórico militante del PSOE recientemente fallecido, impulsor de Izquierda Socialista y especialmente beligerante en la necesaria separación entre el Estado y la Iglesia.

"Detecto la indiferencia actual de muchos españoles jóvenes ante la religión, ante los fenómenos religiosos, como una señal más de pérdida de identidad colectiva. Sus padres no fueron tan indiferentes, y menos sus abuelos... Ellos no se definían en materia religiosa por la indiferencia… Eran creyentes, o ateos, o herejes, o librepensadores… Veían con simpatía o con antipatía la religión... Cualquier cosa menos la indiferencia.
 
No comparto la idea de quienes ven en ello un progreso. La indiferencia inconsciente, fruto del desconocimiento, nada tiene que ver con la tolerancia, fruto precisamente de la reflexión sobre las creencias. La tolerancia viene como regreso del fanatismo, como voluntad de ir hacia una convivencia pacífica entre las creencias y entre la creencia y la increencia.
 
La indiferencia aparenta estar de vuelta de todo sin haber ido a ninguna parte. No es una nueva forma de pensar sino de no pensar. Seamos cuidadosos en esto. Algunas personas reflexivamente antirreligiosas -no les faltan razones- incurren en el error de regocijarse ante esa indiferencia religiosa, y lo confunden con la deseada laicización de la sociedad. Pero no advierten que quienes pasan de tomar postura ante la religión, pasan también de tomar postura ante los idearios políticos por el mismo hecho radical, porque los desconocen.
 
Igual pasa con las teorías estéticas, o con el acomodo meramente imitativo de las pautas éticas. Todo esto, señores, no es progreso, sino regreso a un crudo gregarismo primitivo, harto peligroso por cierto, dado que esa vaciedad de ideas puede ser invadida en cualquier momento crítico por el primer aventurero que tenga a su mano el grifo de las imágenes en cascada". Era un hombre inteligente.

sábado, 15 de diciembre de 2012

SOBRAN VOCINGLEROS

(Rafael Padilla en el Diario de Cádiz el domingo 09.12.2012) 

Comprendo que la cosa está mala de narices y que la reducción de costes forzosamente tiene que tener un impacto sobre la calidad de cuanto se hace. Podría citar ejemplos en numerosos sectores (la sanidad, la educación, la discapacidad…) en los que la crisis, lejos de agudizar el ingenio y de propiciar una racionalización de recursos, está provocando deterioros quizá irreversibles. Pero hoy me voy a detener en uno que, aun no siendo el más importante, en la medida en que conforma la opinión pública, necesita de especial rigurosidad y responsabilidad.

 

Me refiero, claro, a los medios de comunicación y al periodismo barato que, por desgracia, triunfa en canales, rotativas y diales. Basta con analizar las noticias que alcanzan el estrellato para darse cuenta del grado de banalidad y de ignorancia en el que sobrevive una buena parte de la profesión. El hecho mismo de constatar cuáles son los formatos exitosos del momento -Sálvame, Punto Pelota y otros tantos gallineros de semejante altura- me exime de ulteriores reflexiones sobre dónde se encuentra el listón del modo periodístico triunfante.

En los últimos días, dos noticias menores relacionadas con Ratzinger me servirán de termómetro para medir el disparate. En todos los soportes informativos -y todos son todos, desde los serios y reconocidos hasta los más frívolos- han aparecido dos titulares ("el Papa expulsa del belén al buey y a la mula"; "el Papa afirma que los reyes magos eran andaluces") que son un prodigio de estulticia, de sensacionalismo facilón y de vacuidad. Ya extraña que Benedicto XVI no asome en la prensa por sus condenas, duras y repetidas, del sistema económico que sufrimos, ni por su compromiso irrenunciable con los débiles; pero sorprende todavía más que sí lo haga por la tergiversación interesada de sus opiniones, por lo demás certeras, en asuntos francamente nimios.

Dudo que el libro del que han sido extraídas esas dos "revelaciones" -La infancia de Jesús- haya sido leído por quienes las propagan con tal entusiasmo. Dudo también de la capacidad crítica de cuantos, sin otro propósito que el de zurrarle al alemán, sacan tan descabelladas conclusiones. Y dudo, en fin, del criterio y de la cordura de aquéllos que incitan o se prestan a engordar la demencia de este circo.

Como éstas, a cientos. Y en ámbitos mucho más trascendentes y delicados. El efectismo está pudiendo con la verdad, la grosería con la finura, la caja con la excelencia. Y bien que me duele: lo que menos le hace falta a un país angustiado son vocingleros de corrala, distorsionadores, por malicia o por incompetencia, de una realidad que exige ser precisa y minuciosamente contada para no alterar más los nervios de un pueblo lógicamente irascible e hiperexcitado. Que cada palo aguante su vela y ésta, la del buen periodismo, veraz, lúcido y útil, me parece esencial en los oscuros e inestables tiempos que llegan.

  • lector 09.12.2012, 13:36
    Que a un intelectual de la talla del papa Ratzinger, un grupo de analfabetos funcionales le cuestionen un simple hecho anecdotico que ellos elevan a categoria y que Benedicto explica perfectamente en su ultimo libro es propio de personas que hacen de la ignorancia bandera. El Papa no ha suprimido del nacimiento ninguna figura. Por favor lean. Sr. Padilla su articulo es valiente pues pone el dedo en la llaga de una mala manera de hacer periodismo.

lunes, 10 de diciembre de 2012

E S T O R B A B A N


 

La palabra estorbar no es mía. La decía mucho a sus vecinos ese hombre que se suicidó ayer, y mató a su mujer con consentimiento de ella: que estorbaban. A todo el que le quisiera oír, le decía que estorbaban. Un matrimonio de viejos de 78 y 77 años se suicidaba en Granada para dejar de estorbar a sus hijos. Habían comprendido que estorbaban.

 

Los periodistas solemos llamarle sucesos a estas cosas sangrientas que pasan. Y no. No son cosas que pasan. Los sucesos son la visceralización salvaje de una injusticia, de una anomalía, de una cicatriz gangrenada de la sociedad. Estos dos viejos de Granada le han venido a decir con la muerte, a sus cuatro hijos, o sea, a todos nosotros, que estorbaban, que eran juguetes rotos, peceras vacías ocupando sitio en el desván, radiadores fríos. Lo que han venido a decir estos viejos es que hay gente que se cree que estorba. Y yo no sé si no estará muy podrida una sociedad que esconde gente que estorba. Gente que se cree que estorba. Gente que no quiere estorbar más.

 

La vieja estaba impedida y el hombre enfermo, y escribieron dos notas. Aunque no las he leído, malicio que en esas dos notas nada se decía de la defenestrada ley de dependencia. Presiento más probable la caligrafía rotunda del verbo estorbar. Ella escribió su nota de despedida primero. Él apuntó a su mujer con la escopeta. ¿Qué le diría él a ella antes de disparar? ¿Qué se dirían? No sé. Disparó. Después él escribió su nota. Y dirigió el cañón contra su cabeza. Los dos, en sus notas, pidieron que los incinerasen juntos. Así ya no estorbaban.

 

Pero estos dos viejos de 78 y 77 años, que estorbaban, habían trabajado durante 50 años, habían criado a cuatro hijos y habían pagado durante décadas esos impuestos a fondo perdido que les librarían del hambre, del asco, de la dependencia, de la humillación, cuando llega ese momento en que la vida nos encalla en esa extraña playa en donde estorbas a las olas.

 

Recuerdo que, no hace tanto, en los periódicos discutíamos mucho si se deberían publicar ciertos sucesos, ciertas fotografías, que pudieran enfangar el plácido himeneo vital del amable burgués dominguero. Sucedió con los malos tratos. ¿Se debía publicar a las mujeres muertas o no? Los más delirantes argumentaban que dar publicidad a estos asesinatos era incitar al macho español a mayores zarandeos y arrojamientos balconales de la hembra. Al final, ganó el pulso el reportero sensacionalista, de calle, manchado de vísceras, huidor de despachos y de reuniones. Y, de repente, por acumulación de páginas sucias, la sociedad española se dio cuenta de que aquellas excéntricas y coagulantes disensiones maritales pasaban todos los días, y en todas las casas, y que realmente la violencia del macho era un problema social terrible, una lacra, como dicen los horteras, un cáncer que extirpar.

 

Ayer nos enteramos, gracias a este matrimonio granadino que estorbaba y al que pocos periódicos sacaron, de que un país con un PIB per cápita de 24.217 euros alberga en sus salones del ángulo oscuro a viejos que estorban, a desahuciados que estorban, a parados que estorban, a inválidos que estorban, a médicos que estorban, a profesores que estorban, a investigadores que estorban, a obreros que estorban, a estafados que estorban. Van consiguiendo, y no poco a poco, que nos convirtamos todos en estorbos, con todas las tentaciones que a un estorbo se le suponen, como ayer nos demostraron esos dos estorbos granadinos.

 

La alcaldesa pedánea de Casa Nueva, lugar donde sucedieron las muertes, lo comprendió enseguida. Y dijo ayer: “Quiero lanzar un mensaje a los mayores para que nunca piensen que son un estorbo para sus familias”. Lo dijo con loable intención, pero no es eso. A su frase le falta demagogia para ser verdad, estimada alcaldesa pedánea. Le falta amarillismo. Le falta víscera y le falta sensacionalismo. Le falta lacrimojigatería para vender periódicos y comprar votos. Le falta transgresión y veneno. Le falta decir que los asesinos de los que estorbamos no se esconden en desiertos lejanos ni en montañas remotas, sino que se sientan en las poltronas de los ministerios y de los bancos.

 

Vaya mierda de artículo. Ojalá nunca nadie hubiera tenido que sentirse obligado a escribir esta mierda de artículo. Que seguro que también estorba.

 

 

Bloguero

 

jueves, 6 de diciembre de 2012

REFORMA O REVOLUCIÓN

(Rafael  Román, publicado en el Diario de Cádiz el 28.11.2012)

Los ríos de tinta de la de antes -la que te deja rastro en los dedos- y la más moderna de los medios digitales -que sólo te lo dejan huella en el corazón- no cesan de fluir con lo que sucederá en Cataluña. Un comentarista notable como Enric Juliana, autor del libro Modesta España y subdirector de La Vanguardia resumía lo pasado con un titular sorprendente: Gana España. Luego, se extendía diciendo que el actual statu quo español ha ganado las elecciones por un largo, larguísimo periodo histórico y añadía que nada verdaderamente inquietante para el orden vigente va a suceder en Cataluña en los próximos años.

Esas elecciones han sido un despropósito, por innecesarias, por oportunistas y porque lo urgente y necesario es tratar de conseguir una salida de la crisis que es lo que precisa la población, porque el paro galopante y las facturas no pagadas no esperan. Otra visión la da Joan Ridao, de Esquerra Republicana, sostenía que puede ser reduccionista y un autoengaño juzgar la impronta soberanista por el retroceso de Convergencia y Unión, aunque no será un proceso clásico, con partido y líder único, pero que se llevará adelante. Sólo varía la correlación de fuerzas entre ellos. Para que no nos hagamos ilusiones el resto de los españoles.

No me quedo ni con una ni con otra.. La verdad es nadie puede saber cual va a ser la deriva de todo este embrollo político, típico de cuando la política se olvida de los ciudadanos de carne y hueso para establecer marcos de actuación que conviene a una ciudadanía teórica a la que previamente se le ha mostrado el señuelo de un mundo nuevo, sin España, en el que todo va bien sin la madrastra explotadora y depredadora, aunque Antoni Zabala, antiguo Secretario de Estado de Hacienda ha demostrado la falacia de las balanzas fiscales presentadas por los nacionalistas.

No va a ser fácil salir de esto. La reforma de la Constitución la ha planteado ya la exministra de Asuntos Exteriores, Ana Palacio, con la adopción de una acabada estructura federal y la ha sostenido también Diego López Garrido en Cádiz en su entrada en el Ateneo Gaditano. Sostenía que ya dos tercios de los españoles de hoy no la votaron y los problemas sociales obligan a constitucionalizar pensiones, seguridad social, vivienda y sanidad. La reforma del sistema electoral para darles más poder a los ciudadanos sobre los partidos y arreglar la financiación autonómica y el encaje de Cataluña entre otras asignaturas pendientes.

La crisis ha puesto sobre el tapete problemas que parecían olvidados en España. Y han llegado para quedarse bastantes años, mal que nos duela reconocerlo, porque el ajuste que vivimos se está haciendo bajando salarios y disminuyendo plantillas. Mucho sufrimiento por delante por tanto. Fue Rosa Luxemburgo la que escribió Reforma o Revolución en 1899 para posicionarse sobre el gradualismo o no en el cambio político, desde el marxismo. Ha transcurrido mucho tiempo, pero el inmovilismo no nos salvará de la situación en la que nos encontramos.

sábado, 1 de diciembre de 2012

ME CANSÉ DE SUTILEZAS



Publicado por Leopoldo Abadía el 19 de Noviembre de 2012 en Política y Sociedad.

 

Un amigo me advierte: ”Leopoldo, te veo demasiado sutil. Y cuando uno es sutil, se expone a que otros digan: ¿Ves cómo este también está de acuerdo conmigo?”Y por eso, y (…)

Un amigo me advierte: ”Leopoldo, te veo demasiado sutil. Y cuando uno es sutil, se expone a que otros digan: ¿Ves cómo este también está de acuerdo conmigo?”Y por eso, y sin que sirva de precedente, en este artículo pretendo no ser sutil, sino dejarme llevar por mi bendito aragonesismo, que me encanta porque me hace ver la riqueza de mi patria (España), en la que le caben dentro gente como mi hijo Carlos (un poco brutico) o como mi yerno Javi (un poco gallego) o como mi nuera Mercedes (un poquico catalana).

Me preguntan muchas veces por la independencia de Cataluña. Y yo suponía que había quedado claro que a mí eso no me gusta nada. Resulta que no había quedado claro. Pues ahora queda claro: LA INDEPENDENCIA DE CATALUÑA NO ME GUSTA NADA.

En consecuencia, el día 25 iré a votar y votaré por un partido que no será CiU, porque a CiU le veo desnortado, dirigido (¡?¡?¡?) por un personaje que ha perdido el oremus y que va diciendo cosas con las que no estoy en absoluto de acuerdo. Personaje que se llama Artur Mas. (Aclaración que yo antes consideraba innecesaria, pero que ahora hago, por aquello de evitar las sutilezas).

Supongo que hasta aquí queda claro. Pues sigo.

En Els Matins de TV3, Ariadna Oltra, una presentadora fenomenal, me preguntó si me extrañaba que el 67% de las pymes catalanas hubieran votado a favor de la independencia. Le dije que no me extrañaba. Sé que alguien entendió que eso quería decir que a mí me parecía bueno, lógico y saludable que las pymes catalanas quisiesen la independencia. Pues no. Me parecía lógico porque, en este ambiente que se ha creado en Cataluña, mejor decir que te parece bien que meterse en líos.

Después se me ocurrió leer la noticia, en La Vanguardia, periódico propiedad de un Grande de España que seguramente piensa devolver la grandeza, porque creo que no se puede ser a la vez Grande de España y sonreír ante las cosas que dice Oriol Pujol, de CiU, sobre el Rey y que publica La Vanguardia, claro.

Bajo el titular ”El 67% de los empresarios de Pimec, a favor de un Estado propio”, decía que ”el 66,8% de las 2.224 compañías que habían respondido al sondeo, aproximadamente un 12% del total de asociados, son partidarias de que Cataluña tenga un Estado propio”.

Como sé multiplicar, multipliqué 66,8 por 12 y me salió que el 8% de las empresas de Pimec había votado a favor del estado propio. O sea, no era el 67. Era el 8.

Estoy hasta el gorro de falsedades, de groserías. Y, por favor, que Mas no me diga que ellos, también. Y que ellos, más. Pues si ellos, también y ellos, más, quiere decir que ellos y tú, Artur, lo estáis haciendo ESPECTACULARMENTE MAL. Y que estáis jugueteando con mi Patria y eso es muy serio.

El asunto de la independencia se arregla, si se quiere, en una semana y tres meses, por este orden.

En una semana, un empleado del Ministerio de Economía del Gobierno central y un empleado de la Conselleria d’Economia de Cataluña se meten en un parador, cada uno con su calculadora y sin móvil, sin Twitter, sin cámaras de televisión y sin micrófonos, y queriendo llegar a un acuerdo, resuelven en cuatro días el famoso tú me robas, yo te expolio. Cuando digo cuatro días, quiero decir cuatro días. Aquí no hay sutilezas.

Luego, en tres meses, queriendo, un grupo de personas competentes (y cuando digo competentes quiero decir competentes, no cualquier Senador), actualizan la Constitución, que, después de 34 años, bien se merece que la pongan guapa. Sin olvidar que, en el grupo que redactó la Constitución, había dos catalanes, Miquel Roca Junyent y Jordi Solé Tura. Y que Roca vive, de lo cual me alegro mucho y que tiene una cabeza mejor y más clara que muchos monigotes que circulan por ahí. Aquí me da por la sutileza y no pongo nombres de monigotes, pero ya sabéis a quiénes pondría.

He repetido y subrayado dos veces que esto se hace queriendo, porque si no queréis y os dedicáis a sembrar el odio, allá vosotros con vuestra conciencia.

Pero aquí repito lo que hace tiempo escribió Ángel Gimeno, un socialista muy amigo mío, que fue Consejero de Economía en la Diputación General de Aragón: “Algún día, el PSOE tendrá que pedir perdón a España por lo que ha hecho Zapatero”.

Pues mira, Artur. Si sigues en tu viaje a lo desconocido, algún día CiU tendrá que pedir perdón a Cataluña por lo que has hecho.

Ya sé que eso no te importa nada. Pero la historia es la historia. Y alguna vez alguien te recordará como un personaje nefasto que hizo daño a su país.

Seguramente, te reirás y dirás que no te importa nada lo que yo te diga.

Pero el desahogo que he conseguido escribiendo este artículo hace que me importe tres pitos tu opinión. Y no digo aquello de Humphrey Bogart en Casablanca (”Si tuviera tiempo de pensar en ti, te despreciaría”), porque quiero ser bien educado. ¡Y no sabes lo que me cuesta!

P.S.1

Alguien dirá que no soy catalán. Y es verdad. Pero quiero dejar claras varias cosas:

Que de los 7 millones y medio de catalanes, hay más Abadías que muchos otros apellidos ilustres de esos que se creen que llevan la sangre de Wifredo el Velloso por las venas. Que yo, con muchos otros, catalanes y no catalanes, hemos hecho el IESE, institución por la que se conoce y se prestigia a Cataluña mucho más que por las cosas que hayan hecho los Mas y otros que presumen y no han hecho NADA. Y que, por tanto, no admito ser un catalán de segunda. Soy tan de primera como ellos, y si me apuran un poco, más. (No Artur). Como es natural, si me encuentro con Mas, le daré un abrazo y volveremos a echar risas como la última vez que nos vimos, recordando cosas divertidas que nos habían sucedido.

En el próximo artículo, volveré a la sutileza.

 

jueves, 29 de noviembre de 2012

CATALUÑA: UN ANALISIS DIFERENTE

(Rafael Sanchez Saus, en el Diario de Cádiz, el 29.11.2012)

DE entre el alud de comentarios e interpretaciones suscitados por los resultados de las elecciones catalanas me han llamado la atención los de Josep Miró i Ardèvol en Forum Libertas. Miró, que fue una personalidad destacada de los gobiernos de Jordi Pujol y hoy es quizá el principal referente del catolicismo social en Cataluña, parece ser el único que se ha percatado de un hecho que quiebra la extendida idea del deslizamiento del voto de CiU a ERC, una de las claves de lo sucedido, junto con el aumento de la participación, para casi todos los expertos. Tras observar con detalle los resultados en localidades del cinturón de Barcelona y en la propia ciudad, que es donde se han producido las sorpresas, pues los de Tarragona, Lérida y Gerona se han ajustado mucho más a lo previsto por las encuestas, nos descubre que allí donde CiU ha perdido más votos es donde la Esquerra ha ganado menos, mientras que donde CiU ha logrado mantenerse o incluso progresar es donde ERC ha obtenido los mayores avances. No habría, pues, trasvase de votos entre ellos.

Miró avanza, a la luz de este dato, una explicación muy distinta a la que se ha impuesto: CiU ha perdido en estas elecciones al "elector que venía votando a Convergencia porque consideraba que defendía bien los intereses de Cataluña, que también eran los suyos, pero que no estaba dispuesto a llevar a término una opción entre Cataluña y España". Y arriesga más cuando sugiere: "Creo que esta interpretación ayuda a entender también el éxito de Ciutadans más que el del PP. En definitiva, Ciutadans, levantando la bandera del unionismo español, es un producto con origen y fin en Cataluña, no tiene ninguna proyección más allá excepto sus ideas, no existe ninguna dependencia orgánica de un partido a escala española. Me puedo equivocar pero creo que… una parte del voto de CiU del cinturón de Barcelona se ha ido a Ciutadans. No digo que sea mucho en términos absolutos pero sí significativo en relativos".

No lo dice ya Miró, tal vez porque esta conclusión le desagrade como catalanista que es, pero si su examen se ajusta a la verdad, se habría producido una polarización territorial del voto entre la Cataluña separatista y la partidaria de la unidad, ahondándose la división de la sociedad catalana que algunos habían augurado antes de las elecciones. En muchos municipios la mayoría catalanista se habría reforzado, en otros el separatismo sería claramente minoritario. Y con ello, como venenoso fruto geográfico de la política de ruptura y discordia de Artur Mas, empieza a emerger un nuevo problema que debe añadirse a los muchos que arrastra Cataluña: la división en zonas enfrentadas sobre la cuestión capital de su futuro. Por ahora, sólo en las urnas.

sábado, 24 de noviembre de 2012

PERDONANOS NUESTRAS DEUDAS

 


(Óscar Eimil/ Jurista, Publicado en el Diario de Cádiz, el  20.11.2012)
 

NO parece que el binomio acción-reacción sea el más aconsejable para acometer una reforma en profundidad del mercado hipotecario español, ni que las prisas sea buenas consejeras en materia tan compleja, más allá del oportunismo político y social que es tradicional en nuestro país, y que, como todo lo malo, experimenta un agravamiento exponencial en momentos de zozobra, haciendo así bueno el refrán de que "a perro flaco, todos son pulgas".

Es cierto, sin embargo, que nuestro mercado hipotecario es legislativamente mejorable, pero también lo es que nuestras venerables normas hipotecarias son en buena parte responsables de la indiscutible prosperidad que nuestro país ha experimentado en los últimos 30 años, algo que, con ocasión de esta crisis e interesadamente, algunos intentar hacer olvidar.
Recordemos en este sentido y como cuestión previa, para hacernos una idea de lo delicado que es abrir este melón, que se trata de un mercado con un saldo vivo de casi 650.000 millones de euros con 7.000.000 de préstamos en vigor, de los que, tras cinco años de una crisis brutal, sólo el 3%, esto es, aproximadamente 20.000 millones, están en mora.

Recordemos asimismo que España es uno de los países europeos con mayor proporción de viviendas en propiedad, que suponen, más o menos, el 85% del total de hogares españoles, muy por encima de la media comunitaria del 65%, algo que en buena medida le debemos a nuestro ordenamiento hipotecario.

Recordemos de igual manera que nuestro sistema hipotecario esta permitiendo algo tan importante para la salida de la crisis como es la recuperación ordenada del crédito, algo capital en el proceso de desapalancamiento generalizado en que estamos inmersos, y que nos conducirá, tras la necesaria travesía en el desierto, a los manantiales de la recuperación.

Recordemos, además, que ese sistema es el que ha permitido que los españoles paguen las hipotecas con los tipos de interés más bajos de la Unión Europea, precisamente por la seguridad jurídica que proporciona nuestra legislación, y que los españoles sean casi los únicos europeos que pueden cambiar unilateralmente de acreedor durante toda la vida del crédito, importante resorte que, debidamente administrado, ha servido al propósito del abaratamiento generalizado de nuestras hipotecas.

Recordemos, por ultimo, que la flexibilidad de nuestro sistema, que permite la renegociación ad infinitum de las condiciones esenciales de los préstamos, unido al rigor en la aplicación de la legislación que le sirve de sustento ha permitido, hasta el momento, minimizar al máximo los supuestos de lanzamiento, siendo práctica habitual que una hipoteca se renegocie en múltiples ocasiones a lo largo de su vida.

Dicho esto, conviene también advertir que nuestro mercado hipotecario precisa de ciertas reformas que, de haberse realizado hace diez años, hubieran evitado gran parte de la burbuja que hemos vivido, reformas que, precisamente por eso, deben ser implementadas sin demora en los próximos tiempos. Dentro de ellas y sin ánimo de enumerarlas todas se encuentra, a mi juicio, la limitación del importe del préstamo hipotecario a un porcentaje razonable del valor de la finca que se hipoteca; la limitación de la tasa de esfuerzo hipotecario permitido a las familias hasta un porcentaje que permita atender con sensatez a sus restantes necesidades; la prohibición del contubernio que hasta ahora ha existido entre las entidades financieras y las sociedades de tasación hipotecaria; la inversión del principio general de responsabilidad patrimonial, haciendo depender la universal del pacto expreso y estableciendo la dación en pago como regla general; la implementación de un sistema universal de realización de valor verdaderamente eficiente que, protegiendo al deudor, permita preservar el verdadero valor de los bienes hipotecados; y el restablecimiento del equilibrio contractual perdido entre desiguales, mediante la reactivación de mecanismos de control ex ante que ya existían en nuestro Ordenamiento y que, por desgracia, fueron desactivados.

Cosa muy distinta es el drama humano y social que vivimos en estos tiempos con los desahucios, traigan su causa de una hipoteca o de cualquier otra deuda, sea bancaria, arrendaticia, estatal, autonómica, local o con la Seguridad Social. Y la solución a este problema ha ser también social y venir, más que por el lado hipotecario, por el de la solidaridad, implementando en este sentido el Estado las medidas necesarias para que nadie en España se quede sin un techo donde guarecerse y sin sus necesidades mínimas esenciales debidamente cubiertas.

Por lo demás, los cantos de sirena que algunos pregonan interesadamente estos días a los cuatro vientos, y que pasan por no pagar nuestras deudas, me temo que, más allá del Padrenuestro, no conducen a ningún sitio. O mejor dicho, conducen exclusivamente a que las deudas de los que no pagan, las tengamos que pagar entre todos los demás.

domingo, 18 de noviembre de 2012

PROPIETARIOS, NO PROLETARIOS

(Manuel Molares do Val,  en su blog CRÓNICAS BARBARAS, el 17 de Noviembre de 2012)

miércoles, 14 de noviembre de 2012

ECONOMIA Y DESEMPLEO


(Jaime Rocha, publicado en el blog "La Quinta Columna" el sábado 3 de Noviembre de 2012)

                 Dicen, sin ruborizarse, que pasaremos de los seis millones de parados, que no se creará empleo neto hasta que haya un crecimiento de, al menos, un dos por ciento del PIB, y que la tendencia no empezará a cambiar hasta el segundo semestre de 2013.

                 El Gobierno de la Nación se encontró con más de cinco millones de desempleados y un déficit en las cuentas del Estado, incluidas las autonomías, muy superior al seis por ciento anunciado por el Gobierno saliente. Una situación de la banca sencillamente de ruina, con cierres y fusiones hechas a la carrera para salvar los muebles (indemnizaciones millonarias de sus directivos).

                  Por si no fuera poco, empiezan a conocerse nuevos y más  graves casos de corrupción entre políticos  y administradores, públicos y privados, que han dilapidado, o se han “desviado” hacia bolsillos amigos o suyos, miles de millones de Euros.

                 Y además, se han realizado faraónicas obras publicas absolutamente prescindibles, como aeropuertos sin aviones, estaciones de ferrocarril sin pasajeros, y por contraste, otras obras necesarias, que al no contar con presupuesto suficiente para su terminación o mantenimiento, se encuentran ya abocadas a la ruina (algunas, como la Facultad de Ingeniería de la Universidad de Cádiz, cuatro años paralizada por falta de recursos económicos, casi en fase de ruina, mientras los alumnos están amenazados de no poder finalizar sus estudios en la UCA).

                No hay dinero, el país esta en la ruina, se ha malgastado, se ha administrado gravemente mal, se ha robado y nadie es responsable, nadie está en la cárcel (muy pocos y de segunda fila) y no hay indicios de que se vayan a llenar los juzgados de políticos y administradores del dinero publico, más bien al contrario, se tapan las vergüenzas unos a otros y ahí queda todo.

                 Llama la atención, por el contrario, que no cesen la ayudas multimillonarias a la banca, una de las partes que más culpa tiene en la actual situación, y los ajustes ( recortes presupuestarios para bajar drásticamente el déficit heredado), se hagan a base de subidas indiscriminadas de impuestos y facilitar las condiciones de los despidos.

                 Mientras tanto, millones de españoles, familias con niños incluidos,  acuden a diario a Caritas y otros comedores sociales (ninguno de los sindicatos), para no morir de hambre. Otros, desesperados, han optado por el suicidio ante un inminente desahucio.  Y seis millones esperan que esta crisis termine y puedan volver a ganarse  la vida, la de ellos y sus familias, con un trabajo digno.

                 Si España, su Gobierno, se decide finalmente a solicitar un rescate a la Unión Europea, que no sea para seguir salvado bancos, a quien hay que rescatar es a los españoles. Si el sistema bancario es fundamental, lo es en virtud de su función social y de su implicación en el tejido empresarial, como proveedor de recursos económicos, no solo para presentar balances brillantes a sus accionistas. 

                Han desaparecido muchas entidades bancarias, sobre todo Cajas de Ahorros, pero quizás tengan que desaparecer muchas más. Alemania tiene la mitad de sucursales bancarias que España. Esa sería la primera y más importante reestructuración del sistema bancario. La segunda y aun más urgente, es que esas entidades bancarias que ponían alfombra roja a sus clientes para captar sus ahorros y “venderles sus preferentes”, como quien hace un gran favor, dieran una moratoria a esos clientes que están en el paro y no pueden pagar sus hipotecas, e incluso una quita que alivie en lo posible estas situaciones personales, tal como han hecho con los millonarios prestamos a los partidos políticos.

               Los bancos, a pesar de la crisis, siguen ganando dinero, aunque algo menos por tener obligatoriamente que aumentar sus reservas, y van a seguir recibiendo ayudas muy ventajosas de la Unión Europea. No pueden seguir perdonando deudas a partidos y sindicatos y exigiendo el pago de las suyas a las pequeñas empresas y ciudadanos.

               Y todo esto, ¿A dónde nos lleva? Pues a que se siguen haciendo las cosas mal, o para ser más justo, se hacen a medias. Se pone el acento en el déficit y la deuda, que hay forzosamente que rebajar de forma drástica, pero se pueden y se deben hacer muchas más cosas:

                              - No conceder ventajas fiscales (ya se ha visto el resultado) a esos miles de millones de “dinero negro”, de esa economía sumergida (que no tributa) y que se calcula casi en el treinta por ciento de Producto Interior Bruto (PIB). Perseguir ese fraude debería ser la más importante y prioritaria función de la Agencia Tributaria. Alemania lo ha hecho y ha destapado muchas cuentas en paraísos fiscales gracias a la colaboración entre gobiernos.

                              - Lo ya apuntado respecto a la reestructuración del sistema bancario.

                             - Créditos blandos, moratorias, quitas y lo que haga falta, al comercio, a las pequeñas y medianas empresas y a los autónomos, generadores del noventa por ciento del empleo y que están cerrando por miles. Y si no se puede obligar a la banca privada, que si se puede, que lo haga el ICO.

                            - A los parados, pero sobre todo a las familias donde no hay ningún ingreso y viven de la caridad y ayudas familiares, moratorias bancarias, exención del pago de impuestos en bienes de primera necesidad (recibos de electricidad y agua con un sesenta por ciento en impuestos), viviendas sociales, colegios gratuitos, pero gratuitos al cien por cien, nada de libros, comedores, actividades extraescolares y demás recargos más o menos justificados. Asistencia sanitaria gratuita, incluidos medicamentos.

                         - Obras publicas (y su dotación y mantenimiento posterior) absolutamente necesarias y justificadas como de utilidad social. Terminar las ya iniciadas y en las que se ha hecho inversiones muy importantes, antes de que su deterioro las haga irrecuperables.

        Cuando empresas españolas como Zara, Mercadona y otras, tanto exportadoras como exclusivamente con mercado interior, son capaces de crecer y crear empleo en plena crisis, habrá que deducir, sin entrar en otras consideraciones, que están muy bien gestionadas. En eso consiste el problema: No contamos con buenos gestores y cuando los recursos escasean, no es que sean necesarios, es que son imprescindibles.

sábado, 10 de noviembre de 2012

Un Drago regado con cerveza

Noticia del Diario de Cádiz 10/11/2012

Julio Cuesta, presidente de la Fundación Cruzcampo, recibió anoche la máxima distinción del Ateneo de Cádiz por su compromiso con la ciudad, su "elevada calidad humana" y su "eficiencia profesional"


J.M. Sánchez Reyes / Cádiz
Actualizado 10.11.2012 - 01:00
En la Facultad de Medicina, donde habita un drago milenario, recibió ayer otro más pequeño y de oro un sevillano del Arenal que de pequeño miraba embobado el río por donde llegaba "un bracito de Cádiz trayendo la sal para el pescado". El Ateneo impuso su máxima distinción a Julio Cuesta, hombre polígamo en amores geográficos, Cádiz y Sevilla, y presidente de la Fundación Cruzcampo. La XI edición del Drago de Oro recayó en el presidente de una institución "que aun en tiempos de crisis ha seguido aportando recursos a iniciativas sociales, culturales, ciudadanas o deportivas", según reza en el acta del premio. Y como el galardón tiene un marcado carácter gaditano, a Cuesta le agradece el Ateneo su aportación a Cádiz, iniciada con el premio 'Baluarte del Carnaval', que cada año reconoce la trayectoria de un personaje de la fiesta, y continuada con la colaboración que la firma cervecera mantiene con los premios Gaditano de Ley, que otorga junto al Ateneo.



"Abrumado". Así dijo sentirse Julio Cuesta por el homenaje de anoche. "Si se percibe que lo que he hecho y haré fomenta la solidaridad, la justicia y el desarrollo, este Drago no puede acarrear mayor compromiso. Si tengo un mérito es el de la gratitud y sólo he sido la punta de lanza de la Fundación Cruzcampo, que tiene un inmenso compromiso con la sociedad", manifestó. Y en su calidad de gaditano adoptivo declaró que "si algo he hecho bueno por Cádiz es porque Cádiz tiene la culpa, por el encanto de su generosidad. Por eso, lo que haya que hacer por Cádiz y esté en mi mano, se hará".



El "amor sin fingimiento por nuestra tierra y nuestra gente" o la "elevada calidad humana y eficiente labor profesional" fueron algunos de los piropos expuestos por el profesor Antonio Hernández Guerrero en su 'laudatio' o glosa de la enjundia del homenajeado, para posteriormente pedirle "que siga colaborando con los diferentes proyectos que hacen posible nuestra convivencia libre, grata y pacífica".



José Joaquín León, ateneísta y consejero del Grupo Joly, apuntó que "ya nadie piensa en Cádiz en Gambrinus como símbolo de Cruzcampo, sino en Julio Cuesta. Su amor por Cádiz ha crecido en los últimos años". Cerrando el acto, Ignacio Moreno, presidente del Ateneo, dijo de Cuesta que es "uno de los mejores relaciones públicas de España y referente moral de la clase empresarial andaluza". Moreno le impuso el Drago de Oro y le entregó un diploma ilustrado por Luis Gonzalo y la reproducción facsímil de la Constitución de 1812. Despidió el acto el músico y ateneísta Juan Carlos Ferreiro, que interpretó una versión a guitarra del Himno de Andalucía.