Este cuadro de Zurbarán, "Defensa de Cádiz", ilustra perfectamente el objetivo y prioridad de nuestra asociación.

sábado, 16 de febrero de 2013

REVOLUCIÓN NO, GRACIAS

Carlos Colón, publicado en el Diario de Cádiz el jueves 14.02.2013

ENTRE un corrupto y un puritano, prefiero al corrupto; y entre un sinvergüenza y un fanático, al sinvergüenza. Por suerte la vida no nos obliga a estas elecciones extremas y la condición humana abarca esa extensa gama de medias luces y matices que la hacen tan fascinantemente compleja. Que Dios y las leyes nos libren de puritanos y fanáticos, capaces de cargarse a la humanidad para salvarla. Para colmo de males no es infrecuente que tras el puritano se oculte un corrupto más peligroso que quien lo es abiertamente; y tras el fanático, un sinvergüenza peor que el canalla confeso. La corrupción y la sinvergonzonería me asquean. El puritanismo y el fanatismo me aterran. El corrupto y el sinvergüenza suelen tener fines precisos y causar sólo los daños necesarios para alcanzarlos. El puritano y el fanático aspiran a todo a cualquier precio.

Lo pensaba, exagerando, mientras leía las ya por todos conocidas palabras pronunciadas por la secretaria general de la Unión Internacional de Juventudes Socialistas: "Me sorprende mucho cómo pretendemos promover la revolución desde un hotel de cinco estrellas en Cascais, llegando en coches de lujo… Os exigimos de una vez por todas que la Internacional tenga sentido". Siempre que un partido se desmorona hay quien quiere sacar provecho de los cascotes y toma posiciones para estar entre los primeros el día después. Esta señora, hasta hace dos días desconocida, es ya una lideresa en las redes sociales. Y éstas fomentan la demagogia de los sans-culottes.

Afortunadamente el socialismo renunció hace muchos años a la revolución, que es un cambio violento de las instituciones políticas -sean democráticas o no: recuérdese la actuación socialista en 1934- que, de triunfar, impone una dictadura. Así que nada de agruparse en la lucha final, ni hacer añicos el pasado, ni soplar la potente fragua, ni cambiar el mundo de base hundiendo el imperio burgués, como dicen las versiones más conocidas de La Internacional; porque en las naciones democráticas hay muchas, muchísimas cosas que reformar y mejorar; pero no hay tiranos que deban caer a través de la violencia.

¿Al aludir a la revolución y a La Internacional esta señora está impugnando la socialdemocracia y Suresnes, apelando al cambio violento y justificando la dictadura? De ser así ante tanta pureza cegadora prefiero la media luz, corrupta media luz si quieren, de los mediocres políticos que padecemos

martes, 12 de febrero de 2013

UNA BONITA HISTORIA

LA BANDERA DE ESPAÑA SIGUE ONDEANDO EN PUERTO RICO

..la historia de las monjas y la bandera, con un comentario de Perez-Reverte¡¡¡¡¡¡¡¡...............¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡

LA HISTORIA DE LAS MONJAS Y LA BANDERA
(Arturo Pérez-Reverte)

Hace algunos años, en el canal de entrada de San Juan de Puerto Rico, frente a los castillos del Morro y San Cristóbal, me llamó la atención una enorme bandera española que alguien ondeaba en un edificio blanco próximo a la embocadura.

"Son las monjas", dijo quien me acompañaba, que era mi amigo y editor en Puerto Rico Miguel Tapia. "Y eso es que está entrando un barco español." No hablamos más en ese momento, pues estábamos ocupados en otras cosas; pero lo de la bandera y las monjas me picó la curiosidad. Así que después procuré enterarme bien del asunto, que resultó ser una bella historia de lealtades y nostalgias. Algo que realmente comenzó hace más de un siglo, el 16 de julio de 1898.

Aquel fue el año del desastre. Trece días antes, la escuadra del almirante Cervera, que había salido a combatir sin esperanza en el combate más estúpido y heroico de nuestra historia, había sido aniquilada en Santiago de Cuba por el abrumador poder naval norteamericano.
Los buques de guerra yanquis bloqueaban la isla de Puerto Rico, impidiendo la llegada de refuerzos y suministros a las tropas cercadas. En esas circunstancias, el Antonio López, un moderno y rápido buque mercante que había salido de Cádiz con armas y pertrechos para la guarnición, recibió un telegrama con el texto: "Es Que Usted Haga Llegar Preciso El Cargamento Un Puerto Rico Aunque Sí Pierda El Barco". Veterano, disciplinado, profesional, con los aparejos en su sitio, el capitán del Antonio López, que se llamaba don Ginés Carreras, intentó burlar el bloqueo estadounidense. No lo consiguió.
El 28 de junio, cuando navegando sin luces y pegado a la costa intentaba entrar en San Juan, fue localizado por el USS Yosemite, que lo cañoneó. El capitán Carreras logró escapar a medias, varando el barco en Ensenada Honda, cerca de la playa de Socorro, desde donde en los días siguientes intentó llevar a tierra cuanto podía salvarse del cargamento. Pero dos semanas más tarde, el USS New Orleans se acercó para dar el golpe de gracia, destrozándolo a cañonazos.

Fue entonces cuando se tejió la historia que les cuento. Bajo el bombardeo, un tripulante del Antonio López, que se había atado la bandera del barco a la cintura antes de echarse al agua para intentar ganar tierra a nado, llegó gravemente herido a la orilla. Nunca pudo averiguarse su nombre, pues murió en brazos de un puertorriqueño de los que acudieron a ayudar a los náufragos.

"Que no la agarren", suplicó el marinero mientras moría, señalando la bandera. Y el puertorriqueño cumplió su palabra, quizá porque se llamaba Rocaforte y era de padres gallegos. Hombre supersticioso o religioso, y en cualquier caso hombre de bien, por no incumplir la demanda de un moribundo, la guardó en su casa durante años. Y al fin, un día, pensó en las monjas.

Eran españolas, de las Siervas de María, instaladas en la isla desde 1897. Atendían un hospital junto a la boca del puerto, y permanecieron allí después de la salida de España y la descarada apropiación de la isla por los Estados Unidos. Acabada la guerra, las hermanas, con la natural nostalgia, adoptaron la costumbre de saludar desde la galería del hospital, agitando sus pañuelos, cada vez que un barco de su lejana patria entraba o salía en el puerto.

Eso dio a Rocaforte la idea de confiarles la bandera. Se presentó en el hospital, contó la historia a la madre superiora, y le entregó la enseña. Y desde entonces, cuando entraba o salía de San Juan un barco español, las monjas hacían ondear en la galería, en vez de pañuelos, la vieja bandera del barco perdido.

Todavía lo hacen, un siglo después. De las veintisiete monjas que atienden hoy el hospital de las Siervas de María, ya sólo cinco son compatriotas nuestras. Pero cada vez que un barco español pasa frente al hospital, navegando lentamente por la canal de boyas, su capitán cumple el viejo ritual de dar tres toques de sirena y hacer ondear la bandera en respuesta al saludo de las monjas, que desde la galería agitan la suya.
De haberlo sabido, aquel anónimo marinero del Antonio López que hace ciento doce años se arrojó al mar, intentando ganar la playa bajo el fuego norteamericano con la enseña de su barco atada a la cintura, estaría satisfecho.

Me pregunto si quienes salieron a la calle tras el último partido del Mundial de Fútbol, llenándolo todo de colores rojo y amarillo, serían conscientes de que se trataba de la misma memoria y la misma bandera. Y de que, al ondearla con júbilo en calles y balcones, rendían también homenaje a tanta ingenua y pobre gente que, manipulada, engañada, manejada por los de siempre, ordenaron los que diseñan banderas pero nunca mueren defendiéndolas–, cumplió honradamente con lo que creía eran su deber y su vergüenza torera. Y esto incluye a las monjas de San Juan.

viernes, 8 de febrero de 2013

EL CATALANISMO INDEPENDENTISTA

  Salvador Pérez Bueno, publicado en el Diario de Cádiz el 02.02.2013

LA deriva soberanista del nacionalismo catalán en plena crisis económica es el envite más desestabilizador que sufre hoy la democracia española.

Dice Manuel Álvarez Tardío, profesor de Historia, que "el catalanismo no fue nunca un proyecto de modernización y democratización para una nueva España, sino una coartada en una competición entre elites por el poder". Y como la economía no está al margen de las relaciones de poder, detrás de ello está el interés económico, muy en línea con el dicho popular de que para el catalán lo importante es la "pela".

El desarrollo capitalista en España propició la acumulación de capital en las zonas industriales de Cataluña y del País Vasco al amparo del proteccionismo industrial exigido por sus élites y de la privilegiada atención del Estado en los programas de inversiones públicas. El Sur quedó relegado a un vagón de enganche al tren del desarrollo que tenía que mover la locomotora del Norte.

Paradójicamente, los nacionalismos del Norte han recubierto sus insaciables exigencias de privilegios bajo una queja continuada que todo el mundo reconoce en el victimismo catalán.

La democracia española de hoy reconoció esta posición privilegiada de vascos y catalanes desde la misma Constitución de 1978. En lo político-institucional reconociendo el fácil acceso a un marco privilegiado de autogobierno, que desde Andalucía se quebró, no sin grandes dificultades, generalizándose a todas las regiones y nacionalidades de España. Esto último dio lugar a la queja de los nacionalismos del Norte en forma de denuncia del "café para todos", ya que impedía subrayar sus diferencias y cuestionaba su desarrollo privilegiado. En lo económico, el País Vasco obtenía el privilegio fiscal de los conciertos económicos forales, mientras que Cataluña, rechazando en el proceso constituyente lo anterior, exigió un traje a su mediada en el sistema general de la Lofca (Ley Orgánica de Financiación de las Comunidades Autónomas). Todos los cambios posteriores en la Lofca, han sido pactados con los nacionalistas catalanes, y desde los intereses de éstos.

A todo lo anterior hay que añadir que el diseño de partidos propiciado por la Ley Electoral configuraba el bipartidismo español al amparo del poder moderador de los nacionalismos del Norte, de tal manera que de no existir mayorías absolutas, la estabilidad parlamentaria depende de los nacionalismos vasco o catalán. Lo que a su vez obliga a los dos partidos de gobierno, para favorecer sus aspiraciones de acceso al poder o para mantenerse en él, a hacer continuas concesiones a aquéllos. No ha existido un partido de ámbito estatal que haya podido escapar a ello, ni tampoco fue posible un poder compensatorio en el sur, como representó el andalucismo, favorecedor de la solidaridad y de la cohesión territorial.

Así las cosas han funcionado hasta la llegada de la crisis económica. Esta crisis se produce mientras el lento proceso de construcción europea muestra descarnadamente su deficiente arquitectura política e institucional. De tal manera que parece evidente que hacer frente a la crisis exige, entre otras cosas, más Europa, o lo que es lo mismo, más cesión de soberanía de los Estados de la Unión. Pero en este proceso de integración europea ¿dónde van a quedar las élites nacionalistas del Norte de España? ¿De qué manera van a poder proteger sus intereses ejerciendo su poder especifico diferenciado?

Quizás nuevamente haya que recurrir al profesor Álvarez Tardío, quien afirma que "el remedio empieza por tomar conciencia de que el catalanismo, como el resto de nuestros nacionalismos, no se alimentan de una España reaccionaria y centralista que ahogue el derecho a la diferencia, sino el miedo a una sociedad cada vez más abierta y competitiva."

A todo ello hay que añadir que la crisis económica no viaja en solitario. Junto a ella corre en paralelo una crisis institucional y política tras la que se está destapando una descomunal corrupción que ha puesto en evidencia la evolución del sistema de partidos políticos en España. Éste ha derivado en una "élite extractiva" en la terminología de César Molina con diferentes expresiones territoriales. Esta "élite extractiva" en Cataluña, la del 3% que decía Maragall, cree que un Estado independiente catalán seria más manejable, en orden a evitar otros controles y responder ante la Justicia.

Los que dicen que el sistema surgido de la Transición está agotado llevan toda la razón del mundo. Por ello hace falta una nueva Transición en el sentido de una refundación de la democracia que cierre una estructura del Estado democrático y alumbre reglas institucionales y políticas de transparencia y calidad democrática.

lunes, 4 de febrero de 2013

SOBRE LOS POLITICOS

       
Rafael Navas Renedo, en el Diario de Cádiz el domingo 03.02.2013
 
LOS políticos tienen un problema. En la actual situación económica, los ciudadanos ya no miran para otro lado. Ahora, cualquier sospecha de duda, por pequeña que sea, se examina con la lupa de la calle, que unas veces -es cierto- distorsiona la realidad pero otras sirve de foco que arroja luz sobre los manejos más oscuros. El vaso, siendo enorme, ha llegado a rebosar y la generalización de esta caída en picado de la imagen de los políticos se explica en que los casos de corrupción van desde lo más alto a lo más cercano al ciudadano.

Comenzaba esta semana con la condena por prevaricación a la ex alcaldesa de Chipiona, Dolores Reyes, al contratar ilegalmente durante apenas cuatro años de mandato a 345 personas. Se dice pronto. No una, ni dos, no. 345 en una pequeña localidad que si por algo debería ser noticia en este inicio de año es por el150 aniversario de su popular faro. Uno mucho más grande hace falta para iluminar el camino de la Justicia y condenar las andanzas, de sobra conocidas, de muchos otros ex responsables públicos que siguen aprovechándose de subterfugios legales y de la lentitud de los procesos por la falta de recursos. Condenas que se eternizan y contribuyen a crear una sensación de impunidad.

Instituciones que han sido auténticos coladeros de familiares y amigos a la vista de todos no son, con toda su gravedad, el único motivo de preocupación hacia la labor de la clase política. Que los partidos, incluso los más pequeños cuyos miembros caben en un taxi, reciben donaciones de empresarios y afines es algo que todo el mundo conoce pero que sigue sin estar lo suficientemente regulado para que prevalezca la transparencia, como sucede en otras democracias que han sabido solventar el asunto de la financiación. El 'caso Bárcenas', con múltiples ramificaciones, da carta de naturaleza a esta demanda, cuya plasmación real en una ley efectiva sigue estando, no lo olvidemos, en manos de los dos grandes partidos.

Los 'papeles' del ex tesorero del PP incluyen una anotación de un supuesto pago de este partido a nivel nacional a Teófila Martínez. Habría de preocuparle a la alcaldesa de Cádiz, que ha hecho y hace de la austeridad y la honestidad la bandera de su gestión, que un ex alto cargo de su partido la haya incluido en la lista del penúltimo tsunami político que tanto daña la credibilidad de los gobernantes. En su defensa, hace mal el PP sacando a relucir los casos de corrupción en el PSOE. El "y tú más" ya no funciona. Nadie gana en este escenario de reproches. Todos pierden. Y la que más, nuestra democracia, que por las corruptelas de unos y otros se aproxima peligrosamente al abismo del populismo barato y la antipolítica que tanto daño y dolor ha causado en otras épocas.

Los políticos tienen un problema. Pero no son el problema. La solución sigue estando en sus manos. Llevamos años esperándola.

domingo, 27 de enero de 2013

EL LORO Y SU CHOCOLATE

Rafael Padilla, publicado en el Diario de Cádiz el 27.01.2013

EN tiempos de crisis, el debate sobre el coste y la utilidad de las televisiones autonómicas, en la medida en que los gastos comunes que se realicen en ellas deben resultar coherentes con los esfuerzos solicitados en otros muchos ámbitos de importancia objetivamente mayor, alcanza una dimensión nueva. Según nos informan, para el conjunto de las existentes en nuestro país, esa cifra, referida sólo a las aportaciones públicas, rondará los 951 millones de euros en 2013, unos raquíticos 50 menos que el pasado año. Insignificante recorte parece en el océano de los 8.000 millones de ajuste que el Gobierno urge de las comunidades autónomas.

No voy a entrar a discutir el argumentario clásico de sus defensores. Que sean garantía de pluralidad, refuercen la cohesión social, el sentimiento identitario o la pertenencia territorial y lideren sus respectivas industrias audiovisuales son, para los que huyen de una demagogia simplona, razones apreciables. A su vez, tampoco repararé en la artillería de sus oponentes: la irracionalidad de sus plantillas, su proverbial sumisión política, la inmensa deuda que las ahoga o el pesebre calentito en el que en demasiadas ocasiones acaban convirtiéndose son, por desgracia, reproches igualmente valorables.

No es el modelo, ni sus méritos o abusos, lo que hoy me ocupa. Se trata, y esto es lo básico, de dilucidar si, en las circunstancias presentes, han de constituir una prioridad respecto de otros servicios públicos, esto es, si pueden seguir suponiendo un sector prácticamente inmune para el poder de turno, a cuyo alrededor otros, esenciales, se desmoronan. Y miren, por ahí sí que no paso. No puedo entender que, frente a sacrificios sangrantes en sanidad, educación o dependencia, la televisión se alce como la niña bonita y mimada a la que no se incomoda.

El hecho de que en ciertas autonomías -Andalucía, por ejemplo- aumente el presupuesto público destinado a esta concreta herramienta, desconcierta al administrado, ofende sus penurias y revela la peculiar sensibilidad de sus inconmovibles líderes. Ellos sabrán si les renta, y cómo, este carísimo y repetitivo loro que se ventila en chocolate lo que falta en salud, en formación o en solidaridad para con los más débiles. Si gobernar es elegir, retrata y desanima que haya quien, en estos momentos cruciales, opte por sus propios intereses e ignore sin rubor los que verdaderamente están en juego.

sábado, 26 de enero de 2013

UNO DE NOSOTROS

       Rafael Sánchez Saus, publicado en el Diario de Cádiz el  24.01.2013
 
NO todos los políticos son iguales ni valen lo mismo. Por supuesto, los hay corruptos, incorruptos y hasta quizá algún incorruptible; también los hay perezosos, despreocupados y unos cuantos diligentes. Entre estos, quienes mejor que tuvieran las manos quietas y las malévolas ideas en el cajón, y quienes tienen en mente el bien común y se afanan en preservarlo, mayormente de los vecinos de escaño o comisión.

Algunos de estos últimos, de los laboriosos que se ocupan del bien común y, además, de los seres humanos más indefensos, están apoyando a nivel europeo la iniciativa Uno de Nosotros, One of Us en inglés y a causa del origen plurinacional del proyecto, que agrupa a ciudadanos de Reino Unido, Francia, Alemania, Italia, Hungría, Polonia y, menos mal, también de España, que no en todo vamos a quedar en el pelotón de los torpes. One of Us busca la recogida de al menos un millón de firmas para reclamar a la Unión Europea la defensa de la dignidad, el derecho a la vida y la integridad de todo ser humano desde su concepción, tal como se interpretó por el Tribunal de la UE en 2011, cuando se reconoció en el embrión el principio del desarrollo del ser humano.

El pasado 18 de enero se presentó esta Iniciativa Ciudadana Europea en la Oficina del Parlamento Europeo en Madrid. Alicia Latorre, presidenta de la Federación Española de Asociaciones Provida y miembro del Comité de Ciudadanos, estuvo arropada por políticos como el eurodiputado Jaime Mayor, los congresistas Eugenio Nasarre y Carlos Salvador, y el senador Luis Peral. ¿Ningún andaluz, entre las decenas de representantes que enviamos a Madrid, tuvo a bien apoyar con su presencia esta extraordinaria iniciativa, pionera en su género? Pues parece que no, y esto es algo que debiera mover a reflexión a muchos votantes que, apenas un año después de las elecciones, nos frotamos los ojos ante lo que vemos, y más aún por lo que esperábamos ver y no vemos. Y es que entre los políticos también los hay que se acuerdan de su electorado durante la legislatura y quiénes sólo piensan en él cuando el ambiente huele a urna, lo que no deja de ser otra forma de corrupción.

Somos ya muchos los andaluces que hemos firmado esta Iniciativa Ciudadana Europea y esperamos que alguno de nuestros representantes haga público su apoyo. Necesitamos tener al menos una razón para volver a votarles.

sábado, 19 de enero de 2013

TIEMPO SIN IDEAS CLARAS

        
José Joaquín  León, publicado en el Diario de Cádiz el martes 15.01.2013
 

ADEMÁS de una crisis económica, en España tenemos un gran problema político. El caso de Cataluña es la punta del iceberg. El problema se debe, en gran medida, a que los políticos españoles carecen de ideas claras. Desde el acuerdo de la Constitución de 1978 han pasado más de 30 años. Ya no estamos en la España de Suárez, Felipe, Fraga y Carrillo. Ni siquiera en la Cataluña de Jordi Pujol, aunque él siga por ahí. ¿Haría falta una Segunda Transición? No es descabellado pensarlo.

La mayoría de las políticas actuales no van a ninguna parte, tan sólo a callejones sin salida, a perder el tiempo. El mejor ejemplo es Cataluña, un disparate donde nada es lo que parece y donde ya se recula a marchas forzadas. El documento soberanista del derecho a decidir confirma lo que se sabía. Artur Mas, tras no conseguir la mayoría absoluta que pidió, se ha echado en brazos de Oriol Junqueras. Pero a ERC lo que más le interesa no es la independencia de Cataluña, sino prolongar la trifulca actual todo lo que pueda, en la creencia de que eso le dará más votos.

Junqueras fue el primero en pedir la dimisión de Duran Lleida por el caso Pallarols. Es un caso de financiación irregular, con matices inaceptables. Pero hay que huir de fariseísmos. En los primeros tiempos de la democracia (y, en algunos casos, después) todos los partidos fueron financiados de diversas maneras raras. Nadie puede tirar la primera piedra. PP y PSOE se unieron a la petición de dimisión de Duran, hasta que se dieron cuenta de que era un intento de ERC para liquidar al que más les estorba en Cataluña, porque es nacionalista pero no independentista. Cargarse ahora a Duran no es lo más inteligente.

También se están dando cuenta en el PSOE y en IU que una Cataluña independiente sería la tumba electoral de la izquierda en España durante una larga temporada. Por razones matemáticas, pero también políticas. Así que ahora el PSC de Pere Navarro, y asimismo la ICV de Joan Herrera, juegan a la ambigüedad; están a favor del derecho a decidir, pero no de la independencia. Es decir, aspiran a decidir otro modelo de Estado sin irse del todo. Pero en Cataluña tampoco quieren ser como La Rioja o Murcia. Ahí es donde entra lo del federalismo, lo de la Segunda Transición y el final del café para todos. Ahí es donde Andalucía debe estar expectante, o nos darán coba. Como no hay ideas claras, adivinar hacia donde vamos es difícil.

jueves, 10 de enero de 2013

¿POR QUÉ?

          

Enrique Gracía-Máiquez,publicado en el Diario de Cádiz el miercoles 09.01.2013


SEGÚN José María Pemán, la crítica más desoladora para un escritor o un artista es que nos preguntemos, después de leer su libro o de ver representada su obra o de contemplar su cuadro: "¿Por qué?". Si la obra no ha dado razón de su existencia, no valen de nada ya las disquisiciones teóricas ni más explicaciones ni otras historias. La simple posibilidad de ese "¿por qué?" la invalida en su conjunto.

En política pasa lo contrario: los "por qué" son imprescindibles. Y hay que contestarlos con pelos y señales, con claridad y capacidad de convicción. Si la explicación no se da, malo; si se da y no convence, peor. Está sucediendo con el caso Rato. Lo han nombrado consejero asesor de Telefónica, que es -hablando rápido- un chollo; y el "¿por qué?" se nos queda colgando de los labios.

Porque las respuestas, o no se nos dan o son peores. Para empezar, ¿a cuenta de qué méritos? Ni el FMI ni su paso por él están para muchas condecoraciones y el episodio de Bankia es para poquísimas alharacas. Con todo, lo de los méritos personales es cuestión menor.

Con este nombramiento, se demuestra a la opinión pública que los gobiernos y, por tanto, los partidos siguen haciendo lo que quieren con las empresas de antigua titularidad pública -y basta revisar la lista de consejeros de Telefónica desde la supuesta privatización hasta aquí-. No viene mal que nos enteremos de una vez, por si nos vamos cayendo del guindo.

Todavía peor es lo que el "por qué" nos empuja a imaginarnos. ¿Qué se debe a Rato para pagárselo de una manera tan impúdica y tan poco oportuna, ahora que hay miles de afectados directos por el desbarajuste de Bankia y millones de personas y familias arrasadas por la crisis? Tampoco cabe la excusa de la piedad, porque hambre no iba a pasar retirado Rodrigo Rato.

Lo cual nos lleva a preguntarnos no ya "¿por qué?", sino "¿en qué manos estamos?". Hacer este movimiento tan escandaloso, del que cualquiera de mediana inteligencia podía deducir el eco mediático, en estos momentos tan delicados, no deja de ser una muestra de falta de sentido político como para echarse a temblar. Un hombre que roza la edad de la jubilación y sin problemas económicos ni mucho menos, ¿no ha sido capaz de ver que le convenía más un discreto retiro dedicado a la meditación? Y quienes nos mandan, ¿tampoco han sido capaces de entenderlo? O son bobos o se ríen de nosotros en nuestra cara. O ambas cosas.

jueves, 3 de enero de 2013

EL CRISTIANISMO COMO DISIDENCIA

 manuel Bustos Rodríguez, publicado en el diario de cadiz el 02.01.2013


DESDE el corazón mismo del siglo XIX se nos ha transmitido la idea de una Iglesia y una religión cristiana asociadas al inmovilismo y a los poderosos, y contraria a la modernidad y a la ciencia moderna. De poco habrían servido en este sentido los importantes servicios prestados por ambas a los marginados de toda índole a lo largo de la historia, así como al desarrollo de la cultura y de las tareas científicas.

Tras el Concilio Vaticano II se hizo en la Iglesia un esfuerzo considerable de denuncia de las situaciones de injusticia en nuestro mundo, de preocupación por la libertad y los derechos humanos, de promoción social y de apoyo a la ciencia. Fruto de todo ello fue el desvanecimiento temporal de la imagen heredada. Mas a medida que nos hemos ido acercando al presente, y particularmente en las últimas décadas, esa vieja imagen ha reaparecido con una fuerza inusitada. El cristianismo en general y la Iglesia católica en particular han pasado de ser héroes a villanos. Y no es porque se haya producido un giro sustancial en ninguno de los dos; más bien al contrario, la apertura al mundo secularizado les ha pasado factura con frecuencia.

El cambio de actitud debe buscarse en la profunda mutación que está experimentando la cultura de nuestro tiempo, una mutación de claro sesgo antropológico; de aquí su hondura y riesgos. Resumiendo mucho las cosas por falta de espacio, diríamos que dicha transformación pretende construirse sobre tres pilares clave: la universalidad o globalización, la ideología de género y el relativismo. Otros caracteres del momento actual, como la crisis económica, la crisis política o la emergencia nacionalista, poseen estrechos vínculos con ellos.

La presencia de la globalización hace que las dos restantes alcancen un eco mucho mayor del que les pertenecería si se tratara de un marco meramente local o nacional. El inusitado poder de los medios de comunicación, especialmente de internet, de las redes sociales y de la televisión, le han otorgado un alcance extraordinario.

Ideología de género y relativismo conforman el sustrato de nuestra cultura en las últimas décadas, e inciden en los graves problemas que hoy nos afligen, y, en parte, en la debilidad de Europa. Actúan como disolventes de vínculos fundamentales y, en particular, de las bases cristianas de la sociedad occidental y del concepto mismo de lo humano.

Partiendo de grupos muy minoritarios, ambas corrientes han logrado alzarse, aprovechando el vacío moral, gracias a su organización, determinación y beligerancia, así como al apoyo institucional y de los medios, hasta imponer una auténtica dictadura de pensamiento en todos los ámbitos de la vida cotidiana. Han nacido con pretensiones de ingeniería social para conformarla a su imagen y semejanza, proyectándose sobre ámbitos esenciales, como son la naturaleza del ser humano, la relación hombre-mujer, la familia, el matrimonio, los hijos, o sobre las bases morales que sirven de orientación e integración a los miembros de una sociedad.

Frente a esta deriva, pocas disidencias más importantes, pocas luchas más denodadas en defensa de la ley natural y de la dignidad de la vida humana que las del cristianismo y, a pesar de sus limitaciones, de la Iglesia. No viene de los partidos, sean estos de derecha o de izquierda, la disidencia frente a dicha dictadura, sino de la propia religión y, en particular, de una de las instituciones fundamentales en que toma cuerpo. Y esto es así, porque sólo ellos son capaces de presentar una verdadera concepción del hombre alternativa a la que se pretende imponer. Movimientos con un claro componente ecologista y antisistema están fuertemente contaminados a este respecto por ambas corrientes, aunque se presenten también como valedores de una cultura alternativa.

Todo esto, unido al previo calentamiento de la opinión en las anteriores décadas, explica la saña y, en algunos casos, la persecución crecientes con que se emplean los grupos que sostienen esta cultura emergente y sus albaceas. Sólo así se explica también la caza de brujas suscitada sucesivamente, entre otros, contra el parlamentario italiano Buttiglione, el primer ministro húngaro Viktor Orban y su constitución de inspiración cristiana o, entre nosotros, el juez Ferrín Calamita.

Les esperan, pues, tiempos difíciles a los cristianos en los próximos años, de difícil convivencia con una legislación que puede arrinconarlos y una ideología que ha calado a través de los medios en una previamente abonada población civil. Será preciso que, frente a ello, sean capaces de defender su derecho, en una sociedad democrática, a tener su propia voz y a obrar de acuerdo con su conciencia, sin ser tildados por ello de machismo, homofobia o fundamentalismo, por citar sólo algunas de los epítetos más frecuentes que se les suelen aplicar.

domingo, 23 de diciembre de 2012

LIBERTAD A LA AMERICANA

Lourdes Alcañiz, publicado en el Diario de Cádiz el domingo 23.12.2012

 

Hace unos años, cuando la mayor de mis cuatro hijos iba a la escuela elemental en Florida, hubo un tiroteo al lado de su colegio. Un desequilibrado armado con un rifle semiautomático se liquidó a una chica embarazada de siete meses y a cuatro personas más en el vestíbulo de un edificio al lado de su colegio. Recuerdo como si fuera ayer el absoluto terror en los primeros momentos de confusión al oír el lugar del tiroteo en la radio y la angustia y desesperación por llegar a la zona acordonada y saber si mi hija estaba bien. Cinco personas murieron ese día y el incidente apenas si duró un día en los titulares nacionales.

Unos meses después hubo un despliegue de agentes del FBI en los pasillos del edificio de apartamentos donde vivíamos. El vecino de abajo había estado adquiriendo munición suficiente para hacernos volar a todos por los aires. Esa noticia, ni siquiera llegó a los periódicos. Esta semana, veintisiete familias han enterrado a sus hijos, veinte de ellos niños de seis y siete años. Los titulares hacen comparaciones en el ranking de matanzas: es la segunda más brutal desde lo ocurrido en Virginia Tech. Columbine ha caído al tercer lugar.

En cualquier país en el que se producen actos semejantes de barbarie contra la población civil no hay descanso hasta que se acorrala a los culpables y se acaba con ellos. El culpable en Estados Unidos es un interesante concepto: la sagrada libertad individual americana llevada hasta sus retorcidos extremos por medio de la segunda enmienda a la Constitución. A la sombra de esta enmienda, que ampara el derecho a portar armas, ha medrado una industria del armamento para el ciudadano medio a la que nadie parece poder poner freno.

Una de las armas a cuyos balazos murieron acribillados veinte criaturas inocentes y seis adultos tratando de defenderlos era un rifle semiautomático diseñado para perforar chalecos blindados e infligir el máximo daño posible. ¿Quién necesita este tipo de rifles para proteger su sagrada libertad individual? ¿Quién lleva chalecos blindados? Los ciervos no.

Mientras tanto los detectives siguen intentando encontrar un motivo para semejante masacre en la cabeza de un desequilibrado al que un sistema de salud inexistente nunca pudo ayudar. Un sistema que no ofrece una cobertura mínima a millones de personas y que por supuesto carece de un sistema de salud mental básico para poder detectar y tratar problemas mentales en su inicio. ¿Por qué? Porque la sagrada libertad individual americana no ha permitido hasta ahora que se cree un sistema sanitario universal elemental… en la nación más poderosa del mundo.

En los años noventa otro trastornado armado mató a cinco niños de entre 6 y 9 años e hirió a 29 en una escuela de California. El clamor público entonces hizo que se pusiera en marcha la maquinaria política para aprobar leyes que restringieran la compra de armas de asalto estilo militar. Pasaron cinco años hasta que se aprobó una ley prohibiendo estas armas, pero la efectividad de la ley fue poco más que nula, como demostró un estudio posterior del Departamento de Justicia. La prohibición no afectó a las armas que estaban ya en el mercado y los fabricantes se las ingeniaron para fabricar armas similares no restringidas. El poderoso lobby de la Asociación Nacional de Armas estaba detrás de las maniobras con el concepto de libertad individual como bandera. Y como suele ocurrir cuando la libertad al estilo americano está en juego, ganaron la batalla.

Esta asociación es la que se ha opuesto desde siempre agresivamente a cualquier regulación racional del mercado de armas, supuestamente representando la segunda enmienda. En realidad a los únicos que representan son a los fabricantes de armas en una industria que ha crecido casi un seis por ciento desde 2007 y que hoy en día factura doce mil millones de dólares anuales. Poderoso caballero es Don Dinero, y poderosos son los escaños que ayuda a mantener en el congreso, especialmente republicanos.

An armed society is a polite society o "Una sociedad armada es una sociedad educada", es el lema de la asociación, curiosa interpretación de un colectivo cuya razón de ser se supone que es la defensa de la libertad. Los rifles son los que tienen la última palabra a la hora de controlar el comportamiento individual. O "Yo tengo un arma y tú no, así que mejor te callas". Que viva la libertad de expresión, pilar de la democracia americana a través de su primera enmienda.

El presidente Obama acaba de dar un plazo de un mes para que los legisladores presenten medidas reales que eviten estas tragedias en el futuro. Quién sabe, quizás sea este presidente, el que ha conseguido aprobar un plan de salud universal, el que consiga hacer entender a sus compatriotas que el bien común está por encima de ciertas libertades individuales. Por el momento, las tiendas de armas están haciendo el agosto entre sus clientes, duplicando sus ventas de fusiles semiautomáticos, no vaya a ser que se les recorte su derecho a armarse. Los demás, mientras tanto seguiremos llevando nuestros niños a la escuela rezando para que el siguiente perturbado en cuyas manos caiga una semiautomática no viva en el vecindario.

viernes, 21 de diciembre de 2012

IMBECILIDAD SIN FRONTERAS

Carlos Colón en el Diario de Cádiz el jueves 20.12.2012
AL leer que la Comisión Europea le ha pedido al Gobierno eslovaco que elimine la cruz y el nimbo de las figuras de san Cirilo y san Metodio que figuran de la moneda de dos euros que conmemorará el 1150 aniversario de la llegada de los dos santos a la Gran Moravia, recordé la reciente polémica por el envío de una felicitación de Navidad en un tuit del Congreso. Imbecilidad sin fronteras.
 
Permítaseme citar El papel de la religión en la formación humana, testimonio del poco sospechoso Luis Gómez Llorente, histórico militante del PSOE recientemente fallecido, impulsor de Izquierda Socialista y especialmente beligerante en la necesaria separación entre el Estado y la Iglesia.

"Detecto la indiferencia actual de muchos españoles jóvenes ante la religión, ante los fenómenos religiosos, como una señal más de pérdida de identidad colectiva. Sus padres no fueron tan indiferentes, y menos sus abuelos... Ellos no se definían en materia religiosa por la indiferencia… Eran creyentes, o ateos, o herejes, o librepensadores… Veían con simpatía o con antipatía la religión... Cualquier cosa menos la indiferencia.
 
No comparto la idea de quienes ven en ello un progreso. La indiferencia inconsciente, fruto del desconocimiento, nada tiene que ver con la tolerancia, fruto precisamente de la reflexión sobre las creencias. La tolerancia viene como regreso del fanatismo, como voluntad de ir hacia una convivencia pacífica entre las creencias y entre la creencia y la increencia.
 
La indiferencia aparenta estar de vuelta de todo sin haber ido a ninguna parte. No es una nueva forma de pensar sino de no pensar. Seamos cuidadosos en esto. Algunas personas reflexivamente antirreligiosas -no les faltan razones- incurren en el error de regocijarse ante esa indiferencia religiosa, y lo confunden con la deseada laicización de la sociedad. Pero no advierten que quienes pasan de tomar postura ante la religión, pasan también de tomar postura ante los idearios políticos por el mismo hecho radical, porque los desconocen.
 
Igual pasa con las teorías estéticas, o con el acomodo meramente imitativo de las pautas éticas. Todo esto, señores, no es progreso, sino regreso a un crudo gregarismo primitivo, harto peligroso por cierto, dado que esa vaciedad de ideas puede ser invadida en cualquier momento crítico por el primer aventurero que tenga a su mano el grifo de las imágenes en cascada". Era un hombre inteligente.

sábado, 15 de diciembre de 2012

SOBRAN VOCINGLEROS

(Rafael Padilla en el Diario de Cádiz el domingo 09.12.2012) 

Comprendo que la cosa está mala de narices y que la reducción de costes forzosamente tiene que tener un impacto sobre la calidad de cuanto se hace. Podría citar ejemplos en numerosos sectores (la sanidad, la educación, la discapacidad…) en los que la crisis, lejos de agudizar el ingenio y de propiciar una racionalización de recursos, está provocando deterioros quizá irreversibles. Pero hoy me voy a detener en uno que, aun no siendo el más importante, en la medida en que conforma la opinión pública, necesita de especial rigurosidad y responsabilidad.

 

Me refiero, claro, a los medios de comunicación y al periodismo barato que, por desgracia, triunfa en canales, rotativas y diales. Basta con analizar las noticias que alcanzan el estrellato para darse cuenta del grado de banalidad y de ignorancia en el que sobrevive una buena parte de la profesión. El hecho mismo de constatar cuáles son los formatos exitosos del momento -Sálvame, Punto Pelota y otros tantos gallineros de semejante altura- me exime de ulteriores reflexiones sobre dónde se encuentra el listón del modo periodístico triunfante.

En los últimos días, dos noticias menores relacionadas con Ratzinger me servirán de termómetro para medir el disparate. En todos los soportes informativos -y todos son todos, desde los serios y reconocidos hasta los más frívolos- han aparecido dos titulares ("el Papa expulsa del belén al buey y a la mula"; "el Papa afirma que los reyes magos eran andaluces") que son un prodigio de estulticia, de sensacionalismo facilón y de vacuidad. Ya extraña que Benedicto XVI no asome en la prensa por sus condenas, duras y repetidas, del sistema económico que sufrimos, ni por su compromiso irrenunciable con los débiles; pero sorprende todavía más que sí lo haga por la tergiversación interesada de sus opiniones, por lo demás certeras, en asuntos francamente nimios.

Dudo que el libro del que han sido extraídas esas dos "revelaciones" -La infancia de Jesús- haya sido leído por quienes las propagan con tal entusiasmo. Dudo también de la capacidad crítica de cuantos, sin otro propósito que el de zurrarle al alemán, sacan tan descabelladas conclusiones. Y dudo, en fin, del criterio y de la cordura de aquéllos que incitan o se prestan a engordar la demencia de este circo.

Como éstas, a cientos. Y en ámbitos mucho más trascendentes y delicados. El efectismo está pudiendo con la verdad, la grosería con la finura, la caja con la excelencia. Y bien que me duele: lo que menos le hace falta a un país angustiado son vocingleros de corrala, distorsionadores, por malicia o por incompetencia, de una realidad que exige ser precisa y minuciosamente contada para no alterar más los nervios de un pueblo lógicamente irascible e hiperexcitado. Que cada palo aguante su vela y ésta, la del buen periodismo, veraz, lúcido y útil, me parece esencial en los oscuros e inestables tiempos que llegan.

  • lector 09.12.2012, 13:36
    Que a un intelectual de la talla del papa Ratzinger, un grupo de analfabetos funcionales le cuestionen un simple hecho anecdotico que ellos elevan a categoria y que Benedicto explica perfectamente en su ultimo libro es propio de personas que hacen de la ignorancia bandera. El Papa no ha suprimido del nacimiento ninguna figura. Por favor lean. Sr. Padilla su articulo es valiente pues pone el dedo en la llaga de una mala manera de hacer periodismo.

lunes, 10 de diciembre de 2012

E S T O R B A B A N


 

La palabra estorbar no es mía. La decía mucho a sus vecinos ese hombre que se suicidó ayer, y mató a su mujer con consentimiento de ella: que estorbaban. A todo el que le quisiera oír, le decía que estorbaban. Un matrimonio de viejos de 78 y 77 años se suicidaba en Granada para dejar de estorbar a sus hijos. Habían comprendido que estorbaban.

 

Los periodistas solemos llamarle sucesos a estas cosas sangrientas que pasan. Y no. No son cosas que pasan. Los sucesos son la visceralización salvaje de una injusticia, de una anomalía, de una cicatriz gangrenada de la sociedad. Estos dos viejos de Granada le han venido a decir con la muerte, a sus cuatro hijos, o sea, a todos nosotros, que estorbaban, que eran juguetes rotos, peceras vacías ocupando sitio en el desván, radiadores fríos. Lo que han venido a decir estos viejos es que hay gente que se cree que estorba. Y yo no sé si no estará muy podrida una sociedad que esconde gente que estorba. Gente que se cree que estorba. Gente que no quiere estorbar más.

 

La vieja estaba impedida y el hombre enfermo, y escribieron dos notas. Aunque no las he leído, malicio que en esas dos notas nada se decía de la defenestrada ley de dependencia. Presiento más probable la caligrafía rotunda del verbo estorbar. Ella escribió su nota de despedida primero. Él apuntó a su mujer con la escopeta. ¿Qué le diría él a ella antes de disparar? ¿Qué se dirían? No sé. Disparó. Después él escribió su nota. Y dirigió el cañón contra su cabeza. Los dos, en sus notas, pidieron que los incinerasen juntos. Así ya no estorbaban.

 

Pero estos dos viejos de 78 y 77 años, que estorbaban, habían trabajado durante 50 años, habían criado a cuatro hijos y habían pagado durante décadas esos impuestos a fondo perdido que les librarían del hambre, del asco, de la dependencia, de la humillación, cuando llega ese momento en que la vida nos encalla en esa extraña playa en donde estorbas a las olas.

 

Recuerdo que, no hace tanto, en los periódicos discutíamos mucho si se deberían publicar ciertos sucesos, ciertas fotografías, que pudieran enfangar el plácido himeneo vital del amable burgués dominguero. Sucedió con los malos tratos. ¿Se debía publicar a las mujeres muertas o no? Los más delirantes argumentaban que dar publicidad a estos asesinatos era incitar al macho español a mayores zarandeos y arrojamientos balconales de la hembra. Al final, ganó el pulso el reportero sensacionalista, de calle, manchado de vísceras, huidor de despachos y de reuniones. Y, de repente, por acumulación de páginas sucias, la sociedad española se dio cuenta de que aquellas excéntricas y coagulantes disensiones maritales pasaban todos los días, y en todas las casas, y que realmente la violencia del macho era un problema social terrible, una lacra, como dicen los horteras, un cáncer que extirpar.

 

Ayer nos enteramos, gracias a este matrimonio granadino que estorbaba y al que pocos periódicos sacaron, de que un país con un PIB per cápita de 24.217 euros alberga en sus salones del ángulo oscuro a viejos que estorban, a desahuciados que estorban, a parados que estorban, a inválidos que estorban, a médicos que estorban, a profesores que estorban, a investigadores que estorban, a obreros que estorban, a estafados que estorban. Van consiguiendo, y no poco a poco, que nos convirtamos todos en estorbos, con todas las tentaciones que a un estorbo se le suponen, como ayer nos demostraron esos dos estorbos granadinos.

 

La alcaldesa pedánea de Casa Nueva, lugar donde sucedieron las muertes, lo comprendió enseguida. Y dijo ayer: “Quiero lanzar un mensaje a los mayores para que nunca piensen que son un estorbo para sus familias”. Lo dijo con loable intención, pero no es eso. A su frase le falta demagogia para ser verdad, estimada alcaldesa pedánea. Le falta amarillismo. Le falta víscera y le falta sensacionalismo. Le falta lacrimojigatería para vender periódicos y comprar votos. Le falta transgresión y veneno. Le falta decir que los asesinos de los que estorbamos no se esconden en desiertos lejanos ni en montañas remotas, sino que se sientan en las poltronas de los ministerios y de los bancos.

 

Vaya mierda de artículo. Ojalá nunca nadie hubiera tenido que sentirse obligado a escribir esta mierda de artículo. Que seguro que también estorba.

 

 

Bloguero

 

jueves, 6 de diciembre de 2012

REFORMA O REVOLUCIÓN

(Rafael  Román, publicado en el Diario de Cádiz el 28.11.2012)

Los ríos de tinta de la de antes -la que te deja rastro en los dedos- y la más moderna de los medios digitales -que sólo te lo dejan huella en el corazón- no cesan de fluir con lo que sucederá en Cataluña. Un comentarista notable como Enric Juliana, autor del libro Modesta España y subdirector de La Vanguardia resumía lo pasado con un titular sorprendente: Gana España. Luego, se extendía diciendo que el actual statu quo español ha ganado las elecciones por un largo, larguísimo periodo histórico y añadía que nada verdaderamente inquietante para el orden vigente va a suceder en Cataluña en los próximos años.

Esas elecciones han sido un despropósito, por innecesarias, por oportunistas y porque lo urgente y necesario es tratar de conseguir una salida de la crisis que es lo que precisa la población, porque el paro galopante y las facturas no pagadas no esperan. Otra visión la da Joan Ridao, de Esquerra Republicana, sostenía que puede ser reduccionista y un autoengaño juzgar la impronta soberanista por el retroceso de Convergencia y Unión, aunque no será un proceso clásico, con partido y líder único, pero que se llevará adelante. Sólo varía la correlación de fuerzas entre ellos. Para que no nos hagamos ilusiones el resto de los españoles.

No me quedo ni con una ni con otra.. La verdad es nadie puede saber cual va a ser la deriva de todo este embrollo político, típico de cuando la política se olvida de los ciudadanos de carne y hueso para establecer marcos de actuación que conviene a una ciudadanía teórica a la que previamente se le ha mostrado el señuelo de un mundo nuevo, sin España, en el que todo va bien sin la madrastra explotadora y depredadora, aunque Antoni Zabala, antiguo Secretario de Estado de Hacienda ha demostrado la falacia de las balanzas fiscales presentadas por los nacionalistas.

No va a ser fácil salir de esto. La reforma de la Constitución la ha planteado ya la exministra de Asuntos Exteriores, Ana Palacio, con la adopción de una acabada estructura federal y la ha sostenido también Diego López Garrido en Cádiz en su entrada en el Ateneo Gaditano. Sostenía que ya dos tercios de los españoles de hoy no la votaron y los problemas sociales obligan a constitucionalizar pensiones, seguridad social, vivienda y sanidad. La reforma del sistema electoral para darles más poder a los ciudadanos sobre los partidos y arreglar la financiación autonómica y el encaje de Cataluña entre otras asignaturas pendientes.

La crisis ha puesto sobre el tapete problemas que parecían olvidados en España. Y han llegado para quedarse bastantes años, mal que nos duela reconocerlo, porque el ajuste que vivimos se está haciendo bajando salarios y disminuyendo plantillas. Mucho sufrimiento por delante por tanto. Fue Rosa Luxemburgo la que escribió Reforma o Revolución en 1899 para posicionarse sobre el gradualismo o no en el cambio político, desde el marxismo. Ha transcurrido mucho tiempo, pero el inmovilismo no nos salvará de la situación en la que nos encontramos.

sábado, 1 de diciembre de 2012

ME CANSÉ DE SUTILEZAS



Publicado por Leopoldo Abadía el 19 de Noviembre de 2012 en Política y Sociedad.

 

Un amigo me advierte: ”Leopoldo, te veo demasiado sutil. Y cuando uno es sutil, se expone a que otros digan: ¿Ves cómo este también está de acuerdo conmigo?”Y por eso, y (…)

Un amigo me advierte: ”Leopoldo, te veo demasiado sutil. Y cuando uno es sutil, se expone a que otros digan: ¿Ves cómo este también está de acuerdo conmigo?”Y por eso, y sin que sirva de precedente, en este artículo pretendo no ser sutil, sino dejarme llevar por mi bendito aragonesismo, que me encanta porque me hace ver la riqueza de mi patria (España), en la que le caben dentro gente como mi hijo Carlos (un poco brutico) o como mi yerno Javi (un poco gallego) o como mi nuera Mercedes (un poquico catalana).

Me preguntan muchas veces por la independencia de Cataluña. Y yo suponía que había quedado claro que a mí eso no me gusta nada. Resulta que no había quedado claro. Pues ahora queda claro: LA INDEPENDENCIA DE CATALUÑA NO ME GUSTA NADA.

En consecuencia, el día 25 iré a votar y votaré por un partido que no será CiU, porque a CiU le veo desnortado, dirigido (¡?¡?¡?) por un personaje que ha perdido el oremus y que va diciendo cosas con las que no estoy en absoluto de acuerdo. Personaje que se llama Artur Mas. (Aclaración que yo antes consideraba innecesaria, pero que ahora hago, por aquello de evitar las sutilezas).

Supongo que hasta aquí queda claro. Pues sigo.

En Els Matins de TV3, Ariadna Oltra, una presentadora fenomenal, me preguntó si me extrañaba que el 67% de las pymes catalanas hubieran votado a favor de la independencia. Le dije que no me extrañaba. Sé que alguien entendió que eso quería decir que a mí me parecía bueno, lógico y saludable que las pymes catalanas quisiesen la independencia. Pues no. Me parecía lógico porque, en este ambiente que se ha creado en Cataluña, mejor decir que te parece bien que meterse en líos.

Después se me ocurrió leer la noticia, en La Vanguardia, periódico propiedad de un Grande de España que seguramente piensa devolver la grandeza, porque creo que no se puede ser a la vez Grande de España y sonreír ante las cosas que dice Oriol Pujol, de CiU, sobre el Rey y que publica La Vanguardia, claro.

Bajo el titular ”El 67% de los empresarios de Pimec, a favor de un Estado propio”, decía que ”el 66,8% de las 2.224 compañías que habían respondido al sondeo, aproximadamente un 12% del total de asociados, son partidarias de que Cataluña tenga un Estado propio”.

Como sé multiplicar, multipliqué 66,8 por 12 y me salió que el 8% de las empresas de Pimec había votado a favor del estado propio. O sea, no era el 67. Era el 8.

Estoy hasta el gorro de falsedades, de groserías. Y, por favor, que Mas no me diga que ellos, también. Y que ellos, más. Pues si ellos, también y ellos, más, quiere decir que ellos y tú, Artur, lo estáis haciendo ESPECTACULARMENTE MAL. Y que estáis jugueteando con mi Patria y eso es muy serio.

El asunto de la independencia se arregla, si se quiere, en una semana y tres meses, por este orden.

En una semana, un empleado del Ministerio de Economía del Gobierno central y un empleado de la Conselleria d’Economia de Cataluña se meten en un parador, cada uno con su calculadora y sin móvil, sin Twitter, sin cámaras de televisión y sin micrófonos, y queriendo llegar a un acuerdo, resuelven en cuatro días el famoso tú me robas, yo te expolio. Cuando digo cuatro días, quiero decir cuatro días. Aquí no hay sutilezas.

Luego, en tres meses, queriendo, un grupo de personas competentes (y cuando digo competentes quiero decir competentes, no cualquier Senador), actualizan la Constitución, que, después de 34 años, bien se merece que la pongan guapa. Sin olvidar que, en el grupo que redactó la Constitución, había dos catalanes, Miquel Roca Junyent y Jordi Solé Tura. Y que Roca vive, de lo cual me alegro mucho y que tiene una cabeza mejor y más clara que muchos monigotes que circulan por ahí. Aquí me da por la sutileza y no pongo nombres de monigotes, pero ya sabéis a quiénes pondría.

He repetido y subrayado dos veces que esto se hace queriendo, porque si no queréis y os dedicáis a sembrar el odio, allá vosotros con vuestra conciencia.

Pero aquí repito lo que hace tiempo escribió Ángel Gimeno, un socialista muy amigo mío, que fue Consejero de Economía en la Diputación General de Aragón: “Algún día, el PSOE tendrá que pedir perdón a España por lo que ha hecho Zapatero”.

Pues mira, Artur. Si sigues en tu viaje a lo desconocido, algún día CiU tendrá que pedir perdón a Cataluña por lo que has hecho.

Ya sé que eso no te importa nada. Pero la historia es la historia. Y alguna vez alguien te recordará como un personaje nefasto que hizo daño a su país.

Seguramente, te reirás y dirás que no te importa nada lo que yo te diga.

Pero el desahogo que he conseguido escribiendo este artículo hace que me importe tres pitos tu opinión. Y no digo aquello de Humphrey Bogart en Casablanca (”Si tuviera tiempo de pensar en ti, te despreciaría”), porque quiero ser bien educado. ¡Y no sabes lo que me cuesta!

P.S.1

Alguien dirá que no soy catalán. Y es verdad. Pero quiero dejar claras varias cosas:

Que de los 7 millones y medio de catalanes, hay más Abadías que muchos otros apellidos ilustres de esos que se creen que llevan la sangre de Wifredo el Velloso por las venas. Que yo, con muchos otros, catalanes y no catalanes, hemos hecho el IESE, institución por la que se conoce y se prestigia a Cataluña mucho más que por las cosas que hayan hecho los Mas y otros que presumen y no han hecho NADA. Y que, por tanto, no admito ser un catalán de segunda. Soy tan de primera como ellos, y si me apuran un poco, más. (No Artur). Como es natural, si me encuentro con Mas, le daré un abrazo y volveremos a echar risas como la última vez que nos vimos, recordando cosas divertidas que nos habían sucedido.

En el próximo artículo, volveré a la sutileza.