Este cuadro de Zurbarán, "Defensa de Cádiz", ilustra perfectamente el objetivo y prioridad de nuestra asociación.

miércoles, 25 de junio de 2014

REPÚBLICA Y EJEMPLARIDAD

Rafael Sánchez Saus, publicado en el Diario de Cádiz el jueves 5 de Junio de 2014


ASUSTA a los bienpensantes el auge del republicanismo en España sin tener en cuenta el carácter adventicio y coyuntural del sentimiento. Hace sólo unos años la República era considerada por casi todos el trasto más inútil del desván de la historia, algo inevitablemente ligado a las verrugas de Azaña y los botines de Alcalá-Zamora, a utopías anarco-comunistas y soflamas de orates. Luego vino lo que vino, no tanto la reciente crisis económica como el alud de basura que ha sepultado a las instituciones y dejado al descubierto la mentira que desde hace décadas ha ido corroyendo desde dentro la vida del país. Y así, creciendo a la sombra de las frustraciones de una juventud educada en la nostalgia de una República inexistente, un ideal antañón y desprestigiado se ha podido convertir para ella en el bálsamo de Fierabrás de todos los desgarros sociales, remedio taumatúrgico de la pura llaga que ha vuelto a ser España. A la Monarquía, en ese relato tan pueril como el programa de Podemos, se le reserva el papel de chivo expiatorio de todos los males colectivos, algo previsible desde el estallido de la crisis. 

A pesar de tantos pesares, la segunda mitad del siglo XX ha sido para España la época del gran salto adelante, la que nos ha permitido codearnos en igualdad de condiciones con ese mundo desarrollado que hace sólo un siglo parecía ajeno y cerrado para siempre. El gran pecado colectivo de estos últimos tiempos ha sido olvidar los principios de unidad, solidaridad y sacrificio que han hecho posible el milagro; en concreto de nuestros dirigentes, del Rey abajo, abandonar como un traje pasado de moda la ejemplaridad que permite exigir a los demás el cumplimiento de sus deberes, desde el pago de una simple tasa municipal al respeto a la Constitución. 

La atropellada abdicación del Rey ha sido la consecuencia de una decadencia física innegable, del creciente desafecto popular y de su incapacidad para hacer frente a una situación gravísima de desprestigio de la Corona y de descomposición de la nación. El príncipe Felipe hereda una difícil tarea, imposible si desde el primer día no se impone como primer deber el de recuperar la confianza de los españoles. La revolución que hoy espera y necesita España no es un cambio de bandera sino de costumbres. Sólo puede venir de arriba y comienza con la restauración de la ejemplaridad

jueves, 19 de junio de 2014

LA ESPERANZA Y LA AUSENCIA

Rafael Sánchez Saus, publicado en el Diario de Cádiz el jueves 19 de Junio de 2014


EL vértigo de los grandes acontecimientos, todos lo experimentamos, está ligado a la condición esperanzada de los seres humanos. Esperamos, propiamente nos pasamos la vida esperando, pero muy de tarde en tarde esas esperanzas más o menos gaseosas encuentran una razón objetiva, sólida, veraz, compartida. La Historia, hoy sí con mayúscula, deja de ser ese baúl de recuerdos de cosas que les pasaron a otros, y se nos muestra con toda su certeza: esto está sucediendo ahora y yo estoy aquí. Hoy nadie tiene que decirnos que estamos en un día histórico para que lo sepamos desde el canto del primer gallo. 

Hemos conocido el reinado de Felipe VI. Eso, todavía no podemos saberlo -de ahí el vértigo-, no es bueno ni malo: es histórico. No somos mitómanos, coleccionistas de sucedidos ni nada semejante, pero sí muy conscientes de que cada reinado en la larga historia de un viejo país que no puede contar sus años por venir desde tan lejos, ha tenido su personalidad, su clima propio, sus grandes y peores momentos, su nudo y su desenlace. 

Cada uno puede, está en su derecho, imaginarse un futuro a la medida de sus deseos, de sus ideas y manías. Y algunos ya han dado un paso adelante en estos días previos a la coronación pretendiendo condicionar, desde el mismo huevo, un tiempo venidero que todavía hoy, quizá tan sólo hoy, aún es de todos. Le llueven al nuevo Rey, desde las altas torres donde moran los acostumbrados a ganar todas las batallas de opinión, los consejos no solicitados y hasta alguna amenaza apenas velada. San Isidoro no dudó en escribir: Rex eris si recte facies; si non facias, non eris (serás Rey si actúas rectamente; si no, no lo serás). 

El obrar rectamente es aquí y ahora, para mucho gerifalte, que den satisfacción a sus pasiones, desvíos o meras ocurrencias. No para otra cosa quieren un rey o una república, tanto da. Pero hoy, a su pesar, es un día para la Historia General de España, la historia en la que todos los españoles, incluso los que están deseando dejar de serlo, cabemos con nuestra esperanza. 

Anotación final: cuando se entendía de estas cosas, no los reyes, los reinados se deseaban felices. Los reyes, entonces, podían curar imponiendo sus manos y sanar al reino mediante la justicia, pero nadie les hubiera exigido la felicidad del pueblo. Eso sólo se pedía a Dios. Hoy, el Expulsado, el gran Ausente.

jueves, 15 de mayo de 2014

PROGRESISTAS EN APOYO DE BOKO HARAM

Publicado en el Blog "Crónicas Bárbaras" de Manuel Molares el 14 de Mayo de 2014



                  Siempre que hay un conflicto, individual o colectivo, lo relacionamos con la economía y no con la historia, la tradición y las creencias, por lo que ahora numerosos medios presentan como víctimas de la pobreza a los terroristas nigerianos de Boko Haram que secuestraron a 273 niñas cristianas en nombre de Alá.

                  Este pensamiento llega al extremo de que en el diario The Guardian, inspirador y alma del postprogresismo europeo, su analista Nafeed Ahmed atribuye el origen y los actos de estos enloquecidos islamistas al calentamiento global.

                 Quizás por igual motivo Hillary Clinton se negó a declararlos banda terrorista durante su mandato como Secretaria de Estado de Obama, entre enero de 2009 y febrero de 2013, pese a que actúa en Nigeria desde 2002 matando con saña a millares de cristianos en iglesias y escuelas.

                 Estamos bajo el imperio de ese postprogresismo que tan bien representa The Guardian, y aquí hasta hace poco El País, suma la intolerancia frente al judeocristinanismo como fuerza cultural y único medio en el que pudo surgir el racionalismo, a la simpatía hacia fuerzas oscuras como la new age y las supersticiones, y  disculpa las dictaduras izquierdistas y el islam jihadista.

               Los fanáticos de Boko Haram son parte de los muchos de millones de musulmanes que por la machista fe salafista exigen poder ejercer su brutalidad sobre la mujer.

              Debe sumárseles la tradición del hombre primitivo: hace pocas generaciones sus antepasados vivían en la edad de piedra, se exponían a terribles peligros para proteger y dar de comer a sus mujeres e hijos, por lo que les exigían ciega sumisión.

              Boko Haram, de pobre, nada: es un grupo fanatizado y primitivo, entre el islam de multimillonarios, como era Bin Laden, y la edad de piedra.

              Muy interesante eso del calentamiento global como origen de los asesinos de masas.

martes, 29 de abril de 2014

SOCIEDAD CIVIL CATALANA

Publicado en el Diario de Cádiz el sábado 26 de Abril de 2014
 

      En crónica de urgencia, doy cuenta de la creación, el pasado día 23, festividad de San Jorge y día significativo en Cataluña, de la agrupación llamada Sociedad Civil Catalana, que quiere representar a los catalanes no independentistas.

      Hace poco comentaba en mi blog una conversación con un amigo catalán de fuerte sentimiento españolista que se quejaba del abandono del resto de los españoles hacia esta “mayoría silenciosa”, me  decía.

      “Ayúdate y te ayudarán” le contestaba yo. ¿Dónde se esconde esa mayoría silenciosa?, ¿A que esperan para hacerse visibles y expresar públicamente lo que, seguramente, dicen en privado?

      Salvo Cuitadans de Albert Rivera, y el PP catalán, ningún otro grupo político se ha opuesto abierta y públicamente a los planes independentistas de Más y Jorquera.

      Pues, según los componentes del nuevo movimiento “Sociedad Civil Catalana” (SCC), es el miedo lo que les tenia atenazados, y su portavoz, José R. Bosch, lo explica diciendo que “la sociedad civil catalana no independentista, que es mayoritaria, tiene miedo a la muerte civil”, o, como manifiesta un empresario componente del grupo, NitoFoncubierta: “Muchos empresarios tienen miedo a hablar en público”. José Rosiñol, Presidente y fundador de SCC, confiesa que le han llegado amenazas a través de las redes sociales, naturalmente anónimas.

      Ya han dado el primer y más importante paso, salir del anonimato, dar la cara, aun con miedos, pero valiente y arriesgadamente. Ahora nos corresponde a nosotros, el resto de los españoles que no queremos la separación de ningún territorio español y de sus ciudadanos, los que tenemos que acudir a su llamada, cada uno desde sus posibilidades.

      Papel importantísimo el de la prensa no nacionalista, dándoles espacios, ayudándoles a difundir su mensaje, sin miedos a represalias y en favor de la verdad.

      No existe en SCC una ideología dominante, no es ese su rasgo característico, lo que a todos identifica es su condición de catalanes y españoles.

      Desde estas modestas líneas quiero animar a todos los españoles a acudir en su ayuda, nos necesitan y los necesitamos. Hagámoslo. Luego puede ser demasiado tarde.

sábado, 12 de abril de 2014

LIBERTAD DE EXPRESIÓN

Publicado en el Diario de Cádiz el sábado 12 de Abril de 2014
 
 
La pasada semana, durante la celebración en Cádiz de las V Jornadas de Católicos y Vida Pública, que organiza la Asociación Católica de Propagandistas, intervino el periodista y Director del Observatorio de la Libertad de Expresión, Justino Sinova, con una conferencia titulada: “Defensa de la libertad de expresión de todos”

      Muy interesantes jornadas dedicadas a los medios de comunicación y su compromiso con la dignidad de la persona, donde Rafael Navas, director de este Diario, nos habló de los valores sociales del periodismo.

      Los intervinientes defendieron que los ciudadanos de un país democrático tenemos la facultad de ejercer y el deber de respetar la libertad de expresión. Se habló de las nuevas formas de periodismo, algunas tan sobreabundantes como las tertulias, y naturalmente, el periodismo por medios digitales e incluso a través de las redes sociales.

      Aunque parezcan nuevas plataformas para ejercer la libertad de expresión, paradójicamente, y en muchísimos casos, resultan todo lo contrario. No se contra argumenta, no se razona la réplica a quien piensa y se pronuncia de forma distinta, sencillamente se le descalifica, se le niega el derecho a decir lo que piensa o se le insulta directamente.

      No hay debate, hay imposición mediante el grito y el insulto al oponente. Lo vemos y oímos todos los días en tertulias políticas, deportivas o sociales. La argumentación ha desaparecido, quizás porque a falta de razones y argumentos solo queda la descalificación, el “y tu más”, el escrache o la negación del derecho a la libertad de expresión.

      Temas importantes que son objeto de controversia en nuestra sociedad, como el aborto, no son debatidos con argumentos científicos o morales, simplemente, si alguien se pronuncia, razonadamente y en el ejercicio de su libertad de expresión, contrario a las prácticas abortivas, recibe de inmediato descalificaciones, cuando no insultos, nunca argumentos.

      La libertad de expresión es un derecho y debe ser igual para todos, pero nuestra sociedad está demasiado crispada y falta de la serenidad, y yo diría que de educación, para llevar por cauces civilizados cualquier controversia.

      En cualquier discusión enseguida aparecen las dos Españas de Machado, ¿tenemos remedio?     

POR EL TEDIO HACIA EL GOLPE

Rafael Sánchez Saus, publicado en el Diario de Cádiz el jueves 10 de Abril de 2014



CURZIO Malaparte, el periodista dandi que empezó su larga vida política entrando en Roma con Mussolini para terminarla en las orillas del maoísmo, publicó en 1931 un libro de gran influencia que tomó el sugerente título de Técnica del golpe de Estado. Para Malaparte, lo esencial en un golpe es el uso de la sorpresa y la brevedad de las operaciones, de forma que, aun pudiendo ser muy violenta, se reduzca al mínimo la posible confrontación.

Hoy casi nadie lee a Malaparte, aunque novelas como Kaputt o La piel mantengan el interés, y con ello todos salimos perdiendo, los golpistas y nosotros, sus víctimas. La sedicente Asamblea Nacional Catalana ha debatido y presentado hace unos días un tocho de 600 páginas con la imaginativamente llamada "hoja de ruta" hacia la independencia, en la que todo delito se adelanta con primoroso detalle.

La inflación burocrática del Estado español, antes, durante y después del golpe que le preparan se extiende al nuevo Estat ya en huevo, y si en manos de los independentistas una hoja se transforma en seiscientas, fácil es imaginar lo que espera a los sufridos catalanes a partir del 24 de abril de 2015, primer día de la nueva criatura a estimación de sus parteros.

Quienes, desde hace ya tantos años que hemos perdido la cuenta, nos levantamos todas las mañanas y nos acostamos todas las noches con el insufrible rollo catalán, de forma que una noticia política generada en cualquier otro rincón de España se ha convertido en exótica, esperamos desde ahora con verdadera impaciencia el bendito día en que nos veamos liberados de esa sarna que pica más cuanto más rascan todos los medios de comunicación.

A lo mejor el problema catalán empezaba a arreglarse si los españoles, empezando por periodistas y contertulios, nos propusiéramos no hablar de él en absoluto durante una semana. Servidor, en su modestia pero como si fuera todo un Rajoy, llevaba meses eludiéndolo en estos Envíos, y hasta algún amigo me ha hecho notar que empezaba a parecer un habitante de Marte o de alguna ínsula felizmente alejada de Barcelona. El golpe catalán al Estado de Derecho será en su día estudiado en las universidades, pero dudo que haya alumno capaz de llegar hasta el final de la lección sin sucumbir al sueño. Oceanografía del tedio llamó Eugenio D'Ors a uno de sus mejores libros. No consta que lo dedicara a Artur Mas.




jueves, 3 de abril de 2014

REVISAR LA HISTORIA

Rafael Sánchez Saus, publicado en el Diario de Cádiz el jueves 3 de Abril de 2014



AUNQUE nos cueste, toca hacerse eco de la gran polémica suscitada por la publicación de La gran desmemoria. Lo que Suárez olvidó y el Rey prefiere no recordar, el libro en 990 páginas que Pilar Urbano ha dedicado a las relaciones entre los dos protagonistas del título y, sobre todo, a los acontecimientos en torno al 23 de febrero de 1981. Hay muchas cosas sorprendentes o que permiten reflexiones más bien melancólicas en esta publicación, más allá del asunto central de la obra sobre el que hoy, sin haber leído el mamotreto, prefiero no opinar.

La primera, el hecho de que un libro así pueda convulsionar a la opinión pública más de treinta años después de los hechos que narra. Es evidente que eso no sucedería si la verdad oficial y admitida sobre el intento de golpe de Estado fuera irrebatible. Otros similares en la España del siglo XX no suscitan dudas fundamentales sobre autoría e implicaciones, y basta recordar el republicano de 1930, la sanjurjada de 1932, el socialista de 1934, o el de julio de 1936. Y sin embargo, nadie puede decir con seguridad plena qué extraña trama política hubo detrás del 23F. Esta anomalía es la que propicia que un libro como este pueda ser noticia.

En segundo lugar, hay que recordar que lo esencial de lo que Pilar Urbano cuenta ahora ya ha sido motivo de otros libros en el pasado que fueron acogidos con más pena que gloria. Sin embargo, este ha sido objeto de una gran tirada y de un despliegue reservado a los grandes acontecimientos por la principal editorial del mundo hispano. Esto es sin duda sorprendente y las lecturas políticas que se derivan, dada la personalidad del propietario y sus tentáculos mediáticos, son casi tan preocupantes para el Rey como lo que ahí se dice. El momento elegido, la muerte de Adolfo Suárez, ha sido muy bien escogido, pero eso no basta para explicar la conmoción y la polémica suscitadas. Es indudable, pues, que el fenómeno necesita insertarse también en esas horas bajas de la Monarquía que no terminan de resolverse, antes bien parecen haberse enquistado como un elemento más de la difícil coyuntura que atraviesa España.

¿Hace falta recordar que todo nuevo régimen precisa de la revisión de la historia del anterior? El acoso que hasta ahora tenía por objeto los errores del presente empieza a dar el paso decisivo: la revisión del pasado. Ojo a lo que está en marcha

viernes, 21 de marzo de 2014

SI A LA VIDA

Rafael Sánchez Saus, publicado en el Diario de Cádiz el jueves 20 de Marzo de 2014


CÓRDOBA, Granada, San Fernando y Sevilla, entre otras cerca de cuarenta ciudades españolas, serán punto de cita en los próximos días para todos quienes quieran gritar al aire con alegría y radicalidad un fuerte sí a la vida. A la vida de todos, pero especialmente de los más débiles y amenazados, de aquellos a los que se expropia fríamente su humanidad para disponer a voluntad de lo único que poseen: la existencia.

Desde 2003 se celebra en España el Día Internacional de la Vida en el entorno del 25 de marzo, día hermoso donde los haya de la Anunciación y, sobre todo en estos tiempos, de la Encarnación. Este año tenemos más motivos que nunca para hacer ver las razones de esta lucha épica y desigual, la grande y honrosa batalla en la que como sociedad nos lo jugamos todo porque lo que en ella se debate es nada menos que la dignidad del ser humano, de todo ser humano, más allá de las circunstancias en que se desenvuelve su existencia presente.

Naturalmente, este año los múltiples actos convocados están dirigidos a expresar el apoyo social a la Ley del Concebido, proyecto que puede ser juzgado insuficiente por muchos, pero que posee el indudable mérito de haber puesto el acento por vez primera en los derechos del no nacido, en su protección y defensa. Un proyecto que precisamente por eso está siendo atacado con una virulencia extrema por quienes saben que esta ley, en el caso de prosperar sin rebajas que la invaliden, puede suponer un giro de grandes consecuencias en la opinión que sobre el aborto existe en toda Europa. Y hay que tener en cuenta que las semanas que restan hasta que el proyecto entre en el Parlamento, previsiblemente en junio, son decisivas.

El combate por la vida es la única causa del siglo XXI no contaminada por consideraciones estratégicas, económicas o de baja política. La única en la que cualquier persona de bien puede comprometerse sin reserva mental o moral alguna.

Es preciso hacer ver a una sociedad que se debate entre sentimientos encontrados que la apuesta por la vida nos protege a todos, no sólo a los no nacidos, de la experimentación social, del pragmatismo economicista y de las filosofías materialistas y relativistas que reducen al hombre a la condición de prescindible en función de los cálculos y expectativas de los más fuertes. No podemos perder esta batalla porque tal vez no volvamos a tener otra oportunidad.


viernes, 14 de marzo de 2014

LA NAVE DE LOS LOCOS

Rafael Sánchez Saus, publicado en el Diario de Cádiz el jueves 13 de marzo de 2013


EN Andalucía llevamos más de treinta años de socialismo a cucharadas o con embudo, según los talantes y estrategias de los jerarcas, y eso se nota. Cuando una ideología caduca hegemoniza el espacio público durante décadas, se impone en la educación, en las leyes, en los presupuestos y en los valores colectivos, ¿puede alguien pedirle contención, temor al ridículo?

Que el socialismo está acabado como idea en todos los países en que merece la pena vivir es algo que ni siquiera la derecha española con su ingénito complejo de inferioridad debería desconocer. Como prueba, han vuelto a coincidir en Andalucía dos hechos -¡ay, esas casualidades que ponen al descubierto tanta prepotencia!- que delatan a quienes se saben los amos del presente pero desconfían profundamente del futuro, de la posibilidad de una perpetuación en el poder que, como casta política, es ya su única razón de ser. Por ello, sin proyecto e ignorando la incómoda realidad presente, la Junta socialcomunista busca oxígeno en un pasado que confisca a la historia para manipularlo o destruirlo.

La Ley para la Memoria Democrática y la reivindicación sectaria de la propiedad de la Catedral de Córdoba para la Junta de Andalucía, con apoyo de ésta, tienen un común origen ideológico en grupos que en cualquier país de Europa estarían en el arrabal de la política y de la sociedad pero que aquí nos imponen sus neuras y marcan la agenda del Gobierno autonómico.

Las doctrinas que mantienen en perpetuo pie de guerra a estas gentes han desafiado siempre el ridículo y el desmentido de los hechos, pero hoy no se detienen ni ante la barrera del absurdo. Sólo desde el desprecio hacia todo aquel que no sea pasajero de la nave de los locos se hace posible exigir por ley la destrucción de cualquier referencia explícita a la España que estuvo vigente durante medio siglo, sin consideración a valores históricos, culturales o artísticos. O tratar de despojar por puro odio y sed de mal a una comunidad de un templo que ocupa y sostiene desde hace ochocientos años para vaciarlo de sentido y convertirlo en una especie de parque temático en el que representar sus historietas y exorcizar sus obsesiones.

El sesgo totalitario, desmedido, de estos intentos de imponer su visión del pasado nos desvela la total incapacidad de estos dirigentes para trazar un proyecto de futuro para todos.

domingo, 2 de marzo de 2014

LOS CREYENTES SALAVARON A EUROPA

Rafael Sánchez Saus, publicado en el Diario de Cádiz el jueves 27 de febrero de 2014

                  PIERRE Chaunu, el gran historiador autor de Sevilla y el Atlántico, obra en doce volúmenes que marcó un antes y un después en la historia de esta ciudad y de España, mostró a menudo desde los años setenta y hasta su muerte en 2009 su preocupación por el declinar demográfico de Francia y Europa. Una realidad que él fue de los primeros en profetizar y denunciar, inseparable de otras formas de decadencia que cada día se nos hacen más patentes. No en vano el mismo Chaunu dejó escrito que "decadencia es una manera civilizada de hablar de la muerte".

                  Leyendo estos días uno de sus libros, encuentro unos datos que, aunque referidos a la Francia de hace décadas, dan mucho que pensar sobre la España de hoy mismo. Resulta que cerca del 70% de los niños nacidos en ese país entre 1919 y 1939 lo hicieron en sólo el 30% de las familias. La proporción de católicos practicantes en esas familias fértiles, a menudo con cuatro o más hijos, alcanzaba el 85%. Por el contrario, hubo en aquellas dos décadas hasta un 41% de las uniones que no tuvieron hijos o sólo uno. De ese fuerte porcentaje de franceses, que sólo aportaron el 7% de los nacidos, un 80% eran agnósticos o personas sin ningún tipo de práctica religiosa.

                   La conclusión de Chaunu, que él mismo considera extensible al conjunto de Occidente, es que "la Francia generosa ante la vida de los años 1945-1965" había salido de esa cuarta parte del país más fecunda que era, al mismo tiempo, la más creyente. No hay que recordar que esa generación liberal ante la vida es la que sacó a Europa de las ruinas de la posguerra y la que hizo posible los estados de bienestar que hoy vemos tambalearse en medio de las incertidumbres que se han adueñado de nuestro tiempo.

                     En España, como en todas partes, podemos estar seguros de que para apostar fuertemente por la vida y desear transmitirla con generosidad hace falta algo más que la hipoteca pagada y el coche en el garaje. Mientras los políticos debaten en el Congreso el estado de sus asuntos y la infatigable legión de termitas empeñadas en arruinar lo único que podría salvarnos ataca ahora a la catedral de Córdoba, la nación se desvanece al mismo tiempo que las creencias que la sostenían. Recogemos a manos llenas los frutos de una rebeldía contra la verdad y la vida que no ha precisado barricadas. Sólo de mala televisión y mentira.

lunes, 24 de febrero de 2014

EL TRIDENTE ANDALUZ

Rafael Sánchez Saus, en el Diario de Cádiz el jueves 20 de Julio de 2014
 
 
VIENE al caso recordar que el PP solía tener a gala la preparación de sus dirigentes y candidatos, promesa de una buena administración. Así, el Gobierno de Rajoy fue presentado en su momento como un conjunto de brillantes profesionales, con los saberes necesarios para arreglar los desaguisados cometidos por la tropa de indocumentados que, con escasas excepciones, compusieron los de Zapatero. Parece que esto ya no rige tampoco en el nuevo PP que hemos ido descubriendo en estos últimos años, al menos en Andalucía.

Pero hay algo más preocupante. La irrupción de Moreno Bonilla en el juego político andaluz con su nulo equipaje académico y profesional, configura un trío de máximos dirigentes, depositarios del futuro de la región durante, al menos, la próxima década, que apenas serían de recibo en la disputa de una alcaldía de tercer nivel. Y es que el problema no reside sólo en que nuestros destinos van a estar, sin alternativa a la vista, en manos de una licenciada de las de sexta convocatoria, un repartidor de butano y un experto en nada, sino que, como sabemos bien, una regla de oro que nuestros políticos no dejan nunca de aplicar es la de rodearse siempre de gente que no puedan hacerles sombra.
 
El aterrizaje de Juanma es la consecuencia directa de un cálculo concretísimo basado la convicción de que sólo un candidato de perfil semejante al de Susana Díaz puede ser eficaz contra ésta. La dinámica perversa que eso crea, y que no dejará de extenderse por todo el cuerpo político andaluz, rebaja tras rebaja, es algo que pierde la categoría de simple anécdota para convertirse en un elemento que requiere sosegado análisis. Y es que la potencia y capacidad de la élite dirigente, siempre pero sobre todo en circunstancias de grave crisis, es un factor determinante en el posible éxito de una sociedad.

Nadie propugna ni querría una clase política compuesta de mandarines académicos, pero aquí se están traspasando límites que no sólo afectan al respeto que se debe a una ciudadanía a la que cada vez se exige más para simplemente ganarse el pan, sino a las posibilidades reales de que Andalucía cuente con un grupo dirigente a la altura de lo que los tiempos exigen. Los andaluces no podemos engañarnos: no podemos pedir peras al olmo ni nada bueno a este tridente de latón que nos garantiza, gane quien gane en las urnas, el fracaso colectivo.

viernes, 14 de febrero de 2014

DESIGUALDAD Y POBREZA

Rafael Sánchez Saus, publicado en el Diario de Cádiz el jueves 13 de Febrero de 2014


               ES curioso que mientras el mundo y la sociedad que conoció mi juventud se desmoronan en todos los aspectos que debieran ser conservados sin que apenas nadie vierta una lágrima por ellos se haya instalado sin resistencia alguna una visión catastrofista sobre precisamente una de las pocas cosas que parecen ir bien a escala global si se contempla en el tiempo con la necesaria perspectiva: el desarrollo económico y material de los pueblos más desfavorecidos.

              El pasado domingo, y con motivo del día de la Campaña contra el Hambre, un heroico misionero con treinta y cinco años de servicio en el Congo habló largo rato a la feligresía de la parroquia sevillana en que asistí a misa no sobre su experiencia y la de sus compañeros en el corazón de las tinieblas, con la que tanto nos habría gustado solidarizarnos, sino sobre los defectos del orden mundial, su injusticia irremediable y la necesidad de dedicar la vida a cambiarlo.

             Nada que objetar porque cada cual -eso lo sabemos bien los modernos- hace con su vida lo que quiere, pero en esa tesitura uno debería plantearse si la propuesta que implícitamente se traslada sirve mejor a la humanidad que aquello que criticamos. A mí me gusta más bien poco el capitalismo por razones más históricas y estéticas que otra cosa, pero tengo que reconocer que los sistemas igualitarios o distribucionistas que se me ocurren no habrían conseguido en treinta años que la esperanza de vida en el mundo pasara de 60 a 67 años, que la tasa de mortalidad infantil descendiera del 10 al 6% y el de las personas infralimentadas del 35 al 20%, que el analfabetismo sea hoy del 20 y no del 40% o que el acceso al agua potable haya crecido desde el 20 al 80% de la población mundial, entre otros muchos indicadores que tengo a mano.

               Lo cierto es que en las últimas décadas, sin apenas darnos cuenta, países enteros han salido de la pobreza y grandes bolsas de miseria están siendo reducidas a través de medios tan prosaicos como la aplicación de la economía de mercado, la caída de barreras comerciales y el mayor esfuerzo educativo, de modo que la pobreza mundial se concentra y sólo se extiende hoy en los países con menos libertad y más corrupción política y económica. Sigamos ayudando a los más pobres todo lo que podamos, en casa y lejos, pero no los utilicemos como excusa para otras guerras que no son las suyas.

jueves, 6 de febrero de 2014

SUSANA Y EL REY SALOMON

Rafael Sánchez Saus, publicado en el Diario de Cádiz el jueves 06 de Febrero de 201
 
          
                   SUSANA Díaz en Barcelona, con su indescriptible vestido amarillo, ha hecho buena en dos días toda la labor denigratoria de lo andaluz de un siglo de prejuicios catalanes. Sin embargo, a mí me ha recordado a la benemérita mamá del juicio de Salomón. Como es sabido, la otra madre del conocido episodio bíblico, la mala, pretendía nada menos que trocear a la criatura en disputa, como hoy haría Artur Mas sin el menor temblor de su apolíneo mentón de almogávar.
 
                  Pero doña Susana es otra cosa. Gimoteante como siempre -hay mujeres que no pueden hablar sin parecer que están a punto de llorar como hay hombres que ofenden ya antes de pronunciar palabra-, con un plus de pasión postiza en su registro único de pregonera local, Susana Díaz habló de evitar el choque de trenes con el acreditado método socialista para cualquier crisis desde los tiempos de Pablo de Iglesias: no hay que parar al tren desenfrenado sino, asómbrense, cambiar la vía, como literalmente dijo la inefable presidenta.

                 Y en cuanto al pleito, ya saben su solución: démosle el niño a don Arturo para que se lo coma crudo si es su capricho, que aquí de lo que se trata es de estar a gusto, llevarnos bien y querernos mucho, mucho. Es decir, seguir haciendo lo que los gobiernos de la nación llevan cuarenta años intentando con los nacionalistas: ceder y ceder, contra ley y marea, con tal de que el tinglado del consenso no reviente por las costuras, como el vestidito amarillo cualquier día. Como buena abortista que también ha resultado ser, a doña Susana lo que le importa es estar a gusto, y al niño que le den.
 
                Esta aportación susanesca a la ciencia constitucional, que ha dejado boquiabiertos a los escasos socialistas que tras el ciclón ZP todavía conservan un mínimo sentido del Estado, sólo se comprende como una simple continuación de la doctrina impartida un día antes por los Morancos en la misma Barcelona. No me digan que el hallazgo no es genial: las constituciones se hacen o deshacen para "estar a gusto", nuevo derecho de los pueblos hasta ahora incomprensiblemente desconocido. Susana pura.

               Salomón lo tuvo fácil en su famoso juicio: entre la bondad y la maldad en estado natural no resulta difícil elegir. Los españoles de hoy, depositarios de la soberanía que ayer perteneció a los reyes, lo tenemos mucho más difícil. Entre tontos y malos nos lo han puesto imposible.

sábado, 1 de febrero de 2014

LA NORIA ESPAÑOLA

Rafael Sánchez Saus, publicado en el Diario de Cádiz el jueves  30 de Enero de 2014


            SE escribió en la Sevilla de 1918, pero lean, lean: "¿No ha sucedido nada en dos años? Pues está al descubierto la rápida desintegración de los viejos partidos, por la retirada, no expectante, sino agresiva y amenazadora, de las clases sociales… Hay más: está en litigio la unidad de España como Nación… Es ésta una situación gravísima para la Patria, para la constitución orgánica del Estado, para la Religión, para la Corona, para la propiedad, para el derecho… ¿Tan ciegos están que no se percatan de las terribles y trascendentales mudanzas acaecidas?" Quien así tronaba era don Manuel Rojas Marcos, líder de la Liga Católica, grupo político desaparecido de la memoria andaluza pero que jugó un papel muy destacado durante décadas, tal como puso de relieve hace algunos años un muy documentado libro de José Leonardo Ruiz.

                 Me acordaba de ese texto el pasado lunes mientras oía las intervenciones de los numerosos invitados por monseñor Asenjo al encuentro El compromiso político de los cristianos hoy. Porque allí, por encima de la afirmación de principios sin los que la política pierde del todo la brújula, más allá de la manifestación del pluralismo definitorio de los católicos ante la cosa pública, aleteaba un sentimiento de orfandad que, me parece, sobrepasaba la crítica a comportamientos que están en el ánimo de todos. Un sentimiento que podría llegar a exacerbarse ante la ausencia no ya de soluciones, de simples vías a través de las que los cristianos podamos expresar y hacer valer unas convicciones sobre la sociedad que, siendo compartidas por grandísimo número de personas, parecen abandonadas en el cajón de lo rabiosamente incorrecto.

               Y es que, por culpas que son sólo nuestras, los cristianos hemos sido expulsados de hecho del debate público, privados de la mera posibilidad de influir como tales en la sociedad, algo que nadie niega a los grupos más utópicos y extravagantes. Estamos en trance de convertirnos en algo parecido a lo que fueron durante siglos los judíos en Europa: una minoría imprescindible, pero sin voz propia ni capacidad de acción. Extranjeros en su patria, perfectos chivos expiatorios de todos los males, siempre incómodos, siempre temiendo que cualquier tiempo futuro aún pudiera ser peor. La noria ha girado y, cien años después, nos vemos ante los mismos problemas que nuestros abuelos, pero con bastante menos fe.  
 

jueves, 23 de enero de 2014

GERENTES DEL PATRONATO PROVINCIAL DE TURISMO


Artículo remitido por Manolo Rocha, Gerente del Patronato Provincial de Turismo de 1982 a 1994.


En el año 1982, un anuncio en la prensa requería la contratación de un gerente para el Patronato Provincial de Turismo. (Desde ahora PPT).
Entre las condiciones que debía reunir el aspirante figuraban estar en posesión del título de Director de Empresas y Actividades Turísticas (Hoy Diplomatura en Turismo), hablar idiomas y tener experiencia en promociones turísticas de la provincia en España y el extranjero.
Tras un examen de méritos al que concurrieron 12 personas fue elegida una de ellas que estuvo al frente del PPT durante 12 años.
Una vez cesado este primer gerente por causas que no se explicaron, fue sustituido por un funcionario de la Diputación que era licenciado en Educación Física. Tras un breve mandato este gerente fue sustituido por un miembro del PSOE que anteriormente había desempeñado diferentes cargos, nombrado siempre por su partido, tras dejar la concejalía que ostentó durante 2 legislaturas. Antes de incorporarse a la vida política su profesión era la de delineante. El nombramiento de este último gerente como Delegado Provincial de Turismo, tras ejercer como gerente más de 15 años, provocó la llegada de una época de 4 años en los que el cargo de gerente ha estado sin cubrir.
En estos 4 años, y con la excusa de procurar un ahorro a los presupuestos, la responsabilidad del PPT recayó en los Diputados provinciales que los presidentes de la corporación provincial creían conveniente. Estas personas hacían compatible su cargo de diputado con la gerencia. Rumores me han llegado de que  uno de ellos era peluquera de profesión.
Los otros tres han pasado por el PPT en lo que va de legislatura. Ajusten a cuantos meses tocan.
Y ahora ¡¡¡ Oh sorpresa!!! se hace imprescindible ocupar la plaza 4 años vacante. Por lo visto ya no hay problemas económicos y el presupuesto del PPT puede soportar los 55.000 € anuales que va a cobrar el afortunado adjudicatario que no es otro que el hasta ahora alcalde de El Puerto de Santa María.

A través de esta breve relación de los diferentes gerentes, y sin entrar a juzgar la labor desarrollada por cada uno de ellos, y sin que la mención de sus profesiones represente ningún menoscabo, habrán podido observar como ha ido politizándose un cargo que empezó siendo puramente técnico.

Sin entrar en valoraciones de otro tipo me permito preguntarme que conocimientos de los mercados turísticos, que contactos con el sector, y que conocimientos de idiomas tenían estos gerentes. ¿Acaso los tiene el hasta ahora alcalde de El Puerto de Santa María? Me temo que no. ¿Qué méritos aporta pues para ocupar ese cargo?
Estas líneas espero que les hagan comprender la importancia que la promoción turística de la provincia tiene para nuestros políticos, a los que se le llena la boca cuando discursean sobre las magníficas condiciones que tiene nuestra provincia para recibir turistas, y nos citan la cantidad de puestos de trabajo que este sector ocupa.
A mi modesto entender creo que la gerencia del PPT debe estar ocupada por un profesional del sector, con conocimientos de los mercados nacionales e internacionales, conocimientos de idiomas e independencia política. Hay unos cuantos en la provincia y unos cuantos más en el resto del país. Y muchos de ellos en paro.
Solo añadir una pregunta ¿Los empresarios turísticos no han tenido nada que decir desde el año 1994? ¿ Y ahora tampoco?