Este cuadro de Zurbarán, "Defensa de Cádiz", ilustra perfectamente el objetivo y prioridad de nuestra asociación.
Mostrando entradas con la etiqueta persecucion cristianos. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta persecucion cristianos. Mostrar todas las entradas

miércoles, 12 de enero de 2011

EL PELIGRO DE SER CRISTIANO por Jaime Rocha

( Publicado en el Diario de Cádiz el viernes 7 de Enero de 2011 )

Puede llamar la atención el titulo del artículo y despertar incluso la incredulidad de algunos lectores que, como mucho, pueden haber oído alguna noticia sobre la quema de Iglesias, con los fieles en su interior, en países “lejanos” como Irak (58 católicos asesinados, la mayoría mujeres y niños en la quema de una Iglesia en Bagdad por Al Qaeda), Nigeria (4 muertos), Pakistán, Indonesia, Birmania, Eritrea, Argelia. Egipto, Yemen, Corea del Norte, Vietnam, Filipinas, China…

Según datos del Vaticano, el número de cristianos asesinados durante este 2010 que termina, se eleva a la descorazonadora cifra de 150.000 personas, pastores, sacerdotes, hombres, mujeres y niños, componen esta espeluznante realidad refrendada por el Instituto Hudson de los Estados Unidos, quien además añade que “de 200 a 300 millones de personas viven en el mundo bajo las amenazas diarias de muerte, agresiones o prisión a causa de sus creencias religiosas”.

Bernard-Henry Levy, intelectual francés fundador de la organización “SOS Racismo”, que lucha simultáneamente contra los prejuicios antiárabes y el antisemitismo en Europa, publicó un artículo el pasado 21 de Noviembre en el periódico El País, titulado: “En defensa de los cristianos”, en el que entre otras cosas afirma: “los cristianos forman hoy, a escala planetaria, la comunidad mas violenta e impunemente perseguida” y equipara el anticristianismo con el antisemitismo, “aunque éste es ahora un crimen sancionado y repudiado, mientras que la fobia anticristiana no es tomada en cuenta y por ello se ejerce de manera impune en muchos países”

El año pasado, en una aldea pakistaní, y en aras de “la ley antiblasfemia”, un grupo de “incontrolados” quemó vivos a media docena de católicos, saqueó e incendió la Iglesia y violó a las mujeres y niñas. Las autoridades de Pakistán no intervinieron en este suceso, sin embrago, en cumplimiento de esa misma ley, están dispuestos a colgar a Asia Bibi, madre de familia, a quien ofrecieron la conmutación de la pena capital por la de cárcel si abjuraba de su fe, y que ella ha rechazado.

En Sudan, su Presidente Omar Hassan, sobre el que pesa una Orden de Captura de Corte Internacional de Justicia y al que China protege, envía a sus milicias a exterminar a los negros cristianos. El pasado agosto hubo arrestos masivos de cristianos cerca de Teherán.

Pero no pensemos que estas horribles cosas ocurren en países y culturas tan alejadas de la civilizada España. Esta Noche Buena, la Iglesia de Santa Catalina, en Majadahonda (Madrid), fue rociada con un líquido inflamable y prendida fuego. Ardió la puerta de madera de entrada y algunas vigas del coro, sin que el incendio se propagara al resto del templo gracias a la rápida intervención de los bomberos. Pero no es un caso aislado, hace dos años en la misma localidad se produjo otro intento similar, esta vez en la Parroquia de Santa Genoveva.

En Octubre de 2008, durante la visita a Valencia del buque de la organización abortista holandesa “Women of Waves”, algunos movimientos feministas pro abortistas invitaban a quemar templos católicos, mientras distribuían cerillas entre las asistentes a la manifestación. Ciertamente, aunque no tiene ninguna gracia, no pasaba de un grito de guerra, de un gesto de cara a la galería.

No comparo ni la gravedad de los hechos, ni la intencionalidad, ni las motivaciones de quienes, directamente asesinan a cristianos en países donde los grupos radicales islamistas son hegemónicos con lo sucedido en nuestro país…todavía.

La Iglesia Católica, en sus 2000 años de existencia, ha sufrido casi sin solución de continuidad la persecución y el martirio por la defensa de su Fe, quizás siguiendo el ejemplo de su fundador Jesucristo, martirizado y asesinado por ser fiel a su mensaje de paz, igualdad y amor entre los hombres de cualquier condición.

La Iglesia Católica, los hombres y mujeres que la componemos, hemos cometido y seguimos cometiendo graves, gravísimos errores. En alguna época terribles crímenes a manos de la Inquisición, y mas recientemente algunos casos de pederastia por parte de clérigos (no importa que porcentualmente sea poco significativo, un solo caso merece la mas enérgica condena por la propia Iglesia y todo el peso de la ley sobre el autor de tan detestable hecho), pero, puede alguien objetivamente justificar lo injustificable, puede alguien argumentar que por causa de esos errores, deben pagar con sus vidas esas humildes personas, cuyo único “delito” es profesar una Fe , fundamentada en las palabras de su fundador Jesús: ”amaros como yo os amo”.

La limitada extensión de un artículo periodístico no permite profundizar en asuntos que requerirían un tratamiento más amplio. Pero yo invito a mis lectores, cristianos o no, a una reflexión personal sobre lo que esta ocurriendo hoy con estas sangrientas persecuciones en un buen número de países, quienes son las victimas y cuales las razones para tanta barbarie…y a donde pueden llevarnos esta escalada de violencia.

Ese escenario, aparentemente muy localizado, puede trasladarse a zonas que creemos seguras, o ¿lo han hecho ya el 11S y el 11M?.

lunes, 27 de diciembre de 2010

LIBERTAD Y PERSECUCION RELIGIOSA por Manuel Clavero Arévalo

(Publicado en el Diario de Cádiz el 26 de diciembre de 2010. Manuel Clavero Arévalo es el Presidente del Consejo Editorial del Grupo Joly))

DÍAS antes de la reciente visita de Benedicto XVI a España, el Gobierno aparcó el proyecto de Ley de Libertad Religiosa en el que venía trabajando hace tiempo, que sustituiría a la actualmente vigente 7/1980, de 5 de julio. El proyecto preocupa al Vaticano porque en él figuran prohibiciones como la de exhibir símbolos religiosos en los establecimientos públicos, salvo que tenga valor histórico, artístico, arquitectónico o cultural. Las autoridades que participen en actos religiosos evitarán la discriminación a otras confesiones y las religiones de notorio arraigo verán ampliados sus derechos. El Estado organizará exclusivamente funerales civiles y sólo organizará ceremonias religiosas si los familiares de los fallecidos lo piden. Tampoco habrá crucifijos en los centros públicos. Las autoridades, según el texto en elaboración, no deberán asistir solamente a los actos en que sean invitados por la Iglesia católica, sino también a actos organizados por las demás confesiones y, al parecer, está pendiente de redactar la regulación de los símbolos religiosos individuales que pueden llevarse en espacios públicos.

También en el proyecto se regula la objeción de conciencia en un artículo que dice: "Las convicciones o creencias no eximen del cumplimiento de las leyes, ni exculpan de su incumplimiento. La objeción de conciencia se reconoce en los supuestos expresamente previstos en la Constitución y en las leyes aprobadas por las Cortes Generales". El Tribunal Constitucional tiene reconocida la de conciencia al personal sanitario en los casos de aborto.

El proyecto también reconoce como parte de la libertad religiosa el derecho a la apostasía. Cualquier ciudadano podrá "tener y mantener la religión de su elección, no tener ninguna o cambiar y abandonar la que tenía".

Sin embargo, no deroga, ni puede hacerlo, los Convenios Iglesia-Estado de 1979, ni deroga el sistema de financiación de la Iglesia Católica.

En Europa, y en general en Occidente, se reconoce la libertad religiosa y se prohíbe perseguir a nadie por las creencias que tenga, y la Declaración Universal de Derechos Humanos proclama la libertad de pensamiento, de conciencia y de religión, y también la Constitución española y la Ley Orgánica vigente de Libertad religiosa.

Recientemente, la sentencia de 3 de noviembre de 2009 del Tribunal Europeo de Derechos Humanos resuelve un litigio promovido contra el Estado italiano por una madre extranjera que alega que la presencia del crucifijo en las aulas viola el derecho de libertad de conciencia y de religión. Tras un detallado análisis de los argumentos de las partes, el Tribunal llega a la conclusión de que la presencia del símbolo de una religión concreta en las aulas restringe el derecho de los padres a educar a sus hijos según sus convicciones, así como el derecho de los niños escolarizados a creer o no creer. Un amplio estudio de esta sentencia y de las del Tribunal Europeo de Derechos Humanos en materia de libertad religiosa, puede verse en el trabajo de profesor Lorenzo Martín Retortillo Símbolos religiosos en actos y espacios públicos (El Cronista, noviembre de 2010).

La libertad religiosa no implica que la legislación del Estado tenga que estar de acuerdo con la doctrina de la Iglesia católica, ni de ninguna otra confesión. De hecho en gran parte de Europa se han promulgado leyes reguladoras del aborto, de los matrimonios homosexuales, de parejas de hecho, etcétera.

Desgraciadamente, frente a la libertad religiosa, existen muchos países y ciudades en que se produce una persecución religiosa, especialmente de los cristianos. Recientemente un autor, poco sospechoso de catolicismo, como Bernard-Henri Lévy, ha publicado un artículo titulado En defensa de los cristianos (El País de 21 de noviembre de 2010), en el que va consignado las persecuciones, incluso físicas, que los cristianos sufren en los distintos países y ciudades del mundo y declara que los cristianos forman hoy, a escala planetaria, la comunidad más violenta e impunemente perseguida. Teherán, Gaza, Sudán, Eritrea donde proclaman verse libres de evangélicos antes de Navidad, el Congo, Bagdad, Corea del Norte, Cuba y China, entre otros muchos. Las persecuciones de cristianos que enumera en cada país son impresionantes, y van desde el asesinato en las puertas de las iglesias al encarcelamiento, los casamientos forzosos de mujeres cabileñas o cristianas, a la humillación y a la reclusión en campos de concentración, etcétera.

Me parece bien que en Occidente y en España nos preocupemos por mejorar la regulación de la legislación sobre la libertad religiosa, aunque no exista una demanda social para ello, pero más nos debe preocupar la persecución que los cristianos y miembros de otras confesiones sufren en muchos países.