Este cuadro de Zurbarán, "Defensa de Cádiz", ilustra perfectamente el objetivo y prioridad de nuestra asociación.
Mostrando entradas con la etiqueta elecciones generales. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta elecciones generales. Mostrar todas las entradas

martes, 22 de noviembre de 2011

Victoria propia por debacle ajena: la estrategia de Rajoy

Por Jose Antonio Zarzalejos
Publicado en El Confidencial (21/11/11)
La victoria ayer del PP se fundamentó: 1) en la férrea fidelidad de voto de los electores conservadores que respaldaron herméticamente a Rajoy; 2) en la debacle absoluta del PSOE que perdió nada menos que cuatro millones y medio de votos y 3) en un muy limitado trasvase de sufragios de los socialistas a los populares: apenas cuatrocientos mil.

Estos tres factores demuestran que la estrategia de Mariano Rajoy era la acertada ante quienes le pedían otras formas de conducirse, la explicitación de compromisos y la elevación de su perfil ideológico. Si hubiese hecho caso a quienes le reclamaban otra estrategia, quizá hoy no estaríamos ante la victoria histórica del PP lograda, paciente y certeramente, por el extremo desgaste del adversario socialista, al que el presidente del PP ha dejado que cometiese error tras error, que consumase todos y cada uno de sus despropósitos -de planteamiento social y de gestión de la crisis-, evitando entrar a las trampas que le tendía Rubalcaba y persistiendo robóticamente en un discurso centrado, de moderación y que convocaba a la sociedad española en su conjunto.

La izquierda -y Rajoy lo sabía- no se iba a pasar a las filas del PP. Y ayer no lo hizo: la izquierda ayer se suicidó al dejarse en el empeño cuatro millones de sufragios que en parte nutrieron a Izquierda Unida (pasa de 2 a 11 diputados) y a UPyD (pasa de 1 a 5 escaños). Otros se quedaron en la abstención y algunos migraron a los partidos nacionalistas. Rajoy, con su aire de espectador despistado, aceleró el deterioro del PSOE a cuyos dirigentes llegó a desquiciar. El gallego sólo esperaba, como el moro, ver pasar el cadáver de su enemigo sentado en la puerta de su casa. El resultado -una mayoría absoluta de 186- beneficia al PP tanto como destroza al PSOE, que obtuvo los peores registros de su historia. Rajoy había advertido que él siempre prefirió a Rubalcaba de contrincante antes que a cualquier otro dirigente socialista, fuese quien fuese. Porque el presidente del PP tenía tomada la medida al cántabro, al PSOE y, lo que resultaba esencial, a su propio partido.

La falta de aceptación generalizada de su liderazgo en el PP aconsejó a Rajoy una táctica y una estrategia -a corto plazo, la primera, a medio, la segunda- según la cual la única manera de vencer era por debacle o bancarrota del contrario, cohesión propia y un pequeño suministro de votos ajenos. El pragmatismo llevado a su máximo extremo; la eficiencia en su expresión más acabada; el dominio de los tiempos con pulso firme. He ahí al hombre perdedor que lleva ganando batallas desde hace tres años y que ayer -sin carisma, con el puro en la boca, con su ritmo caribeño y demás tópicos descalificatorios- llevó a su partido al mejor resultado de su historia; contempló el hundimiento del PSOE; liquidó al zapaterismo y a los restos del felipismo y se dispone ahora a gobernar con un discurso estadista como fue el que pronunció ayer al obtener la victoria.

Casi todo le salió bien a Rajoy salvo el frenazo del PP en el País Vasco con una preocupante emergencia de Amaiur y un repunte -sólo tres escaños más- en Cataluña que se pretendió más ambicioso, pero que acreditan que al frente de una derecha ganadora sólo puede estar un líder reformista, moderado y que, si no afección, no genere rechazo. El ejercicio del poder blando por Rajoy ha sido la clave. Y su generosidad: sin olvido, pero sin rencor. Ayer Aguirre saludaba desde el balcón de la calle Génova, cuando hace apenas tres años y medio -marzo de 2008- se embozó tras las cortinas de la sede popular dispuesta a un asalto a la dirección del PP para librarle de “maricomplejines”. Ya ha demostrado que no lo era, que no lo es, y apunta maneras para asegurar que no lo será.

Nadie logró como él que Alfredo Pérez Rubalcaba (“¡merecemos un Gobierno que no nos mienta!”, marzo de 2004) haya tocado el fondo del infierno político. En el arrasamiento del adversario, sin más ayuda que sus votos ligeramente incrementados, Rajoy alcanzó ayer la mayor victoria de la derecha democrática española desde que la Constitución de 1978 estableció el sistema de libertades y sólo seis meses después (22-M) de haber batido al PSOE de cualquier parcela significativa de poder municipal y autonómico. Algunos estarán pensando en la sabiduría del refranero español que asegura que en boca cerrada no entran moscas.

miércoles, 6 de julio de 2011

Los empleados de Ferraz, el adelanto electoral y las vacaciones

Por Melchor Miralles
Publicado en El Confidencial (06/07/2011)

En la sede socialista de Ferraz, como en la de todos los partidos, además de los dirigentes y miembros del Gobierno que cada día ocupan espacio en los medios de comunicación, trabajan decenas de personas, militantes los unos, simpatizantes los otros, que se limitan a cumplir las órdenes de sus jefes. Si uno quiere pulsar el ambiente de un partido, además de hablar con los líderes conviene conocer el estado de ánimo de las bases y del aparato. Es más que útil y permite además enterarse de muchas cosas. Hay en el cuartel general socialista una enorme preocupación por el futuro, ya que una debacle en las elecciones generales equivalente a la de las municipales y autonómicas de mayo puede tener consecuencias: llevar a más de uno al paro. Y a día de hoy, quienes a diario desarrollan el trabajo de campo para los cabezas de cartel, están tan despistados sobre qué va a suceder como el resto de los mortales. El hermetismo es absoluto respecto a si va a haber adelanto electoral o no.

Lo primero que he podido percibir es hasta que punto ha calado el mensaje inicial de Rubalcaba. Con todos los socialistas con los que he hablado en los últimos siete días sólo he encontrado una coincidencia absoluta: no hay ya nadie que no le llame “Alfredo”, que no se refiera a él por su nombre, como solicitó en su comparecencia ante la militancia y ante los medios.

"Buena parte de la gente tiene en vilo las vacaciones"
Todos los responsables de los equipos de trabajo de las diferentes áreas trabajan "con un Plan A: elecciones en marzo agotando la legislatura; y con un plan B: elecciones en noviembre, adelantando los comicios". Y ello tiene sus consecuencias, pues, a día de hoy, "buena parte de la gente tiene en vilo las vacaciones, más de uno ha tenido que suspender viajes previstos y la mayoría sabe que este año tocan menos días, el que más podrá irse dos semanas, pero nada de un mes, como siempre". Si les preguntas por su opinión, cuesta que se mojen: "Los jefes no abren la boca. Hasta hace un mes, mayoritariamente estaba claro que se agotaba la legislatura, porque ese era el deseo de José Luis, aunque a Alfredo le generara problemas evidentes. Desde hace quince días hay una impresión generalizada de que Alfredo deja el Gobierno en breve y conseguirá imponer su deseo de que las elecciones sean en noviembre".

En el cuartel general socialista, “en las conversaciones de pasillo y de café hay coincidencia generalizada en dos cosas que vemos muy claras: la primera, que es indudable que lo que le conviene a Alfredo es dejar el Gobierno, venirse a Ferraz y trabajarse la campaña, que va a ser más que difícil. La segunda, que si el presidente se empeña en agotar la legislatura, nosotros le respetaremos absolutamente porque se lo merece". Entre la militancia socialista se percibe aún un respeto grande por Rodríguez Zapatero, y un deseo de hacerle la vida fácil en el momento más duro de su existencia. Y hay una coincidencia en señalar que "hay mucha gente, sobre todo dentro del partido, que está siendo muy injusta. De los adversarios no extraña, se contaba con ello, pero dentro de casa hay comportamientos que son indignos".

“Estamos preparados para un adelanto en cualquier momento”
Elena Valenciano, designada jefe de campaña de Alfredo, trabaja ya a destajo. Oficialmente dice que ella elabora su estrategia "pensando en que las elecciones serán en marzo, porque eso es lo que ha dicho el presidente", pero a la vez asegura que "estamos preparados para que sean en cualquier momento". Ella tiene como reto ser capaz de "hacer que los ciudadanos conozcan a un Alfredo diferente, más cercano, y lo vamos a conseguir". Y articular la compatibilización de marcar distancias con ZP sin renegar de un pasado del que no puede desvincularse aunque lo deseara. Ella y todo su equipo son conscientes de que el candidato, acostumbrado a ser el número 2, a estar en la sombra, es reacio al primer plano, ha de acostumbrarse a estar en el foco máximo de atención, y han sido ya varias las reuniones, y las que quedan, con Sra. Rushmore, la agencia elegida para la campaña, responsable de la elaboración del primer cartel y que ha recibido la instrucción de trabajar dos líneas de mensaje: eficacia en la gestión y seguridad en sí mismo, como dos cualidades que les interesa destacar del hombre que va a ser cabeza de cartel socialista.

Hay cuatro áreas de trabajo en la que los empleados de Ferraz están siendo motivados especialmente y donde se están generando "documentos, papeles, propuestas e ideas" con especial profusión: educación, sanidad, economía y políticas sociales. Los profesionales de confianza trabajan a destajo en recabar información, informes, dosieres, propuestas, datos, estadísticas e ideas de partidos de la socialdemocracia de toda Europa. Un cualificado "fontanero" socialista me garantiza que "hacía tiempo que no leía y escribía tanto. Me he puesto al día en la lectura de autores de todo el mundo que defienden posiciones progresistas sin maximalismos para salir de la crisis". El movimiento de los indignados y el 15M está siendo objeto de especial seguimiento y muchas de sus propuestas "van a ser utilizadas, de un modo u otro, por el equipo de Alfredo".

"Una campaña muy agresiva en mensajes de contenido social"
Quienes tienen responsabilidad en el área de marketing electoral han recibido instrucciones de ir trabajando una campaña "muy agresiva en mensajes de contenido social. Es imprescindible ir diseñando una campaña que tiene que tener como principal objetivo movilizar a nuestros votantes. En las generales no se puede quedar en casa ni un solo votante del partido, ese es el primer reto. El segundo, difícil, es conseguir establecer un dique de contención entre el candidato y el Gobierno, minimizar al máximo el daño que va a causarle a Alfredo haber formado parte del Ejecutivo de Zapatero. Si leíste el domingo El País y has escuchado las palabras del propio Alfredo en sus intervenciones, verías como ya esta trasladándose un mensaje de ruptura de lazos, se está empezando a dibujar un perfil propio, está comenzando a marcar una distancia imprescindible si quiere tener alguna posibilidad".

En Ferraz, los socialistas de toda la vida, quienes llevan trabajando en la sede incluso desde que estaba en Santa Engracia, consideran que "hay que trabajar para conseguir al menos, si no la victoria, que probablemente sea imposible, sí evitar una mayoría absoluta del PP. En ese escenario, Alfredo quizá estaría en condiciones de pactar con Coalición Canaria, Convergencia y Unió y el Partido Nacionalista Vasco y poder gobernar. Nosotros estamos elaborando mucha documentación para que Alfredo disponga de todos los datos acerca de esas Comunidades Autónomas y esos partidos para cuando llegue la hora de unas posibles negociaciones, y toda esa información le será muy útil también en el diseño de sus mensajes de campaña".

"Firmeza antiterrorista sin crear expectativas"
Las personas más próximas a Alfredo le van haciendo llegar carpetas y archivos con abundante documentación de cara a la preparación del discurso que va a hacer el próximo día 9 ante el Comité Federal, que se celebrará en el Palacio Municipal de Congresos de Madrid, en el que será proclamado por aclamación. Va a ser una intervención importante, en la que el propio Alfredo lleva trabajando muchos días, y servirá para tener claro el camino que pretende seguir, cuales van a ser las líneas maestras de su discurso, "pero no te quepa duda de que va a haber mucha política social, modernización de nuestra economía, mantenimiento sensato y realista del estado del Bienestar, un discurso para afianzar el voto progresista de izquierda, recuperar lo bueno de los Gobiernos de Zapatero en derechos y libertades, caña a la banca y el capital con mano izquierda, más que guiños al Movimiento 15M, firmeza en la lucha antiterrorista sin crear expectativas que se puedan volver en su contra y cariño a la militancia".

Y aunque ya se sabe que la política, para los intelectuales, es siempre una camisa de once varas, el equipo de Alfredo y el aparato de Ferraz trabaja a marchas forzadas en conseguir que un grupo de escritores, actores, artistas, presentadores de televisión, deportistas, etc, se presten a apoyar al nuevo candidato socialista, en un remedo del denominado ‘Clan de la ceja’, que, no obstante, muchos no ven claro entre las bases: "Mira ahora a Rivas, Almudena Grandes, Luis García Montero, Sabina y tantos otros, después de haberles tratado como les hemos tratado, unos regresan al apoyo a IU y otros están montando plataformas por ahí. Mejor haría Alfredo centrándose en la militancia y en los electores y dejándose de apoyos efectistas, olvidándose de los ocasionales y los serviles que al final se vuelven en tu contra".

Y un cualificado especialista en campañas electorales, colaborador del PSOE desde las elecciones de 1982, me pone el colofón a este repaso interno de las tripas de la militancia: "Alfredo lo tiene más que difícil, casi imposible, pero si hay alguien en el partido en este momento capaz de darle la vuelta al drama es él. Como escribió el comediógrafo griego Aristófanes, Alfredo lo tiene todo para arrastrar al pueblo: la voz, fina pero terrible, un carácter perverso y un rostro increíblemente descarado. En fin, tiene todas las cualidades necesarias para gobernar". Se nota que influía también en González. Solo le faltó recordarme lo del gato, negro o blanco, igual da, siempre y cuando cace ratones.

martes, 21 de junio de 2011

Arranca la incierta aventura electoral de Rubalcaba

Por Antonio Casado

Publicado en El Confidencial (21/06/2011)

Con el reparto de papeles decidido en la Ejecutiva Federal la dirección del PSOE avanzó ayer en una de sus dos grandes tareas pendientes: la presentación en sociedad de su candidato a la Moncloa, Pérez Rubalcaba, que se formalizará el próximo 9 de julio. Tarea de carácter orgánico que incluye hoja de ruta y elaboración de programa. La otra es de carácter institucional y pasa por la luz verde del Congreso a los Presupuestos del Estado para 2012 y la culminación del plan de reformas en los mercados nacionales del capital y del trabajo.

Ya conocemos a los primeros compañeros de viaje de Rubalcaba. La actual secretaria de Relaciones Internacionales del PSOE, Elena Valenciano, el vicepresidente de la Fundación Ideas, Jesús Caldera, y la embajadora de España en la OCDE, Cristina Narbona, como coordinadores de la campaña, el programa y la ponencia marco de la conferencia política de septiembre, respectivamente, serán los encargados de aplicar los términos de la difícil ecuación enunciada por Rubalcaba: continuidad y cambio. Ya veremos en qué condiciones afrontarán el reto de hacerlos compatibles: ¿Cómo diferenciarse de Rodríguez Zapatero (cambio) sin renegar de haber sido su escudero hasta cinco minutos antes (continuidad)?

Estar por encima de Zapatero y Rajoy en las escalas de valoración de líderes nacionales puede ser un buen comienzo en la incierta aventura electoral que le espera pero no es suficiente. Rubalcaba necesita un proyecto nuevo que ofrezca algo distinto de lo que se despacha. En este sentido son lógicas las dudas de los votantes propios, ahora hundidos en el desaliento, respecto a la credibilidad de quien ha estado y está comprometido hasta las cejas con las políticas que han ahuyentado a una buena parte del electorado socialista.

Un ejemplo: la nueva normativa sobre contratación colectiva, cabo suelto de la reforma laboral de hace un año, que se tramita como ley en el Congreso. Mal empezaría el intento de recuperar votantes propios si se traslada la impresión de que el Gobierno, cuyo vicepresidente es el aspirante socialista a la Moncloa, abraza las tesis de la patronal en nombre de ese Pacto del Euro denostado por los indignados del 15-M.

La candidatura de Rubalcaba sólo tendrá recorrido si se asienta sobre un proyecto de recuperación de la izquierda, que pasa por redefinirla. O sea, por volver a darle un sentido. Uno de sus referentes aquí y ahora tendría que ser necesariamente la conexión con el espíritu del mentado movimiento urbano que denuncia la corrupción política, pide una democracia más participativa, exige que se aplique el principio de división de poderes y detesta el injusto reparto de los efectos de la crisis.

Si los partidos de izquierda se justifican cuando la confrontación entre capital y trabajo se ha quedado en el desván de la historia será por sus políticas de inclusión social, el acercamiento del gobernante al gobernado y su compromiso contra las malas prácticas. Lo que no tiene ningún sentido es hacer políticas de derechas en nombre de la izquierda, que es lo que ha causado la bancarrota electoral del PSOE en las recientes elecciones territoriales del 22 de mayo.

martes, 14 de junio de 2011

Elecciones, ya

Publicado en El Confidencial (14/06/2011)

Es una obviedad que no hay democracia sin soberanía popular. Y sólo este principio debería ser suficiente para convencer al presidente del Gobierno de la necesidad de convocar elecciones lo antes posible. Por supuesto, sin esperar a la llegada del otoño.

Se equivoca el jefe del Ejecutivo si piensa que las elecciones del 22-M significaron una simple derrota del PSOE derivada de la crisis económica. Los resultados ponen de manifiesto que el ciclo político de Rodríguez Zapatero se ha agotado, y esta realidad evidente no tiene nada que ver con una visión apriorística de carácter ideológico al margen de hechos probados. Se ha manifestado con toda crudeza tras las elecciones municipales y autonómicas, y hasta en la propia incapacidad del PSOE para convocar unas elecciones primarias.

Cuando un presidente del Gobierno recibe tal varapalo de los electores, sólo caben dos opciones: el camino de las urnas o la presentación de una cuestión de confianza ante el parlamento. Como establece, por cierto, el artículo 112 de la Constitución. Y la segunda de las opciones la ha desechado Zapatero.

El último episodio de este desgaste del Gobierno tiene que ver con la dimisión en bloque de tres magistrados del Constitucional. Un hecho que sólo tiene un precedente: la salida antes de tiempo de Manuel García Pelayo como presidente del TC. Estamos, por lo tanto, ante un escenario prácticamente inédito que simboliza el grado de descomposición de la vida política española. Cuando los dos principales partidos no se ponen de acuerdo sobre la renovación de las altas instituciones del Estado es que el sistema está agujereado. E incluso noqueado tras la legalización de Bildu, que no significa otra cosa que tirar por la borda una década de política antiterrorista.

No es el momento de buscar culpables sobre las dimisiones en el TC, pero lo que está fuera de toda duda es que así no se puede seguir gobernando un país ni un día más. Y menos con un presidente en retirada que además tiene pendiente de hacer una crisis de Gobierno para sustituir al candidato Rubalcaba. Y que para más inri ha convertido el poder legislativo en una cámara que simplemente convalida los textos que le remite el Consejo de Ministros, pero sin iniciativa propia. No se puede gobernar a golpe de Real Decreto-ley, como hace este Gobierno.

La crisis económica y las renovadas presiones sobre la deuda pública española son, en este sentido, el corolario lógico a la debilidad política del Gobierno, que está utilizando los minutos basura de su mandato no para hacer reformas económicas de calado, como cabría esperar, sino para abonar el terreno electoral al ministro del Interior.

Un Gobierno inane

Se trata de un error de indudable transcendencia que sólo emponzoñará un poco más la vida política española y empobrecerá al país. El aumento del diferencial con Alemania, el incremento del desempleo, los problemas para elegir a los consejeros y presidentes de algunos órganos reguladores, la sangría de las cuentas públicas y el previsible retraso del proceso de reestructuración del sistema financiero por las dudas sobre la economía española, no son más que la consecuencia lógica de un Gobierno inane que ya sólo lucha por sobrevivir a cualquier precio. Y cuyos actos los están pagando los agentes económicos privados.

Es ridículo pensar que el Ejecutivo tiene fuerza suficiente para agotar la legislatura. Máxime cuando carece de impulso y potencia política para controlar el gasto autonómico. Sobre todo después de esa reforma de la Constitución por la puerta de atrás que significó el Estatuto de Cataluña. Ni las comunidades autónomas del PP ni, por supuesto, las del PSOE o de CiU tienen incentivo alguno para endurecer su política fiscal con unas elecciones a la vista. El Gobierno no está en condiciones de imponer nada. Sólo este argumento debería ser suficiente para adelantar las elecciones sin esperar un minuto.

Una dilación injustificada sólo dañará a la economía. Algo extraordinariamente grave en un país con casi cinco millones de parados. Como decía un catedrático de Derecho Político hace muchos años, estamos ante un fallo del sistema político “multiorgánico” que sólo se podrá superar con elecciones. Ya