Por Roberto Centeno
Publicado en Cotizalia (14/03/2011)
Así definía el empresario valenciano Juan Roig la actual situación de nuestra economía en la presentación de resultados de su empresa Mercadona, que por primera vez supera en beneficios a todo El Corte Inglés, y donde hizo suya la frase de Felipe González “¡hagamos de una vez esas malditas reformas!”. Pero nada más lejos de las intenciones de los dos partidos mayoritarios de ésta dictadura partitocrática coronada, para quienes la reforma número uno, sin la cual todo lo demás es absolutamente inútil, ni está ni se la espera. Me refiero al cambio de un modelo de Estado insostenible y corrupto, que despilfarra anualmente el equivalente a un 10% del PIB, y que ha implantado 17 legislaciones diferentes que son una losa para la actividad económica y para la productividad. Como denuncian las grandes multinacionales operando en España “es más fácil mover productos entre Estados europeos que entre las CCAA españolas“.
Y así la cosas, nos encontramos con la rebaja de calificación de Moody´s, ya preparada desde diciembre, y que por deferencia habían esperado a conocer la versión oficial del cumplimiento de deuda de las CCAA, ya que la ministra Elena Salgado les había asegurado que se alcanzarían los objetivos, algo que no ha ocurrido en ocho de ellas, lo que ha llevado a la agencia al convencimiento de que el gobierno es incapaz de controlar el crecimiento de la deuda autonómica y local, y que éste desbordamiento será igual o peor en 2011 y en 2012. Esta ha sido la gota que ha colmado el vaso y que ha llevado a Moody´s a rebajar el “rating” de la deuda soberana española sin ni siquiera esperar a las cifras del Banco de España, o más exactamente, despreciándolas olímpicamente.
Su anuncio sólo unas horas antes de la publicación del BdE no es casual, es un aviso claro de la opinión que les merecen nuestras cifras, “nos da igual lo que digan esta tarde, sabemos que es mentira” ha sido el mensaje. Un razonamiento ampliamente contrastado por la larga y continuada trayectoria de falsedades, ocultaciones y trapacerías por parte del BdE. Moody´s como el resto de agencias de calificación tiene sus propios datos y le da igual lo que diga el BdE, ya que la única certeza que tienen las agencias y bancos de inversión es que las cifras oficiales españolas son falsas, algo que Moody´s explicita en su rebaja ulterior del “rating” a cuatro autonomías, porque “sus presupuestos ilustran previsiones en las que no se puede confiar”.
El peor momento económico en medio siglo
Por no remontarnos más que a los últimos 50 años, la economía española ha tenido sin duda momentos muy difíciles. En 1958 el agotamiento del modelo de desarrollo autárquico situaría nuestra economía al borde del colapso, frente a ello el grupo de economistas más capaces que España ha tenido jamás, pondría en marcha un Plan de Estabilización con un éxito tan espectacular, que en poco más de 15 años nos haría pasar del subdesarrollo a la industrialización, y crearía una importante y vigorosa clase media. En 1977, el desastre político y económico de la Transición nos situaría de nuevo al borde del abismo, los Pactos de la Moncloa, aunque fracasaran en su parte estructural, evitarían lo peor.
Con Felipe González, Boyer y Solchaga llevarían a cabo una política económica disparatada, manteniendo tipos de interés que superarían el 20% en el 82 y el 83, y promediarían el 15% hasta el 96 - “es la mejor forma de hundir un país”, exclamaría asombrada la Sra Thacher, en una conferencia en la Fundación Del Pino”-, y el propio González, el único presidente capaz de reconocer sus errores, diría muy irritado en los 90 que “estos tipos de interés no han contenido la inflación y han arruinado la economía”. La entrada en la entonces Comunidad Europea nos salvaría del desastre, pero no sin que antes sentaran las bases de la destrucción de la industria española en la mal llamada “reconversión industrial”, que pasaría del 37% del PIB en 1975 a menos del 15% hoy, y del sistema de generación eléctrico con la moratoria nuclear, con lo que el recibo de la luz es hoy el doble de lo que debería. En 1996 después de varias devaluaciones Solbes dejaría quebrados el Estado y la Seguridad Social, y González perdería las elecciones por razones económicas y no por el GAL ni la corrupción, una broma comparada con la actual.
Aznar reequilibraría las cuentas con algunos recortes iniciales, pero sobre todo con la venta de las joyas de la corona, las grandes empresas públicas, que convertirían los monopolios públicos con precios regulados en oligopolios privados con precios libres. Con la entrada en el euro, el hundimiento de los tipos de interés y el exceso de liquidez harían el resto, la economía crecía sin parar y el gobierno del PP no hizo absolutamente nada por controlar el proceso y menos aún el realizar las reformas estructurales imprescindibles, antes al contrario, todas sus acciones se dirigieron a la consolidación y enriquecimiento de los monopolios privados, suprimiendo toda competencia efectiva.
En mayo 2006, la Asociación de Inspectores del BdE enviaría una carta al nuevo vicepresidente económico Pedro Solbes, criticando duramente la “actitud totalmente pasiva” del gobernador Jaime Caruana (íntimo de Rodrigo Rato) “ante el insostenible crecimiento del crédito y la creciente acumulación de riesgos inasumibles en el sistema bancario, derivados de la anómala evolución del mercado inmobiliario, causa principal de la extraordinaria subida de precios de la vivienda entre 2000 y 2006”. La carta no tuvo respuesta. Sus homólogos en Islandia, gobernador y vicepresidente, han ido a parar a la cárcel, junto con los principales banqueros del país, después de la revuelta social originada por el desastre económico y que derribó al Gobierno.
Sobre este modelo del PP, con desequilibrios insostenibles, un Zapatero bastante incompetente llevaría a España a la peor situación económica en medio siglo. El mayor endeudamiento, no ya de nuestra historia sino del planeta, el 280% del PIB, un modelo de Estado que genera un déficit estructural gigantesco imposible de financiar, un paro real del 25%, un sistema financiero quebrado que adeuda 700.000 millones de euros al exterior, la energía más cara de Europa y una productividad y un sistema educativo tercermundistas, que hacen la salida imposible. Y lo que es infinitamente peor, un empobrecimiento masivo de la mayoría de la población, parte de la cual vive ya en condiciones de subsistencia, mientras una clase social muy alta que ni siquiera paga impuestos, con acceso privilegiado a los recursos y poderes del Estado, se enriquece en forma jamás vista en nuestra Historia: en concreto, un 90% de las familias está perdiendo renta real, un 60% casi no puede llegar a fin de mes, y un 23% está por debajo del umbral de la pobreza. El índice de miseria se ha duplicado desde 2007.
Y entonces llega Moody´s
Y entonces llega Moody´s y reduce por segunda vez en siete meses el “rating” de la deuda española y además la pone en perspectiva negativa, es decir, con la amenaza de volverla a reducir en breve, y da tres razones para justificarlo. La primera la incapacidad del Gobierno para controlar el gasto de las CCAA, ocho de las cuales no han cumplido los objetivos de reducción de déficit, y en su opinión tampoco cumplirán en 2011 ni en 2012. Eso lo oficial, off the record el mercado comenta que si en la única CCAA en la que se han levantado las alfombras por el cambio político, Cataluña, el déficit era el doble del oficial, no hay razón alguna para pensar que la situación no sea análoga en el resto, lo que llevaría a nuevas bajadas. La segunda, que las necesidades de capital de las cajas, y en eso coinciden con Fitch, oscilan entre un mínimo de 40.000 millones y un máximo de 120.000, nada que ver con la cifra del BdE, que ha infravalorado escandalosamente las provisiones. La tercera, que el estancamiento de la economía agravará aún más los dos problemas anteriores.
¿Y ahora qué pasa? Pues que más allá de la declaración de guerra del Gobierno a la agencia, el efecto útil será que en pocas semanas, salvo milagro alemán, es decir, compra masiva de deuda española, el diferencial subirá cerca de 100 puntos básicos, lo que significa que España tendría que pagar por su deuda 29.000 millones de euros anuales más, que sumados a los 17.000 millones adicionales que tendremos que pagar por nuestra energía para consumir lo mismo, representan un agujero añadido de 46.000 millones, equivalente al 4,4% del PIB. Adicionalmente Moody´s rebajó también el “rating” de cuatro CCAA, Cataluña y Valencia entre ellas, y prepara la rebaja en bloque de hasta 30 entidades financieras, lo que hará más difícil y caro obtener la liquidez necesaria, algo de lo que el BdE tiene toda la culpa, por la lentitud, la opacidad y las mentiras, con la que ha llevado a cabo todo el proceso. Dicho esto, una cosa es obvia, que como afirma Juan Roig, “lo peor está por llegar”, y la única duda es si lo peor será sólo eso, peor, o se convertirá en una catástrofe, dependiendo de lo que decida la Angela Merkel los próximos 24 y 25 sobre la compra de deuda, que por cierto, está que echa venablos por la mendacidad de Zapatero, que dio barra libre al endeudamiento con el aval del Estado a Cataluña y a quien le dio la gana, solo tres días después de comprometerse “firmemente” a controlar el déficit. El mayor problema es que sus electores, sus socios de Gobierno, y sus asesores la exigen que imponga un plan de quiebras ordenadas, y la aplicación de quitas a los acreedores de deuda soberana.
Este cuadro de Zurbarán, "Defensa de Cádiz", ilustra perfectamente el objetivo y prioridad de nuestra asociación.
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lunes, 14 de marzo de 2011
miércoles, 9 de marzo de 2011
No hay opción: Pacto de Estado o hundimiento
Por Roberto Centeno
Publicado en Cotizalia (08/03/2011)
En las últimas dos semanas se han producido dos acontecimientos extremadamente negativos para nuestra recuperación que hacen que nos encontremos en el peor escenario posible. Por un lado, dependemos el doble que el resto de Europa de las energías importadas, cuyo precio está actualmente por las nubes. Por otro lado, somos el país más endeudado de Europa y se doblan los futuros sobre los tipos de interés, hechos que se unen al incumplimiento flagrante de Zapatero de su compromiso con la Sra. Merkel de controlar el déficit. En lugar de hacerlo, ha dado barra libre a Cataluña y a casi todas las demás autonomías y ayuntamientos (que es justo donde está el verdadero problema de nuestra economía), al crecimiento imparable del paro y al hundimiento de la renta disponible de las familias. Zapatero ha vuelto a su verdadero yo: ser líder de la mentira, la improvisación y la chapuza.
El gobierno ha perdido el norte, el sur, el este y el oeste, mientras que la ‘alternativa’ no presenta ‘alternativa’ alguna que se tenga en pie. Peor aún: la última ocurrencia de Mariano Rajoy, según la cual, las autonomías, causa principal de nuestra ruina, van a ser el motor de salida de la crisis, mueve a la carcajada o a la indignación, según el enfoque y el humor de cada uno. Y todo ello en vísperas de la crucial reunión del Eurogrupo donde va decidirse si España y Portugal van a ser o no salvadas, y antes aún, cuando el próximo día 15 la agencia Moody´s tomará la decisión sobre si rebaja o no el rating de la deuda española. Pero lo peor es que todos y cada uno de los hechos mencionados suponen un golpe letal para la economía de las familias, más de la mitad de las cuales ya no pueden llegar a fin de mes. ¿Hasta cuándo creen nuestros políticos que van a aguantar la ciudadanía antes de que se produzca una revuelta social?
Por ello, y aunque ni uno ni otro de los dos grandes partidos están por la labor, ya que su prioridad única y absoluta es el poder, se hace imprescindible un pacto de Estado similar al intentado y no conseguido en los Pactos de la Moncloa, pues, en contra de la creencia habitual, más allá del acuerdo de política monetaria restrictiva y de una política de rentas, el resto –esto es, lo referente a las imprescindibles reformas estructurales, destinadas a desmantelar las estructuras monopolistas y la modernización el país- fue un fracaso total, tanto que su “alma mater”, el profesor Fuentes Quintana, dimitiría pocos meses después. Ahora se trataría de lograr lo que entonces no se consiguió y dentro de ellos, lo esencial es un cambio en el modelo de Estado y una Política Energética.
Lo he dicho muchas veces y cualquiera que tenga los ojos abiertos puede comprobarlo cada día: el actual modelo autonómico y local, responsable de los dos tercios del gasto público, frente a menos de un tercio en los Estados federales, absolutamente despilfarrador, irresponsable y corrupto, es el principal problema de España, tanto en lo político como en lo económico. Centrándonos en lo segundo, o España acaba con el sistema autonómico o el sistema autonómico acaba con España. Para reconducir la situación, bastaría con que los dos partidos mayoritarios se pusieran de acuerdo para cambiar el modelo de Estado y la Ley Electoral, que son las dos caras de una misma moneda. No se necesita a los nacionalistas, que estarían radicalmente en contra, y menos a los agentes llamados sociales que no representan a nada ni a nadie.
La salida de la crisis es imposible con 3,2 millones de funcionarios, un 45% de los cuales han sido nombrados a dedo por los partidos, algo insólito en el mundo civilizado. España tenía 650.000 funcionarios en 1975 y, aunque se hayan incrementado las prestaciones, los medios informáticos hayan multiplicado por cien sus capacidades y en otros países el número de funcionarios haya disminuido desde entonces, aquí se ha multiplicado por cinco. Se trata de un dislate que no ha ocurrido en ninguna nación del planeta. Si PSOE y PP creen esto es compatible con la recuperación económica, o no saben lo que dicen o están mintiendo deliberadamente.
Afirmar como hace el posible ministro de Economía del PP que “nuestras Administraciones públicas son capaces y sostenibles”, es un disparate oceánico. Decir que la “situación económica se le puede dar la vuelta como a un calcetín”, una memez sin la menor base real. El PP alardea diciendo que nos sacaron de la crisis del 96 y pueden hacerlo de nuevo. Eso es solo un eslogan. La situación hoy es infinitamente más grave, el despilfarro autonómico y local más del doble. Además, ya no pueden cuadrar las cuentas vendiendo las joyas de la corona, que fue todo el secreto de la recuperación. Pero no son solo los funcionarios. Es el despilfarro absoluto en temas de lo más absurdo o en proyectos faraónicos. Esto es, el descontrol y la corrupción al por mayor. Dice el Sr. Arenas que la corrupción en Andalucía es consecuencia de 30 años de poder. Se equivoca. La corrupción en Andalucía es consecuencia del estado autonómico. Ni los PER, ni la colocación de cientos de miles de paniaguados, ni el fraude de loe EREs, ni nada de nada, hubieran sido posible con un gobierno centralizado.
Pero no solo es el sistema autonómico. Los 8.340 ayuntamientos, cada uno con su alcalde, su jefe de la oposición, sus concejales y sus funcionarios, son otro disparate, cuya única razón es el despilfarro y el dar trabajo a políticos, familiares y amigos. En conjunto, un despilfarro puro y duro de 100.000 millones de euros año. Mientras esto no se corte de raíz, España jamás superará la crisis
Un Plan Energético Nacional
Dentro de las reformas estructurales esenciales, adquiere una particular relevancia la elaboración y puesta en marcha de un Plan Energético nacional. La desastrosa situación actual -que nos ha llevado a una dependencia exterior doble de la media europea, a una intensidad energética un 20% superior, a las mayores subvenciones del planeta a las energías renovables, y a una ausencia total de competencia efectiva debido a la estructura oligopolista en todos los subsectores- es un lastre inaceptable para nuestra competitividad y nuestro crecimiento futuro. Un Plan Energético que debe tener como objetivo el revertir ésta situación, algo que necesitará no menos de diez años para completarse, aunque sus efectos podrían empezar a notarse de inmediato, como por ejemplo con la implantación de medidas antimonopolio efectivas.
En la producción, las acciones a tomar son claras e inequívocas: basar toda la nueva producción eléctrica en las energías más baratas del mercado (nuclear y carbón importado), y declarar una moratoria indefinida de las energías renovables, excepto aquella eólica –que ya existe- que pueda funcionar sin prima alguna. Respecto a la nuclear, los nuevos modelos de centrales producen electricidad a unos 35 euros/Mwh, la mitad de precio que la de los ciclos combinados de gas con el crudo a 100 dólares, y 14 veces menos que la energía fotovoltaica. El tamaño unitario a construir debería ser de 1.000Mw, algo perfectamente conocido de nuestra industria eléctrica, que tiene seis centrales de ese tamaño funcionando a la perfección desde hace décadas, y cuyo costo oscilaría entre 3.000 y 3.500 millones de euros, un 80 % de los cuales podría ser nacional. De hecho, en las centrales actuales el porcentaje nacional fue del 90%, pero la pérdida de capacidades de nuestra industria auxiliar y la mayor complejidad de las nuevas tecnologías hacen difícil repetir esa cifra.
El empleo creado sería seis veces superior al de las renovables y además sería de alta calificación, al contrario que las renovables, que es de baja o muy baja. El tiempo de construcción sería de ocho años, al que hay que sumar dos de tramitación, algo que sería reducible si se utilizan los emplazamientos ya estudiados de las centrales actuales y las cerradas en la moratoria.
Por lo que se refiere al carbón, la energía estrella en EEUU y China para producir electricidad, las nuevas tecnologías supercríticas alcanzan rendimientos del 45 al 50%, casi al nivel de los ciclos combinados, y su contaminación es muy reducida. La inversión oscilaría entre 1.500 y 2.000 millones de euros por 1.000Mw, el tiempo de construcción serían 5/6 años y el coste de generación de 45 euros el Mwh.
Finalmente, y por razones de espacio, solo puedo enumerar las medidas del lado de la utilización. Las más importantes son un giro de ciento ochenta grados en la política ferroviaria, con una moratoria indefinida de los AVEs, un lujo asiático y una ruina en lo económico incluso con una ocupación cercana al 100%, y dedicar toda la inversión a la mejora del transporte de mercancías que consume 8 veces menos energía que la carretera por t/km, su velocidad media actual es de 15 km/hora. Mejora de todas la líneas de distribución donde las pérdidas son brutales por culpa de la CCAA que impiden su renovación. Contadores inteligentes que muestren al usuario lo que consume y lo que le cuesta en cada momento, lo que le permitiría utilizar mejor las horas valle y disminuir la punta, que es lo que más cuesta de producir.
Esto es lo mínimo a pactar y la alternativa es clara: o se hace o España jamás saldrá de la crisis, al menos hasta que una revuelta social, que si esto no mejora se producirá, acabe de una vez con esta dictadura partitocrática infumable y el modelo de Estado en que se sustenta su clientelismo, su despilfarro y su corrupción, algo que ni España ni nadie puede permitirse ni financiar.
Publicado en Cotizalia (08/03/2011)
En las últimas dos semanas se han producido dos acontecimientos extremadamente negativos para nuestra recuperación que hacen que nos encontremos en el peor escenario posible. Por un lado, dependemos el doble que el resto de Europa de las energías importadas, cuyo precio está actualmente por las nubes. Por otro lado, somos el país más endeudado de Europa y se doblan los futuros sobre los tipos de interés, hechos que se unen al incumplimiento flagrante de Zapatero de su compromiso con la Sra. Merkel de controlar el déficit. En lugar de hacerlo, ha dado barra libre a Cataluña y a casi todas las demás autonomías y ayuntamientos (que es justo donde está el verdadero problema de nuestra economía), al crecimiento imparable del paro y al hundimiento de la renta disponible de las familias. Zapatero ha vuelto a su verdadero yo: ser líder de la mentira, la improvisación y la chapuza.
El gobierno ha perdido el norte, el sur, el este y el oeste, mientras que la ‘alternativa’ no presenta ‘alternativa’ alguna que se tenga en pie. Peor aún: la última ocurrencia de Mariano Rajoy, según la cual, las autonomías, causa principal de nuestra ruina, van a ser el motor de salida de la crisis, mueve a la carcajada o a la indignación, según el enfoque y el humor de cada uno. Y todo ello en vísperas de la crucial reunión del Eurogrupo donde va decidirse si España y Portugal van a ser o no salvadas, y antes aún, cuando el próximo día 15 la agencia Moody´s tomará la decisión sobre si rebaja o no el rating de la deuda española. Pero lo peor es que todos y cada uno de los hechos mencionados suponen un golpe letal para la economía de las familias, más de la mitad de las cuales ya no pueden llegar a fin de mes. ¿Hasta cuándo creen nuestros políticos que van a aguantar la ciudadanía antes de que se produzca una revuelta social?
Por ello, y aunque ni uno ni otro de los dos grandes partidos están por la labor, ya que su prioridad única y absoluta es el poder, se hace imprescindible un pacto de Estado similar al intentado y no conseguido en los Pactos de la Moncloa, pues, en contra de la creencia habitual, más allá del acuerdo de política monetaria restrictiva y de una política de rentas, el resto –esto es, lo referente a las imprescindibles reformas estructurales, destinadas a desmantelar las estructuras monopolistas y la modernización el país- fue un fracaso total, tanto que su “alma mater”, el profesor Fuentes Quintana, dimitiría pocos meses después. Ahora se trataría de lograr lo que entonces no se consiguió y dentro de ellos, lo esencial es un cambio en el modelo de Estado y una Política Energética.
Lo he dicho muchas veces y cualquiera que tenga los ojos abiertos puede comprobarlo cada día: el actual modelo autonómico y local, responsable de los dos tercios del gasto público, frente a menos de un tercio en los Estados federales, absolutamente despilfarrador, irresponsable y corrupto, es el principal problema de España, tanto en lo político como en lo económico. Centrándonos en lo segundo, o España acaba con el sistema autonómico o el sistema autonómico acaba con España. Para reconducir la situación, bastaría con que los dos partidos mayoritarios se pusieran de acuerdo para cambiar el modelo de Estado y la Ley Electoral, que son las dos caras de una misma moneda. No se necesita a los nacionalistas, que estarían radicalmente en contra, y menos a los agentes llamados sociales que no representan a nada ni a nadie.
La salida de la crisis es imposible con 3,2 millones de funcionarios, un 45% de los cuales han sido nombrados a dedo por los partidos, algo insólito en el mundo civilizado. España tenía 650.000 funcionarios en 1975 y, aunque se hayan incrementado las prestaciones, los medios informáticos hayan multiplicado por cien sus capacidades y en otros países el número de funcionarios haya disminuido desde entonces, aquí se ha multiplicado por cinco. Se trata de un dislate que no ha ocurrido en ninguna nación del planeta. Si PSOE y PP creen esto es compatible con la recuperación económica, o no saben lo que dicen o están mintiendo deliberadamente.
Afirmar como hace el posible ministro de Economía del PP que “nuestras Administraciones públicas son capaces y sostenibles”, es un disparate oceánico. Decir que la “situación económica se le puede dar la vuelta como a un calcetín”, una memez sin la menor base real. El PP alardea diciendo que nos sacaron de la crisis del 96 y pueden hacerlo de nuevo. Eso es solo un eslogan. La situación hoy es infinitamente más grave, el despilfarro autonómico y local más del doble. Además, ya no pueden cuadrar las cuentas vendiendo las joyas de la corona, que fue todo el secreto de la recuperación. Pero no son solo los funcionarios. Es el despilfarro absoluto en temas de lo más absurdo o en proyectos faraónicos. Esto es, el descontrol y la corrupción al por mayor. Dice el Sr. Arenas que la corrupción en Andalucía es consecuencia de 30 años de poder. Se equivoca. La corrupción en Andalucía es consecuencia del estado autonómico. Ni los PER, ni la colocación de cientos de miles de paniaguados, ni el fraude de loe EREs, ni nada de nada, hubieran sido posible con un gobierno centralizado.
Pero no solo es el sistema autonómico. Los 8.340 ayuntamientos, cada uno con su alcalde, su jefe de la oposición, sus concejales y sus funcionarios, son otro disparate, cuya única razón es el despilfarro y el dar trabajo a políticos, familiares y amigos. En conjunto, un despilfarro puro y duro de 100.000 millones de euros año. Mientras esto no se corte de raíz, España jamás superará la crisis
Un Plan Energético Nacional
Dentro de las reformas estructurales esenciales, adquiere una particular relevancia la elaboración y puesta en marcha de un Plan Energético nacional. La desastrosa situación actual -que nos ha llevado a una dependencia exterior doble de la media europea, a una intensidad energética un 20% superior, a las mayores subvenciones del planeta a las energías renovables, y a una ausencia total de competencia efectiva debido a la estructura oligopolista en todos los subsectores- es un lastre inaceptable para nuestra competitividad y nuestro crecimiento futuro. Un Plan Energético que debe tener como objetivo el revertir ésta situación, algo que necesitará no menos de diez años para completarse, aunque sus efectos podrían empezar a notarse de inmediato, como por ejemplo con la implantación de medidas antimonopolio efectivas.
En la producción, las acciones a tomar son claras e inequívocas: basar toda la nueva producción eléctrica en las energías más baratas del mercado (nuclear y carbón importado), y declarar una moratoria indefinida de las energías renovables, excepto aquella eólica –que ya existe- que pueda funcionar sin prima alguna. Respecto a la nuclear, los nuevos modelos de centrales producen electricidad a unos 35 euros/Mwh, la mitad de precio que la de los ciclos combinados de gas con el crudo a 100 dólares, y 14 veces menos que la energía fotovoltaica. El tamaño unitario a construir debería ser de 1.000Mw, algo perfectamente conocido de nuestra industria eléctrica, que tiene seis centrales de ese tamaño funcionando a la perfección desde hace décadas, y cuyo costo oscilaría entre 3.000 y 3.500 millones de euros, un 80 % de los cuales podría ser nacional. De hecho, en las centrales actuales el porcentaje nacional fue del 90%, pero la pérdida de capacidades de nuestra industria auxiliar y la mayor complejidad de las nuevas tecnologías hacen difícil repetir esa cifra.
El empleo creado sería seis veces superior al de las renovables y además sería de alta calificación, al contrario que las renovables, que es de baja o muy baja. El tiempo de construcción sería de ocho años, al que hay que sumar dos de tramitación, algo que sería reducible si se utilizan los emplazamientos ya estudiados de las centrales actuales y las cerradas en la moratoria.
Por lo que se refiere al carbón, la energía estrella en EEUU y China para producir electricidad, las nuevas tecnologías supercríticas alcanzan rendimientos del 45 al 50%, casi al nivel de los ciclos combinados, y su contaminación es muy reducida. La inversión oscilaría entre 1.500 y 2.000 millones de euros por 1.000Mw, el tiempo de construcción serían 5/6 años y el coste de generación de 45 euros el Mwh.
Finalmente, y por razones de espacio, solo puedo enumerar las medidas del lado de la utilización. Las más importantes son un giro de ciento ochenta grados en la política ferroviaria, con una moratoria indefinida de los AVEs, un lujo asiático y una ruina en lo económico incluso con una ocupación cercana al 100%, y dedicar toda la inversión a la mejora del transporte de mercancías que consume 8 veces menos energía que la carretera por t/km, su velocidad media actual es de 15 km/hora. Mejora de todas la líneas de distribución donde las pérdidas son brutales por culpa de la CCAA que impiden su renovación. Contadores inteligentes que muestren al usuario lo que consume y lo que le cuesta en cada momento, lo que le permitiría utilizar mejor las horas valle y disminuir la punta, que es lo que más cuesta de producir.
Esto es lo mínimo a pactar y la alternativa es clara: o se hace o España jamás saldrá de la crisis, al menos hasta que una revuelta social, que si esto no mejora se producirá, acabe de una vez con esta dictadura partitocrática infumable y el modelo de Estado en que se sustenta su clientelismo, su despilfarro y su corrupción, algo que ni España ni nadie puede permitirse ni financiar.
lunes, 7 de febrero de 2011
Una foto que vale 1500 millones de euros
Por Roberto Centeno
Publicado en Cotizalia (07/02/2011)
Me preguntan muchas veces cuándo vamos a salir de la crisis, pensando lógicamente que no se puede seguir cayendo indefinidamente. Y realmente eso es cierto, pero no sucederá sin que antes se adopten al menos dos medidas esenciales, medidas que no consisten en la famosa reforma laboral, que como era obvio y ha quedado demostrado por los hechos, no arregla nada en estas circunstancias. Y menos aún, empobreciendo a la población sin tomar medida significativa alguna de reducción del despilfarro público. Recortar pensiones y salarios puede ser necesario, pero jamás de los jamases antes de acabar con el descontrol absoluto en el empleo público y el despilfarro masivo en los temas más peregrinos, algo que no tiene precedentes ni en la historia de España ni en la de Europa, y que representa casi 10 puntos de PIB. En este sentido, resulta pasmoso que el Sr.González Páramo, del Comité Ejecutivo del BCE, afirme que la recuperación de España pasa por la reforma de la negociación colectiva, y ni siquiera mencione el desmadre absoluto del gasto no centralizado. ¿Es que alguien puede ser tan irresponsable para afirmar que con desvincular salarios e IPC todo está arreglado?
Por supuesto que la desvinculación es necesaria, pero la primera medida a tomar, sin la cual todo lo demás no sirve absolutamente para nada, es la reducción drástica e inmediata del gasto de CCAA y Ayuntamientos, que representa ya el 71% del gasto público total. Y no estoy hablando de los cuatro retoques que barajan Gobierno y oposición, estoy hablando de reducir el gasto de verdad, en concreto, de reducir los 270.000 millones de euros año de gasto no centralizado a 170.000 en cuatro años, algo no solo posible, sino absolutamente imprescindible. Y sin embargo, Zapatero, con el aplauso de no pocos, ha concentrado todas sus medidas en generar una intensa deflación interna con el empobrecimiento del 80% de la población -la renta disponible de las familias ha caído casi un 6% en 2010 en términos reales, el mayor desplome desde que existen series estadísticas, y este año caerá más aún–, lo que reduce el PIB, crea más paro, eleva la tensión social y aleja la recuperación. Solo suprimiendo coches oficiales, asesores inútiles, embajadas ridículas y televisiones locales, se habría ahorrado más que con la brutal reducción de las pensiones.
La segunda, que los agentes sociales recuperen la responsabilidad y la representatividad de la que carecen, pues son incapaces de plantear nada excepto vaguedades económicas que producen vergüenza y sonrojo, aparte que ya no representan ni al 10% de los que dicen representar y, lo que es peor, son ya incapaces de reunir la tercera parte de gente que la VCT el pasado sábado sin dinero y sin estructura, en su manifestación con motivo de la “huelga general”. Cuando el Sr.Rosell, el Sr.Méndez y el Sr.Toxo salgan juntos en una rueda de prensa y afirmen que, al igual que sus “colegas” alemanes, renuncian a cualquier tipo de subvención o prebenda multimillonaria, y que van a financiarse solo de las cuotas de sus afiliados, entonces, y solo entonces, España empezará a ver la luz al final del túnel. Mientras los Sres. Rosell, Méndez y Toxo firmen un documento que es un insulto a la inteligencia en lo económico y carga el grueso del ajuste sobre las familias de menor renta, a cambio de lo cual recibirán 1.500 millones de euros anuales, estaremos más cerca de un estallido social que de la salida de la crisis
El inaceptable comportamiento de los agentes sociales
Cuando solo en enero se destruyeron 223.000 puestos de trabajo, y el futuro no pinta mejor sino peor, es indignante, es inmoral, pagar 1.500 millones de euros anuales por una foto que certifica el envío directamente a la miseria de más de 4 millones de jubilados. El 20% es el porcentaje estimado que se llevarán por la gestión en exclusiva por UGT, CCOO y CEOE de las políticas activas de empleo, dotadas este año con 7.500 millones de euros. Cantidad que se añade a los más de 500 millones cobrados a los 271.000 trabajadores afectados por un ERE en 2010, un 8% de la compensación recibida, exclusiva también de UGT y CCOO; sin incluir la parte que puedan haber o no haber cobrado de las empresas por “agilizar” el proceso. Que se suma a los más de 400 millones recibidos de las CCAA por convenios de colaboración en gestión de empleo, y que ese suma a su vez a dádivas de varias decenas de millones de presidentes autonómicos, Montilla y Griñán por ejemplo, que han dejado tal esquilmadas a sus CCAA y que ya no tienen dinero ni para pagar las nóminas, pero que no han tenido problemas en entregar entre 30 y 35 millones de euros cada uno a UGT y CCOO también en exclusiva.
Y si entramos en algunos de los comentarios de los representantes cualificados de estas organizaciones, ante las peticiones de Angela Merkel, como el que los incrementos de los salarios se liguen a la productividad, pasamos del asombro al estupor: el vicepresidente primero de la CEOE, Arturo Fernández, niega la mayor “porque la productividad es un tema más alemán que español”. ¡Vaya planteamiento para el número dos de la patronal! Y sus dos colegas Méndez y Toxo lo consideran inaceptable, porque “se perdería poder adquisitivo para los trabajadores”, olvidándose que un 50% de ellos ya ni siquiera es mileurista, es 900 eurista, y cuyo poder adquisitivo -de más de 7 millones de ocupados en el sector privado- no lo defiende ni el tato.
Y ya como si de los Asterix y Obelix del sindicalismo español se tratara, cuando Michael Sommer, presidente de la poderosa confederación de sindicatos alemanes, insistió una y otra vez en la necesidad de los sindicatos de independizarse del poder político, financiándose exclusivamente con sus cuotas, y en que los sindicatos para ser representativos de verdad no pueden estar subsidiados por el poder, Toxo y Méndez no dijeron ni pío, se limitaron a poner cara de circunstancias pensando sin duda: “Estos germanos están majaretas”.
“Ella (Merkel) tiene cogido a Zapatero por el hocico”
Uno de los momentos más tensos de la rueda de prensa posterior a la reunión de Zapatero con la Sra.Merkel el jueves fue cuando una periodista, a la vista de los elogios sobre que “España hace los deberes”, preguntó directamente a la canciller si creía que España ya no necesitaría ser rescatada, algo a lo que la Sra.Merkel no contestó, mientras Zapatero tragaba saliva. Requerida de nuevo, respondió que no iba a contestar a esa pregunta, entre otras razones, supongo, porque España si será rescatada. Razón por la cual The Economist afirmaba que “ella –Merkel- tiene cogido a Zapatero por el hocico” y le ha obligado a decir amén a todo como un corderito para que Alemania financie el rescate de España a partir de marzo mediante la compra de deuda soberana. El viernes en Bruselas Zapatero escenificaría su rendición incondicional, desde vincular los salarios a la productividad y no a la inflación, hasta controlar por ley el déficit público, lo que está muy bien. Y aunque sus ministros lo nieguen, van a tener muy crudo engañar a la “fracasada”. Y el Fondo de Rescate nos es imprescindible.
Y nos es imprescindible porque estos insensatos que nos gobiernan nos han llevado al borde del abismo y más allá. La Sra.Salgado presentó hace unos días las cifras del déficit del Estado, según las cuales éste se había reducido al 5,1% del PIB, cifra falsa que no tiene nada que ver con la realidad. Primero, porque el cambio de la sistemática de devolución del IVA hace que a fin de año Hacienda adeude 7.000 millones de euros por este concepto. Segundo, porque Hacienda adeuda 5.400 millones de euros a la Seguridad Social del ejercicio 2010. Tercero, porque la deuda con proveedores, que asciende a más de 40.000 millones de euros para el conjunto de las AAPP, se incrementó para el Estado en cerca de 3.000 millones adicionales, y que obviamente son déficit de 2010. Y cuarto y último, porque las entregas a cuenta a CCAA por participación en impuestos más las transferencias a los Ayuntamientos se redujeron en 16.000 millones de euros respecto a 2009. Por tanto, en términos homogéneos respecto a 2009, el déficit del Estado no ha sido del 5,1%, sino 31.400 millones más, o el 8,1% del PIB. Y por si fuera poco, el gasto del Estado a noviembre era casi igual al del año anterior, 162.000 millones frente a 163.000 en 2.009, un recorte irrisorio. Esta broma no puede continuar por más tiempo.
Y para terminar, lo más grave de todo, el déficit de CCAA y Ayuntamientos, del que no tenemos ni idea. Solo conocemos el de Cataluña porque el Gobierno anterior ha perdido las elecciones, y los que vienen no quieren cargar con el muerto, cuyo déficit 2010 no era de 2.800 millones de euros como mintió descaradamente la Sra.Salgado en diciembre después de “un análisis serio y minucioso”, sino tres veces más, 7.800 millones, tanto, que a pesar de haberse endeudado en 3.000 millones en octubre solo tienen para pagar las nóminas hasta marzo. La situación se ve tan grave desde fuera que el Financial Times del 31/1 afirmaba que “el déficit de Cataluña amenaza con destruir los esfuerzos de España y de la eurozona para resolver la crisis de deuda soberana”. Y nada indica que la realidad en algunas otras autonomías y grandes ayuntamientos sea muy diferente, solo que de momento no han perdido las elecciones y pueden seguir escondiendo la realidad. Por cierto, ¿es que Zapatero cree que Merkel le va a dar el dinero para premiar a Cataluña con una financiación privilegiada? O engaña a Merkel, o engaña al Govern, o piensa expoliar al resto de regiones españolas. La solución los próximos meses.
Publicado en Cotizalia (07/02/2011)
Me preguntan muchas veces cuándo vamos a salir de la crisis, pensando lógicamente que no se puede seguir cayendo indefinidamente. Y realmente eso es cierto, pero no sucederá sin que antes se adopten al menos dos medidas esenciales, medidas que no consisten en la famosa reforma laboral, que como era obvio y ha quedado demostrado por los hechos, no arregla nada en estas circunstancias. Y menos aún, empobreciendo a la población sin tomar medida significativa alguna de reducción del despilfarro público. Recortar pensiones y salarios puede ser necesario, pero jamás de los jamases antes de acabar con el descontrol absoluto en el empleo público y el despilfarro masivo en los temas más peregrinos, algo que no tiene precedentes ni en la historia de España ni en la de Europa, y que representa casi 10 puntos de PIB. En este sentido, resulta pasmoso que el Sr.González Páramo, del Comité Ejecutivo del BCE, afirme que la recuperación de España pasa por la reforma de la negociación colectiva, y ni siquiera mencione el desmadre absoluto del gasto no centralizado. ¿Es que alguien puede ser tan irresponsable para afirmar que con desvincular salarios e IPC todo está arreglado?
Por supuesto que la desvinculación es necesaria, pero la primera medida a tomar, sin la cual todo lo demás no sirve absolutamente para nada, es la reducción drástica e inmediata del gasto de CCAA y Ayuntamientos, que representa ya el 71% del gasto público total. Y no estoy hablando de los cuatro retoques que barajan Gobierno y oposición, estoy hablando de reducir el gasto de verdad, en concreto, de reducir los 270.000 millones de euros año de gasto no centralizado a 170.000 en cuatro años, algo no solo posible, sino absolutamente imprescindible. Y sin embargo, Zapatero, con el aplauso de no pocos, ha concentrado todas sus medidas en generar una intensa deflación interna con el empobrecimiento del 80% de la población -la renta disponible de las familias ha caído casi un 6% en 2010 en términos reales, el mayor desplome desde que existen series estadísticas, y este año caerá más aún–, lo que reduce el PIB, crea más paro, eleva la tensión social y aleja la recuperación. Solo suprimiendo coches oficiales, asesores inútiles, embajadas ridículas y televisiones locales, se habría ahorrado más que con la brutal reducción de las pensiones.
La segunda, que los agentes sociales recuperen la responsabilidad y la representatividad de la que carecen, pues son incapaces de plantear nada excepto vaguedades económicas que producen vergüenza y sonrojo, aparte que ya no representan ni al 10% de los que dicen representar y, lo que es peor, son ya incapaces de reunir la tercera parte de gente que la VCT el pasado sábado sin dinero y sin estructura, en su manifestación con motivo de la “huelga general”. Cuando el Sr.Rosell, el Sr.Méndez y el Sr.Toxo salgan juntos en una rueda de prensa y afirmen que, al igual que sus “colegas” alemanes, renuncian a cualquier tipo de subvención o prebenda multimillonaria, y que van a financiarse solo de las cuotas de sus afiliados, entonces, y solo entonces, España empezará a ver la luz al final del túnel. Mientras los Sres. Rosell, Méndez y Toxo firmen un documento que es un insulto a la inteligencia en lo económico y carga el grueso del ajuste sobre las familias de menor renta, a cambio de lo cual recibirán 1.500 millones de euros anuales, estaremos más cerca de un estallido social que de la salida de la crisis
El inaceptable comportamiento de los agentes sociales
Cuando solo en enero se destruyeron 223.000 puestos de trabajo, y el futuro no pinta mejor sino peor, es indignante, es inmoral, pagar 1.500 millones de euros anuales por una foto que certifica el envío directamente a la miseria de más de 4 millones de jubilados. El 20% es el porcentaje estimado que se llevarán por la gestión en exclusiva por UGT, CCOO y CEOE de las políticas activas de empleo, dotadas este año con 7.500 millones de euros. Cantidad que se añade a los más de 500 millones cobrados a los 271.000 trabajadores afectados por un ERE en 2010, un 8% de la compensación recibida, exclusiva también de UGT y CCOO; sin incluir la parte que puedan haber o no haber cobrado de las empresas por “agilizar” el proceso. Que se suma a los más de 400 millones recibidos de las CCAA por convenios de colaboración en gestión de empleo, y que ese suma a su vez a dádivas de varias decenas de millones de presidentes autonómicos, Montilla y Griñán por ejemplo, que han dejado tal esquilmadas a sus CCAA y que ya no tienen dinero ni para pagar las nóminas, pero que no han tenido problemas en entregar entre 30 y 35 millones de euros cada uno a UGT y CCOO también en exclusiva.
Y si entramos en algunos de los comentarios de los representantes cualificados de estas organizaciones, ante las peticiones de Angela Merkel, como el que los incrementos de los salarios se liguen a la productividad, pasamos del asombro al estupor: el vicepresidente primero de la CEOE, Arturo Fernández, niega la mayor “porque la productividad es un tema más alemán que español”. ¡Vaya planteamiento para el número dos de la patronal! Y sus dos colegas Méndez y Toxo lo consideran inaceptable, porque “se perdería poder adquisitivo para los trabajadores”, olvidándose que un 50% de ellos ya ni siquiera es mileurista, es 900 eurista, y cuyo poder adquisitivo -de más de 7 millones de ocupados en el sector privado- no lo defiende ni el tato.
Y ya como si de los Asterix y Obelix del sindicalismo español se tratara, cuando Michael Sommer, presidente de la poderosa confederación de sindicatos alemanes, insistió una y otra vez en la necesidad de los sindicatos de independizarse del poder político, financiándose exclusivamente con sus cuotas, y en que los sindicatos para ser representativos de verdad no pueden estar subsidiados por el poder, Toxo y Méndez no dijeron ni pío, se limitaron a poner cara de circunstancias pensando sin duda: “Estos germanos están majaretas”.
“Ella (Merkel) tiene cogido a Zapatero por el hocico”
Uno de los momentos más tensos de la rueda de prensa posterior a la reunión de Zapatero con la Sra.Merkel el jueves fue cuando una periodista, a la vista de los elogios sobre que “España hace los deberes”, preguntó directamente a la canciller si creía que España ya no necesitaría ser rescatada, algo a lo que la Sra.Merkel no contestó, mientras Zapatero tragaba saliva. Requerida de nuevo, respondió que no iba a contestar a esa pregunta, entre otras razones, supongo, porque España si será rescatada. Razón por la cual The Economist afirmaba que “ella –Merkel- tiene cogido a Zapatero por el hocico” y le ha obligado a decir amén a todo como un corderito para que Alemania financie el rescate de España a partir de marzo mediante la compra de deuda soberana. El viernes en Bruselas Zapatero escenificaría su rendición incondicional, desde vincular los salarios a la productividad y no a la inflación, hasta controlar por ley el déficit público, lo que está muy bien. Y aunque sus ministros lo nieguen, van a tener muy crudo engañar a la “fracasada”. Y el Fondo de Rescate nos es imprescindible.
Y nos es imprescindible porque estos insensatos que nos gobiernan nos han llevado al borde del abismo y más allá. La Sra.Salgado presentó hace unos días las cifras del déficit del Estado, según las cuales éste se había reducido al 5,1% del PIB, cifra falsa que no tiene nada que ver con la realidad. Primero, porque el cambio de la sistemática de devolución del IVA hace que a fin de año Hacienda adeude 7.000 millones de euros por este concepto. Segundo, porque Hacienda adeuda 5.400 millones de euros a la Seguridad Social del ejercicio 2010. Tercero, porque la deuda con proveedores, que asciende a más de 40.000 millones de euros para el conjunto de las AAPP, se incrementó para el Estado en cerca de 3.000 millones adicionales, y que obviamente son déficit de 2010. Y cuarto y último, porque las entregas a cuenta a CCAA por participación en impuestos más las transferencias a los Ayuntamientos se redujeron en 16.000 millones de euros respecto a 2009. Por tanto, en términos homogéneos respecto a 2009, el déficit del Estado no ha sido del 5,1%, sino 31.400 millones más, o el 8,1% del PIB. Y por si fuera poco, el gasto del Estado a noviembre era casi igual al del año anterior, 162.000 millones frente a 163.000 en 2.009, un recorte irrisorio. Esta broma no puede continuar por más tiempo.
Y para terminar, lo más grave de todo, el déficit de CCAA y Ayuntamientos, del que no tenemos ni idea. Solo conocemos el de Cataluña porque el Gobierno anterior ha perdido las elecciones, y los que vienen no quieren cargar con el muerto, cuyo déficit 2010 no era de 2.800 millones de euros como mintió descaradamente la Sra.Salgado en diciembre después de “un análisis serio y minucioso”, sino tres veces más, 7.800 millones, tanto, que a pesar de haberse endeudado en 3.000 millones en octubre solo tienen para pagar las nóminas hasta marzo. La situación se ve tan grave desde fuera que el Financial Times del 31/1 afirmaba que “el déficit de Cataluña amenaza con destruir los esfuerzos de España y de la eurozona para resolver la crisis de deuda soberana”. Y nada indica que la realidad en algunas otras autonomías y grandes ayuntamientos sea muy diferente, solo que de momento no han perdido las elecciones y pueden seguir escondiendo la realidad. Por cierto, ¿es que Zapatero cree que Merkel le va a dar el dinero para premiar a Cataluña con una financiación privilegiada? O engaña a Merkel, o engaña al Govern, o piensa expoliar al resto de regiones españolas. La solución los próximos meses.
lunes, 24 de enero de 2011
La quiebra total de las pensiones
Por Roberto Centeno, publicado en Cotizalia (24/01/2011)
A principios de 2009 en el denominado Informe Sobre Estrategia Nacional de Pensiones, el entonces Ministro de Trabajo, Celestino Corbacho, y el Secretario de Estado para la Seguridad Social, Octavio Granados, concluían, sin sonrojarse, que “la Seguridad Social tendrá equilibrio presupuestario hasta 2029 a pesar de la crisis económica, aunque a partir de 2023 será necesario hacer uso del Fondo de Reserva para hacer frente al pago de las pensiones”. Solo un año después, y no de 14 como afirmaban estos ínclitos próceres, los pagos superarían a los ingresos por primera vez desde 1996, cuando Solbes, D. Pedro, dejó quebrada por primera vez la Seguridad Social con un déficit del 2% del PIB y Aznar tuvo que pedir un crédito puente a la banca para poder seguir pagando las pensiones. Ahora, para cubrir el agujero ha sido necesaria la utilización del Fondo de Reserva.Pensiones: hacia una caída de dimensiones desconocidasEn este mes de enero, los ocho millones y medio de pensionistas recibirán la pensión máxima de su vida pero, a partir de febrero, se iniciará una caída cuyo fondo desconocemos, pero que tiene un primer objetivo marcado, un descenso del orden del 25% una vez aprobada la reforma de las pensiones dentro de unos días. Los pensionistas han recibido, o están a punto de recibir, dos pagos extraordinarios por última vez. El primero es consecuencia del ajuste por la inflación, ya que el Gobierno previó una tasa de inflación del 1% para 2010 y la realidad, a noviembre, es que la referencia de actualización había sido del 2,3%. Ello quiere decir que para la pensión media de 2010 de 879 euros al mes, o 12.300 euros al año, se recibirá este mes una paga compensatoria equivalente al 1,3% de esa cantidad, es decir, 160 euros. El segundo: la pensión media para 2011 será un 1,3% superior, es decir, 890 euros mes. No obstante, este es el final.A partir de ahora todo serán recortes. Para empezar, la estimación oficial de inflación en los PGE de 2011 vuelve a ser otra patochada voluntarista (1%), cuando ya estamos en el 3%. Pero ya no importa, porque, excepto para las pensiones mínimas, ya no será tenida en cuenta. Las pensiones quedan congeladas y las subidas de precios ya no serán compensadas ni al principio, como se hacía hasta ahora, con la inflación esperada, ni al final, en enero 2012, con la inflación real. El asunto es mucho peor de lo que cabría esperar para la inmensa mayoría de jubilados, ya que las subidas de precios han venido siendo históricamente del orden del doble de la inflación oficial para las clases de menor renta -dado que la estructura de su consumo se basa mayoritariamente en productos esenciales-, y este año probablemente será del triple (9%), dado que los productos que más suben son los que más consumen las rentas más bajas (alimentos, prendas de algodón, luz, gas y transporte). No obstante, los recortes empezaron mucho antes. Lo que ocurre es que Rodríguez Zapatero y sus terminales mediáticas consiguieron engañar a una mayoría, aprovechando que las bajadas afectaban a colectivos parciales. El Gobierno podía mantener la ficción del Estado Social y todas las demás estafas de supuesta defensa de las clases más desfavorecidas que ha mantenido y mantiene aún el presidente contra toda evidencia. El verdadero Estado Social de Zapatero es que los ricos y los amigos del poder son cada vez más ricos y los pobres, los trabajadores y las clases medias, cada vez más pobres en términos relativos; las diferencia de renta y riqueza entre clases sociales son las mayores en 200 años. Y, para muchos, hasta en términos absolutos. Pues incluso con los datos oficiales del INE, que no reflejan la realidad, más de un 20% de la población, casi diez millones de españoles, viven ya por debajo del umbral de la pobreza. Pues bien, estos recortes empezaron exigiendo cotizar durante un mínimo de 15 años para cobrar pensión, un robo manifiesto, porque lo que han aportado durante este tiempo lo han perdido totalmente. Luego, a las viudas se les redujo la pensión a la mitad y los herederos pasaron a recibir nada. Esto no sucedería jamás con un sistema privado, donde el dinero está a nombre del cliente, y el dinero aportado, poco o mucho, tanto si cotiza un año como si cotiza 40, más la rentabilidad acumulada por el mismo, le serán reembolsados íntegro al cliente, a su viuda y a sus herederos.De las “quiebras parciales” a la “quiebra total”Lo anterior sucedía al principio de la etapa del patriota social Zapatero, quien nos ha llevado a una situación límite. Estas “quiebras parciales” ya no son suficientes para mantener la gigantesca estafa piramidal que representa nuestro sistema público de pensiones, pues el dinero que aportan los nuevos cotizantes se utiliza para pagar a los que causan baja. Cuando el Gobierno se apropió entre 1982 y 1996 de 250.000 millones de euros de las cotizaciones sociales -entonces no existían cajas separadas- para la financiación de las inversiones y el gasto corriente del Estado, dejó el sistema quebrado. Ahora, con el crecimiento imparable del paro, las cotizaciones de la gente que todavía esta empleada ya no son suficientes para pagar a los que salen del sistema. Ya no hay dinero, y la única solución es recortar las pensiones un 25% para empezar. Es decir, una reducción de la pensión media de los 890 euros al mes actuales a 700, que es el efecto útil de la reforma que se aprobará en unos días. Si a esto añaden ustedes una pérdida de poder de compra cercana al 9% para una mayoría de los jubilados que no será compensado en forma alguna, la pensión media en términos reales quedará reducida a poco más de 640 euros, lo que llevara directamente a la miseria a más de la mitad de los pensionistas.Mientras, los sindicatos UGT y CCOO, que jamás han criticado la política de Zapatero y nos han llevado a este desastre, se dedican al intercambio de cromos o al “pacto social”, en lenguaje socialista, porque el dinero se ha acabado: para las pensiones, para mantener el despilfarro autonómico y local y para evitar la quiebra de la mitad del sistema financiero, cuya pérdida estimada en palabras de Rubalcaba “no se acerca en absoluto a esa cifra”- se refería a los 26.000 millones que aparecen en una presentación del FROB para engañar a los inversores - “desgraciadamente la cantidad es muy superior”. Sí, probablemente diez veces más, aunque pérdida no es lo mismo que necesidad de recapitalización, algo que requerirá entre 70 y 120.000 millones, según la UBS, o un mínimo de 75.000, según dijo el presidente del Deutsche Bank al Rey Juan Carlos. Estas son cantidades que ya no podemos abordar, por lo que el dinero externo es imprescindible, y mejor sería pactar con Merkel la entrada de la banca alemana, principal acreedora de las cajas, que mendigar por el Golfo Pérsico como hace la CECA. Mientras tanto, a los jubilados no les rescatará nadie. “¿Para qué?”, pensará el Gobierno, si la mayoría puede seguir votando socialista.Cabe añadir que el déficit de las pensiones mencionado es únicamente en términos de caja, es decir, dinero que entra en el cajón y dinero que sale del cajón a día de hoy. Sin embargo, si la Seguridad Social se gestionara como una empresa, que lo es, las cifras relevantes son sus deudas o compromisos firmes de pago y sus expectativas de ingresos a medio plazo. El asunto sería entonces para cortarse las venas, porque los compromisos firmes de pago acumulados por el sistema equivalen a tres veces el PIB de España. No es necesario tener muchas luces para darse cuenta de que la rebaja de las pensiones en un 25% es solo para abrir boca. Zapatero ha arruinado a esta gran nación para el próximo medio siglo, y la sociedad no es consciente aún de los sufrimientos que se avecinan.
A principios de 2009 en el denominado Informe Sobre Estrategia Nacional de Pensiones, el entonces Ministro de Trabajo, Celestino Corbacho, y el Secretario de Estado para la Seguridad Social, Octavio Granados, concluían, sin sonrojarse, que “la Seguridad Social tendrá equilibrio presupuestario hasta 2029 a pesar de la crisis económica, aunque a partir de 2023 será necesario hacer uso del Fondo de Reserva para hacer frente al pago de las pensiones”. Solo un año después, y no de 14 como afirmaban estos ínclitos próceres, los pagos superarían a los ingresos por primera vez desde 1996, cuando Solbes, D. Pedro, dejó quebrada por primera vez la Seguridad Social con un déficit del 2% del PIB y Aznar tuvo que pedir un crédito puente a la banca para poder seguir pagando las pensiones. Ahora, para cubrir el agujero ha sido necesaria la utilización del Fondo de Reserva.Pensiones: hacia una caída de dimensiones desconocidasEn este mes de enero, los ocho millones y medio de pensionistas recibirán la pensión máxima de su vida pero, a partir de febrero, se iniciará una caída cuyo fondo desconocemos, pero que tiene un primer objetivo marcado, un descenso del orden del 25% una vez aprobada la reforma de las pensiones dentro de unos días. Los pensionistas han recibido, o están a punto de recibir, dos pagos extraordinarios por última vez. El primero es consecuencia del ajuste por la inflación, ya que el Gobierno previó una tasa de inflación del 1% para 2010 y la realidad, a noviembre, es que la referencia de actualización había sido del 2,3%. Ello quiere decir que para la pensión media de 2010 de 879 euros al mes, o 12.300 euros al año, se recibirá este mes una paga compensatoria equivalente al 1,3% de esa cantidad, es decir, 160 euros. El segundo: la pensión media para 2011 será un 1,3% superior, es decir, 890 euros mes. No obstante, este es el final.A partir de ahora todo serán recortes. Para empezar, la estimación oficial de inflación en los PGE de 2011 vuelve a ser otra patochada voluntarista (1%), cuando ya estamos en el 3%. Pero ya no importa, porque, excepto para las pensiones mínimas, ya no será tenida en cuenta. Las pensiones quedan congeladas y las subidas de precios ya no serán compensadas ni al principio, como se hacía hasta ahora, con la inflación esperada, ni al final, en enero 2012, con la inflación real. El asunto es mucho peor de lo que cabría esperar para la inmensa mayoría de jubilados, ya que las subidas de precios han venido siendo históricamente del orden del doble de la inflación oficial para las clases de menor renta -dado que la estructura de su consumo se basa mayoritariamente en productos esenciales-, y este año probablemente será del triple (9%), dado que los productos que más suben son los que más consumen las rentas más bajas (alimentos, prendas de algodón, luz, gas y transporte). No obstante, los recortes empezaron mucho antes. Lo que ocurre es que Rodríguez Zapatero y sus terminales mediáticas consiguieron engañar a una mayoría, aprovechando que las bajadas afectaban a colectivos parciales. El Gobierno podía mantener la ficción del Estado Social y todas las demás estafas de supuesta defensa de las clases más desfavorecidas que ha mantenido y mantiene aún el presidente contra toda evidencia. El verdadero Estado Social de Zapatero es que los ricos y los amigos del poder son cada vez más ricos y los pobres, los trabajadores y las clases medias, cada vez más pobres en términos relativos; las diferencia de renta y riqueza entre clases sociales son las mayores en 200 años. Y, para muchos, hasta en términos absolutos. Pues incluso con los datos oficiales del INE, que no reflejan la realidad, más de un 20% de la población, casi diez millones de españoles, viven ya por debajo del umbral de la pobreza. Pues bien, estos recortes empezaron exigiendo cotizar durante un mínimo de 15 años para cobrar pensión, un robo manifiesto, porque lo que han aportado durante este tiempo lo han perdido totalmente. Luego, a las viudas se les redujo la pensión a la mitad y los herederos pasaron a recibir nada. Esto no sucedería jamás con un sistema privado, donde el dinero está a nombre del cliente, y el dinero aportado, poco o mucho, tanto si cotiza un año como si cotiza 40, más la rentabilidad acumulada por el mismo, le serán reembolsados íntegro al cliente, a su viuda y a sus herederos.De las “quiebras parciales” a la “quiebra total”Lo anterior sucedía al principio de la etapa del patriota social Zapatero, quien nos ha llevado a una situación límite. Estas “quiebras parciales” ya no son suficientes para mantener la gigantesca estafa piramidal que representa nuestro sistema público de pensiones, pues el dinero que aportan los nuevos cotizantes se utiliza para pagar a los que causan baja. Cuando el Gobierno se apropió entre 1982 y 1996 de 250.000 millones de euros de las cotizaciones sociales -entonces no existían cajas separadas- para la financiación de las inversiones y el gasto corriente del Estado, dejó el sistema quebrado. Ahora, con el crecimiento imparable del paro, las cotizaciones de la gente que todavía esta empleada ya no son suficientes para pagar a los que salen del sistema. Ya no hay dinero, y la única solución es recortar las pensiones un 25% para empezar. Es decir, una reducción de la pensión media de los 890 euros al mes actuales a 700, que es el efecto útil de la reforma que se aprobará en unos días. Si a esto añaden ustedes una pérdida de poder de compra cercana al 9% para una mayoría de los jubilados que no será compensado en forma alguna, la pensión media en términos reales quedará reducida a poco más de 640 euros, lo que llevara directamente a la miseria a más de la mitad de los pensionistas.Mientras, los sindicatos UGT y CCOO, que jamás han criticado la política de Zapatero y nos han llevado a este desastre, se dedican al intercambio de cromos o al “pacto social”, en lenguaje socialista, porque el dinero se ha acabado: para las pensiones, para mantener el despilfarro autonómico y local y para evitar la quiebra de la mitad del sistema financiero, cuya pérdida estimada en palabras de Rubalcaba “no se acerca en absoluto a esa cifra”- se refería a los 26.000 millones que aparecen en una presentación del FROB para engañar a los inversores - “desgraciadamente la cantidad es muy superior”. Sí, probablemente diez veces más, aunque pérdida no es lo mismo que necesidad de recapitalización, algo que requerirá entre 70 y 120.000 millones, según la UBS, o un mínimo de 75.000, según dijo el presidente del Deutsche Bank al Rey Juan Carlos. Estas son cantidades que ya no podemos abordar, por lo que el dinero externo es imprescindible, y mejor sería pactar con Merkel la entrada de la banca alemana, principal acreedora de las cajas, que mendigar por el Golfo Pérsico como hace la CECA. Mientras tanto, a los jubilados no les rescatará nadie. “¿Para qué?”, pensará el Gobierno, si la mayoría puede seguir votando socialista.Cabe añadir que el déficit de las pensiones mencionado es únicamente en términos de caja, es decir, dinero que entra en el cajón y dinero que sale del cajón a día de hoy. Sin embargo, si la Seguridad Social se gestionara como una empresa, que lo es, las cifras relevantes son sus deudas o compromisos firmes de pago y sus expectativas de ingresos a medio plazo. El asunto sería entonces para cortarse las venas, porque los compromisos firmes de pago acumulados por el sistema equivalen a tres veces el PIB de España. No es necesario tener muchas luces para darse cuenta de que la rebaja de las pensiones en un 25% es solo para abrir boca. Zapatero ha arruinado a esta gran nación para el próximo medio siglo, y la sociedad no es consciente aún de los sufrimientos que se avecinan.
lunes, 20 de diciembre de 2010
Deuda y crecimiento, las claves de 2011
Por Roberto Centeno
Publicado en Cotizalia (20/12/2010)
El Tesoro realizará mañana la última emisión de deuda del año en medio de un fuerte encarecimiento del coste de la misma. El montante total emisiones de 2010 ha superado los 210.000 millones de euros, de los cuales 140.000 millones corresponden a refinanciación y 70.000 a nuevas emisiones. A esta deuda colocada por canales normales, hay que añadir la correspondiente a canales anormales: el primero, la creciente morosidad en que incurre el Estado, unos 2.000 millones adicionales en 2010; y el segundo, el retraso deliberado en la devolución del IVA e IRPF, donde el Estado adeuda más de 6.000 millones a pymes y autónomos, un expolio disparatado que está haciendo quebrar a muchos de ellos.
Por lo que se refiere a las CCAA, los datos conocidos el viernes y correspondientes al tercer trimestre 2010, dan un crecimiento oficial en los últimos doce meses del 28,4%, equivalentes a 24.000 millones de euros, el record de todos los tiempos a pesar de su compromiso de estabilidad presupuestaria. En el mismo periodo, los Ayuntamientos han incrementado el endeudamiento en el 4,6%, equivalente a 2.000 millones, y las empresas públicas un 12,2%, o 6.500 millones. Y así las cosas, Zapatero continúa batiendo todas las marcas de mendacidad al asegurar que “el 99% de los gobiernos autonómicos y locales está cumpliendo con la reducción del déficit”. ¿En qué país estamos? Pero, además, hay dos problemas: el primero, que estas cifras oficiales son falsas, como afirma el Banco de España, que no cesa de exigir transparencia, como afirma Moody´s, la agencia más “amiga” de Zapatero, y como afirman todos los que se han ocupado del tema, excepto Elena Salgado; el segundo, que a la cifra real, cualesquiera que esta sea, hay que añadirle, como en el caso del Tesoro, la deuda financiada por canales anormales, ya que no se ha pagado a proveedores una cantidad estimada de 8.000 millones adicionales en 2010. Y todo esto no es emisión de deuda total, sino que se trata de deuda exclusivamente nueva.
En resumidas cuentas, ¿a cuánto ascienden las emisiones de deuda nueva en 2010? En el Tesoro, 78.000 millones (70.000 más 8.000); en las administraciones territoriales, 40.500 millones, cifra que sale de sumar 32.500 más otros 8.000 de mayor morosidad. Todo ello cifras oficiales. ¿Pero cuál es en realidad? ¿Un 20% más, un 30%? Solo Dios y tal vez Elena Salgado conocen la magnitud del agujero autonómico. Pero podemos estimar que el endeudamiento nuevo de las AATT en 2010 oscilará entre los 50.000 y los 60.000 millones y que el endeudamiento nuevo del sector público en 2010 será del orden de los 128.000 millones de euros, o el 12% del PIB, un auténtico dislate. Seguimos gastando casi el doble de lo que ingresamos. Y además, como el sistema financiero está técnicamente quebrado en una buena parte, el Estado ha tenido que avalar unos 90.000 millones en refinanciaciones de deuda de cajas de ahorro, el mismo camino de perdición seguido por Irlanda. En total, 218.000 millones entre mayor deuda y avales, el 21,8 % del PIB. ¿Pero es que se han vuelto locos?
Y la guinda del pastel, con España al borde del abismo, la cúpula del PP reunida en Zaragoza, con Gallardón a la cabeza, un megalómano que ha arruinado Madrid para varias generaciones, que acaba de construir el salón de plenos municipales mas fastuoso de Europa en su sede –palacio que parece diseñado por Albert Speer, el arquitecto de Hitler-, y que tiene la desvergüenza de pedir, flanqueado por Rajoy, más dinero para los ayuntamientos. ¿Y esta gente es la que va a sacar a España de la crisis?
Deuda 2011, posibilidades de colocación.
La deuda total más los avales a emitir en 2011 se estimaban en unos 320.000 millones de euros, de los cuales 95.000 son los avales que necesita el sector financiero para no quebrar y 15.000 el déficit eléctrico. Pero ahora resulta que, según el BdE “los vencimientos de las cajas son mucho más importantes de lo que se pensaba”. ¿Cuánto más importante? Los que exigen transparencia a los demás, unos reguladores incapaces de calcular correctamente algo tan simple como los vencimientos de deuda de los regulados, no dan la cifra. Y lo peor, ¿con qué derecho va a avalar el gobierno con nuestro dinero decenas de miles de millones –ya ha avalado 180.000 millones- que sabe con certeza que las cajas jamás podrán devolver? “No es que produzcan rechazo, es que están apestadas”, afirmaba el viernes el economista jefe de Intermoney. ¿Con qué derecho nos imponen el robo legal del FROB para cumplir con las exigencias de capital, que está siendo despilfarrado en pensiones de lujo, bonos patrióticos, salarios y Visas oro con el visto bueno del BdE?
Salgado dice que el Estado “sólo” necesitará colocar deuda nueva por 45.000 millones de euros. Y las administraciones territoriales, que ya no tienen ni para pagar la nómina, ¿cuánto necesitarán? Eso sí, a terceros no van a pagar ni al tato. ¿Qué posibilidades tiene España de colocar en el mercado deuda y avales por 320.000 o 340.000 millones de euros? Realmente ninguna, a no ser que San Juan Trichet cambie de opinión y decida comprarla masivamente. Desde noviembre, la escalada del coste de la deuda ha sido espectacular y será mayor en 2011, si es que alguien nos financia todavía. Pero fijémonos en la última subasta de obligaciones a 15 años: tipo de interés al 5,95% frente al 4,54% de la realizada a principios de octubre. Incremento del 31%. En las letras el caso es más sangrante ya que los tipos subieron un 45%.
Las implicaciones son enormes, no solo porque el sobrecoste de los pagos por intereses se comerán de largo el ahorro de la bajada de pensiones y del sueldo a los funcionarios, que también, sino porque, si tomamos el ejemplo de las obligaciones, quienes hayan suscrito este tipo de deuda en octubre, han experimentado una minusvalía del 24%. Ahora piensen en los millones de ahorradores que, deseando tener su dinero seguro, han invertido en renta fija, normalmente en productos estructurados o planes de pensiones, que pierden ya grandes cantidades, y en los próximos meses, conforme vayan subiendo los tipos de interés, perderán aún más. Y los jubilados, a quienes Zapatero descerrajó la caja de las pensiones, y los 60.000 millones tan a duras penas ahorrados los colocó en deuda española. Ignoro como está distribuido, pero si solo la mitad, 30.000 millones, fue colocada en obligaciones, el ahorro de los jubilados tiene ya una minusvalía cercana a los 7.000 millones. Y tienen que bajar las pensiones un 10% para empezar… y un 30% para seguir porque las cuentas ya no salen.
Ahora bien, si bancos y cajas españolas, que son las que han estado comprando deuda con el dinero de la barra libre del BCE, están perdiendo literalmente miles de millones en sus carteras por la subida de tipos, ¿van a seguir comprando deuda aunque San Juan Trichet les preste el dinero al 1%? Y si no lo hacen, se acabó la fiesta. Y así las cosas, la UE, inspirada por Merkel, acabó de remachar el clavo el jueves: “La UE aprueba que los poseedores de deuda paguen si un país quiebra”. “Ahora sí que estamos en una situación límite”, afirmarían varios grandes ejecutivos el viernes. En estas condiciones, y en mi modesta opinión, la colocación de la deuda 2011 es imposible, y si quebramos, que quebraremos, nos van a ayudar pero con durísimas condiciones, y dentro de ellas los tenedores de deuda van a perder hasta la camisa.
Y por último, el crecimiento
Ya lo expliqué también la semana pasada: el PIB medido por sus componentes, más allá de las mentiras del INE y el BdE, está cayendo al 4% a día de hoy. Las medidas de ajuste: más impuestos, menos salarios, menos pensiones, más paro, a lo que se añade subida del petróleo, de las materias primas, y subidas brutales de la luz y el gas, con familias y empresas perdiendo poder adquisitivo a chorros, empeorarán el consumo y la inversión en 2011. Pero si somos optimistas y pensamos que todo queda igual que hoy, estamos hablando de una caída real de la economía del 4%. Da lo mismo la cifra oficial que nos cuenten.
Una caída de este porte, en relación a los Presupuestos 2011 tiene efectos devastadores tanto directos, menores ingresos, como indirectos, mayores gastos en paro y en tipos de interés, en este caso por lo dicho antes. En conjunto, puede ser un descuadre de entre 20.000 y 30.000 millones de euros, con lo que Elena Salgado no necesitará emitir 45.000 millones de nueva deuda, sino entre 65.000 y 75.000, y luego súmenle CCAA, Ayuntamientos y empresas públicas, que también se verán afectados en sus cuentas por la caída del crecimiento. En resumen, o San Juan Trichet empieza a comprar masivamente deuda española, o esto se termina el año que viene… y no al final sino más bien en la primera mitad de ejercicio.
Dicho esto, les deseo lo mejor para estas Navidades, y que en 2011 luchen por cambiar la Ley Electoral e implantar la democracia, por el cambio del modelo autonómico y por enviar al paro a este Gobierno de incapaces antes de que nos arruinen.
Publicado en Cotizalia (20/12/2010)
El Tesoro realizará mañana la última emisión de deuda del año en medio de un fuerte encarecimiento del coste de la misma. El montante total emisiones de 2010 ha superado los 210.000 millones de euros, de los cuales 140.000 millones corresponden a refinanciación y 70.000 a nuevas emisiones. A esta deuda colocada por canales normales, hay que añadir la correspondiente a canales anormales: el primero, la creciente morosidad en que incurre el Estado, unos 2.000 millones adicionales en 2010; y el segundo, el retraso deliberado en la devolución del IVA e IRPF, donde el Estado adeuda más de 6.000 millones a pymes y autónomos, un expolio disparatado que está haciendo quebrar a muchos de ellos.
Por lo que se refiere a las CCAA, los datos conocidos el viernes y correspondientes al tercer trimestre 2010, dan un crecimiento oficial en los últimos doce meses del 28,4%, equivalentes a 24.000 millones de euros, el record de todos los tiempos a pesar de su compromiso de estabilidad presupuestaria. En el mismo periodo, los Ayuntamientos han incrementado el endeudamiento en el 4,6%, equivalente a 2.000 millones, y las empresas públicas un 12,2%, o 6.500 millones. Y así las cosas, Zapatero continúa batiendo todas las marcas de mendacidad al asegurar que “el 99% de los gobiernos autonómicos y locales está cumpliendo con la reducción del déficit”. ¿En qué país estamos? Pero, además, hay dos problemas: el primero, que estas cifras oficiales son falsas, como afirma el Banco de España, que no cesa de exigir transparencia, como afirma Moody´s, la agencia más “amiga” de Zapatero, y como afirman todos los que se han ocupado del tema, excepto Elena Salgado; el segundo, que a la cifra real, cualesquiera que esta sea, hay que añadirle, como en el caso del Tesoro, la deuda financiada por canales anormales, ya que no se ha pagado a proveedores una cantidad estimada de 8.000 millones adicionales en 2010. Y todo esto no es emisión de deuda total, sino que se trata de deuda exclusivamente nueva.
En resumidas cuentas, ¿a cuánto ascienden las emisiones de deuda nueva en 2010? En el Tesoro, 78.000 millones (70.000 más 8.000); en las administraciones territoriales, 40.500 millones, cifra que sale de sumar 32.500 más otros 8.000 de mayor morosidad. Todo ello cifras oficiales. ¿Pero cuál es en realidad? ¿Un 20% más, un 30%? Solo Dios y tal vez Elena Salgado conocen la magnitud del agujero autonómico. Pero podemos estimar que el endeudamiento nuevo de las AATT en 2010 oscilará entre los 50.000 y los 60.000 millones y que el endeudamiento nuevo del sector público en 2010 será del orden de los 128.000 millones de euros, o el 12% del PIB, un auténtico dislate. Seguimos gastando casi el doble de lo que ingresamos. Y además, como el sistema financiero está técnicamente quebrado en una buena parte, el Estado ha tenido que avalar unos 90.000 millones en refinanciaciones de deuda de cajas de ahorro, el mismo camino de perdición seguido por Irlanda. En total, 218.000 millones entre mayor deuda y avales, el 21,8 % del PIB. ¿Pero es que se han vuelto locos?
Y la guinda del pastel, con España al borde del abismo, la cúpula del PP reunida en Zaragoza, con Gallardón a la cabeza, un megalómano que ha arruinado Madrid para varias generaciones, que acaba de construir el salón de plenos municipales mas fastuoso de Europa en su sede –palacio que parece diseñado por Albert Speer, el arquitecto de Hitler-, y que tiene la desvergüenza de pedir, flanqueado por Rajoy, más dinero para los ayuntamientos. ¿Y esta gente es la que va a sacar a España de la crisis?
Deuda 2011, posibilidades de colocación.
La deuda total más los avales a emitir en 2011 se estimaban en unos 320.000 millones de euros, de los cuales 95.000 son los avales que necesita el sector financiero para no quebrar y 15.000 el déficit eléctrico. Pero ahora resulta que, según el BdE “los vencimientos de las cajas son mucho más importantes de lo que se pensaba”. ¿Cuánto más importante? Los que exigen transparencia a los demás, unos reguladores incapaces de calcular correctamente algo tan simple como los vencimientos de deuda de los regulados, no dan la cifra. Y lo peor, ¿con qué derecho va a avalar el gobierno con nuestro dinero decenas de miles de millones –ya ha avalado 180.000 millones- que sabe con certeza que las cajas jamás podrán devolver? “No es que produzcan rechazo, es que están apestadas”, afirmaba el viernes el economista jefe de Intermoney. ¿Con qué derecho nos imponen el robo legal del FROB para cumplir con las exigencias de capital, que está siendo despilfarrado en pensiones de lujo, bonos patrióticos, salarios y Visas oro con el visto bueno del BdE?
Salgado dice que el Estado “sólo” necesitará colocar deuda nueva por 45.000 millones de euros. Y las administraciones territoriales, que ya no tienen ni para pagar la nómina, ¿cuánto necesitarán? Eso sí, a terceros no van a pagar ni al tato. ¿Qué posibilidades tiene España de colocar en el mercado deuda y avales por 320.000 o 340.000 millones de euros? Realmente ninguna, a no ser que San Juan Trichet cambie de opinión y decida comprarla masivamente. Desde noviembre, la escalada del coste de la deuda ha sido espectacular y será mayor en 2011, si es que alguien nos financia todavía. Pero fijémonos en la última subasta de obligaciones a 15 años: tipo de interés al 5,95% frente al 4,54% de la realizada a principios de octubre. Incremento del 31%. En las letras el caso es más sangrante ya que los tipos subieron un 45%.
Las implicaciones son enormes, no solo porque el sobrecoste de los pagos por intereses se comerán de largo el ahorro de la bajada de pensiones y del sueldo a los funcionarios, que también, sino porque, si tomamos el ejemplo de las obligaciones, quienes hayan suscrito este tipo de deuda en octubre, han experimentado una minusvalía del 24%. Ahora piensen en los millones de ahorradores que, deseando tener su dinero seguro, han invertido en renta fija, normalmente en productos estructurados o planes de pensiones, que pierden ya grandes cantidades, y en los próximos meses, conforme vayan subiendo los tipos de interés, perderán aún más. Y los jubilados, a quienes Zapatero descerrajó la caja de las pensiones, y los 60.000 millones tan a duras penas ahorrados los colocó en deuda española. Ignoro como está distribuido, pero si solo la mitad, 30.000 millones, fue colocada en obligaciones, el ahorro de los jubilados tiene ya una minusvalía cercana a los 7.000 millones. Y tienen que bajar las pensiones un 10% para empezar… y un 30% para seguir porque las cuentas ya no salen.
Ahora bien, si bancos y cajas españolas, que son las que han estado comprando deuda con el dinero de la barra libre del BCE, están perdiendo literalmente miles de millones en sus carteras por la subida de tipos, ¿van a seguir comprando deuda aunque San Juan Trichet les preste el dinero al 1%? Y si no lo hacen, se acabó la fiesta. Y así las cosas, la UE, inspirada por Merkel, acabó de remachar el clavo el jueves: “La UE aprueba que los poseedores de deuda paguen si un país quiebra”. “Ahora sí que estamos en una situación límite”, afirmarían varios grandes ejecutivos el viernes. En estas condiciones, y en mi modesta opinión, la colocación de la deuda 2011 es imposible, y si quebramos, que quebraremos, nos van a ayudar pero con durísimas condiciones, y dentro de ellas los tenedores de deuda van a perder hasta la camisa.
Y por último, el crecimiento
Ya lo expliqué también la semana pasada: el PIB medido por sus componentes, más allá de las mentiras del INE y el BdE, está cayendo al 4% a día de hoy. Las medidas de ajuste: más impuestos, menos salarios, menos pensiones, más paro, a lo que se añade subida del petróleo, de las materias primas, y subidas brutales de la luz y el gas, con familias y empresas perdiendo poder adquisitivo a chorros, empeorarán el consumo y la inversión en 2011. Pero si somos optimistas y pensamos que todo queda igual que hoy, estamos hablando de una caída real de la economía del 4%. Da lo mismo la cifra oficial que nos cuenten.
Una caída de este porte, en relación a los Presupuestos 2011 tiene efectos devastadores tanto directos, menores ingresos, como indirectos, mayores gastos en paro y en tipos de interés, en este caso por lo dicho antes. En conjunto, puede ser un descuadre de entre 20.000 y 30.000 millones de euros, con lo que Elena Salgado no necesitará emitir 45.000 millones de nueva deuda, sino entre 65.000 y 75.000, y luego súmenle CCAA, Ayuntamientos y empresas públicas, que también se verán afectados en sus cuentas por la caída del crecimiento. En resumen, o San Juan Trichet empieza a comprar masivamente deuda española, o esto se termina el año que viene… y no al final sino más bien en la primera mitad de ejercicio.
Dicho esto, les deseo lo mejor para estas Navidades, y que en 2011 luchen por cambiar la Ley Electoral e implantar la democracia, por el cambio del modelo autonómico y por enviar al paro a este Gobierno de incapaces antes de que nos arruinen.
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