miércoles, 18 de agosto de 2010
LEGISLAR EN CALIENTE por Jaime Rocha
Recientemente se ha producido en Galicia un hecho trágico: Un incendio provocado, ha causado la muerte de dos voluntarios. Es una circunstancia que se repite con demasiada frecuencia todos los veranos. Esta vez ha sido en Galicia, pero ha pasado antes en Ciudad Real, en Cataluña y otras zonas geográficas españolas. La imprudencia culpable de unos descerebrados y los bastardos intereses económicos de otros, causan daños irreparables en bienes materiales y, lo que es peor, se cobran vidas inocentes de personas voluntarias y de profesionales que tratan de luchar contra el fuego.
En muy pocas ocasiones transciende a la opinión pública la detención y condena de los autores de estos hechos. Da la impresión, y en gran parte debe se así, de que los autores no son detenidos y por consiguiente escapan a la acción de la justicia. Las leyes que castigan estas conductas (Artículos 351 y siguientes del Código Penal) prevén penas de diez a veinte años para los casos de perdidas de vidas humanas, pero rara vez se aplican. Los daños materiales, por cuantiosos que sean, incluso en el caso de viviendas, no pasan de los cinco años.
En otras ocasiones se trata de delitos graves cometidos por menores, incluso con resultado de muerte. Las victimas suelen movilizarse pidiendo el cambio de las leyes, abogando por una mayor dureza y castigos ejemplares para los autores. Lo mismo ha ocurrido cuando el delito cometido por el menor o menores es de naturaleza sexual.
La sociedad se indigna, los padres de las victimas son recibidos por el político de turno, para que todos apreciemos lo sensibilizado que esta con estas cuestiones, pero enseguida aparece la consabida coletilla: “No hay que legislar en caliente”. Y así hasta la próxima vez.
Son tales las garantías procesales con que se contemplan estos y otros delitos, está tan mal visto por la “progresía” el aumento de las penas, que determinados grupos políticos no se atreven a modificar las leyes vigentes y, año tras año, verano tras verano, se repiten similares episodios.
No abogamos por el endurecimiento de las penas en el único sentido de la duración del periodo de privación de libertad, pero si en su sentido, constitucionalmente contemplado, de reinserción social del delincuente. Y si esa finalidad de las penas tienen sentido, lo es precisamente en los mas jóvenes, a los que habría que someter a un sistema de reeducación (o simplemente educación, si nunca tuvieron oportunidad de recibirla) en un severo régimen disciplinario y con servicios específicos a la sociedad a la que han dañado.
Hay países, tan democráticos o más que nosotros, donde se revisan periódicamente las penas de privación de libertad (por largas que sean) en función del grado de arrepentimiento y reinserción social alcanzada, asegurándose, hasta donde la prudencia lo permite, de la no reincidencia.
¿Qué fue de aquel “Pacto por la Justicia” firmado entre PP y PSOE, nada menos que el 31 de mayo de 2001?.
martes, 17 de agosto de 2010
¿Quién tirará de la economía y el empleo?
Urge fomentar la competitividad de las empresas capaces de exportar y de crear trabajo estable. Para ello, hay que hacer reformas estructurales y coordinar la moderación salarial con la reducción de precios
ANTÓN COSTAS
Hay una pregunta que con angustia se hacen todos los que han perdido el empleo, los que buscan su primer trabajo y aquellos que, aunque tienen empleo, viven con el temor a perderlo: ¿de qué viviremos ahora que los excesos de la economía del ladrillo, de la obra pública y de otras actividades que solo eran viables cuando el dinero era barato han dejado de tirar del empleo?
Una tentación fácil para las autoridades es seleccionar discrecionalmente nuevos sectores (por ejemplo, las energías renovables), que mediante fuertes ayudas tiren del empleo. Sería un error. No hay que buscar sectores sustitutivos del inmobiliario, hay que fomentar la competitividad de todas las actividades que tienen capacidad para vender bienes y servicios en los mercados globales. De ahí vendrá la demanda de empleo estable que necesitamos. Pero antes, permítanme una consideración sobre la urgencia de encontrar un atajo para crear empleo. No deberíamos aceptar el desempleo masivo como la "nueva normalidad" que nos ha traído la crisis. Sorprende ver la facilidad con que economistas y políticos aceptan que el desempleo de larga duración es un "rasgo estructural" frente al cual solo cabrían las prejubilaciones y las reformas estructurales. Como las quiebras bancarias, el desempleo masivo tiene naturaleza de "riesgo sistémico": no es solo un drama para el que lo sufre, sino un mal para el sistema económico en su conjunto. Y por tanto, para la cohesión social y el sistema político. De ahí que haya que actuar con la misma rapidez y contundencia que frente a las quiebras financieras. Urgencia que se acentúa cuando vemos que la forma que tienen las empresas de mejorar su productividad en medio de la recesión es despidiendo empleados. ¿De dónde vendrán los impulsos para mantener y crear nuevo empleo? Sometida como está nuestra economía a una necesaria cura de adelgazamiento, no podrá venir del gasto interno. El consumo de las familias se ha recuperado ligeramente, haciendo que la economía salga de la recesión, pero seguirá débil debido a la necesidad de ahorrar para reducir endeudamiento y al miedo frente al futuro. La inversión se mantendrá anémica, tanto porque el consumo es débil como porque las empresas vienen de una fase de elevada inversión, ahora sin utilizar. Y el gasto del sector público estará sometido a cuarentena, para reducir el déficit y la deuda pública. En estas circunstancias, los impulsos hay que buscarlos principalmente en la demanda externa, es decir, en el aumento de los bienes y servicios producidos para su venta en los mercados globales (incluidas las ventas en el mercado interno que sustituyen importaciones). ¿Podemos? Algunas buenas noticias pueden fortalecer nuestra autoestima y la confianza en nuestras empresas. Si medimos la competitividad por la capacidad para mantener la cuota de mercado, la española ha sido la economía de la OCDE que desde el año 2000 mejor ha sabido mantener su cuota en los mercados globales, a pesar del euro fuerte y de la competencia asiática. (Con la excepción, eso sí, de Alemania, pero va fuera de concurso). Además, en plena recesión, es la que más ha aumentando su ritmo exportador. Al señalar esta buena noticia, en ocasiones me he encontrado con la pregunta incrédula: ¿pero, qué exportamos? No solo "aperitivo y postre" (frutos secos, vinos de mesa y naranjas para el postre) y "sol y playa" (turismo), como algunos piensan. Exportamos también productos químicos, automóviles, textiles, calzado, material de oficina e informática, máquinas, herramientas o servicios. Dentro de esta última partida, el cambio ha sido espectacular. En 1990-1995 el turismo significaba el 21,5% de los ingresos por exportaciones, mientras que los servicios no turísticos (servicios a las empresas, ingeniería, etcétera) eran el 11,7%. En 2003-2009, estos últimos ascendían ya al 17,6% mientras que los ingresos por turismo eran el 16,2%. Los servicios empresariales y otros se han convertido en el sector más dinámico. Esta mayor capacidad y diversidad exportadora es reflejo de la intensa modernización económica y empresarial experimentada desde la recesión de 1992-1994. Gran parte del tejido empresarial, del capital público productivo (las infraestructuras), de los emprendedores y del capital humano de nuestra economía ha cambiado profundamente. Somos exportadores netos de capitales, y las cuentas de muchas grandes empresas se alimentan cada vez más de los ingresos procedentes del exterior. Pero, la burbuja inmobiliaria ha creado una imagen distorsionada de la economía española, ocultando esa internacionalización y capacidad de competir en los mercados globales. Falta construir una equity story, un relato de esa modernización que fortalezca la autoestima y confianza. Lo que hay que hacer ahora es fomentar la competitividad de ese tejido de empresas que ya existe, que exporta o tiene potencial exportador, creador de empleo estable y de elevados salarios, no volver a primar artificialmente sectores que crean burbujas de empleo, temporal y de bajos salarios, que al pinchar dejan el reguero de paro que estamos viviendo. Esa es la causa por la que habiendo sido nuestra recesión menor, el paro haya sido muy superior que en otras economías. ¿Cómo impulsar la competitividad? Tenemos tres caminos. El más tradicional es una devaluación de la moneda que haga más baratos nuestros bienes y servicios en los mercados globales. Lo hicimos en 1993, en 1982 y en 1977. Pero ya no es posible. Nos va bien la devaluación del euro, pero tiene efectos limitados, dado que el 70% de nuestras exportaciones van a países del euro que también se ven beneficiados. El segundo camino es apoyar la mejora de la competitividad en ganancias de productividad, mediante las reformas estructurales, la política industrial y la innovación. Es lo que recomiendan todos los economistas. Y tienen razón. Pero el inconveniente es que sus efectos son a medio y largo plazo. El tercero es posiblemente el único camino eficaz a corto plazo: coordinar una moderación de los salarios en el conjunto de la economía (no solo los funcionarios y pensionistas) con una reducción de precios de los servicios protegidos de la competencia y que entran en la cesta de la compra (comunicaciones, transportes, servicios profesionales, carnet de conducir y muchos otros). Eso permitiría mejorar la competitividad de los bienes y servicios que vendemos en los mercados globales al reducir sus costes y, a la vez, mantener la capacidad de compra de salarios y pensiones. Parece magia, pero funcionó en 1977 (pactos de la Moncloa) y en 1983 (medidas de Miguel Boyer). Eso sí, requiere liderazgo y capacidad política. Una política de este tipo, si viene acompañada de una mejora de los flujos de capital y crédito a las empresas, hasta ahora bloqueados por el retraso en sanear y reestructurar cajas y bancos, daría lugar a un shock de competitividad que permitiría aumentar las exportaciones, generar empleo, reducir el desequilibrio comercial y disminuir la necesidad de financiación exterior. Déjenme, para concluir, hacer una consideración política. Como he dicho, a largo plazo la competitividad ha de basarse en mejoras de productividad. Eso requiere reformas estructurales. A corto plazo, sin embargo, la competitividad ha de apoyarse en moderación de salarios y disminución de precios (mediante la aplicación efectiva de la Directiva europea de liberalización de servicios). Esto requiere políticas. Una buena estrategia de competitividad ha de combinar sabiamente el corto y el largo plazo, políticas y reformas. Muchos analistas y el propio Gobierno están priorizando las reformas y relegando las políticas. En particular, la reforma del mercado de trabajo, de la que se esperan efectos demiúrgicos. El riesgo es quemar el ya escaso capital político del Gobierno en batallas cuyos efectos son, en el mejor de los casos, a largo plazo, impidiendo su uso para lograr los acuerdos sobre salarios y precios que necesita la economía española para provocar un shock de competitividad que tire del empleo. Pienso que es algo que debería se tenido en cuenta.lunes, 16 de agosto de 2010
Surrealismo
LA VOZ DE CÁDIZ, 16.08.2010
POR CARLOS MORILLO
El segundo puente sigue siendo protagonista de las últimas cerbatanas. Mal asunto. Si hace unas semanas decía que el puente no puede ser el Puerto América del Doce y, en la última columna, que perdía impulso; ahora resulta que, aún estando parado como si fuera uno de los más de cuatro millones de españoles, nos informan desde el gobierno central que esta situación no se va a dar cuando efectivamente ya se ha dado. O miente el político o mienten mis ojos que ven una realidad que según Chaves & Cía no es tal. Surrealismo político puro y duro.
En este tiempo nuestra Alcaldesa Perpetua, la que impulsaba su construcción, ha sacado ella solita un Manifiesto que todos los gaditanos de buena fe debemos firmar por el bien de la Bahía. Un puente que va a unir a los ciudadanos de la Bahía es objeto de un Manifiesto impulsado por solo un alcalde, en este caso, Ella. Ni siquiera el caudillo puertorrealeño se ha unido a la causa. Más surrealismo. Lo que queda claro es que los gaditanos seguimos sufragando la propaganda municipal de Ella y ya estamos un poco hartos aunque no cabe duda que seguirá como Alcaldesa Perpetua.
En las próximas elecciones tendrá como oponente socialista a la resabiada Marta Meléndez, la más activa de los concejales en estos años junto con Natalia Álvarez. Tras unos meses convulsos en el PSOE local la dirección del partido ha prescindido de dar voz a sus bases para elegir al cabeza de lista. Sinceramente, una lástima. Todavía los partidos políticos le tienen miedo a la democracia. Por razones como éstas muchos estamos dejando de creer en ellos. Asunto peligroso. Esto no es surrealismo es la realidad de unos políticos que nos defraudan cada vez que pueden.
sábado, 14 de agosto de 2010
El gobierno gasta en móviles 105 millones de euros
Por Luis Marían Ansón, publicado en El Imparcial.
Todos sabemos lo que cuesta pagar a fin de mes el teléfono móvil. Los 60.000 funcionarios favorecidos por Zapatero con un teléfono gratis total, no. Ellos tiran de móvil sin reparar en gastos porque paga el contribuyente desangrado por los impuestos.
El escándalo es mayúsculo, sólo atemperado por los calores del estiaje y las vacaciones. Pero habrá que volver sobre el despilfarro de Zapatero. Resulta que el presidente dadivoso ha repartido entre los suyos cerca de 60.000 teléfonos móviles, 15.616 de ellos para beneficio del ministerio de Pepiño Blanco. En los últimos cinco años, el gasto de los móviles zapaterescos se ha incrementado en un ¡275%! Y falta por saber lo que los españoles pagamos de telefonía móvil en autonomías y ayuntamientos.
Los contribuyentes abonamos 105 millones de euros para que los altos cargos y funcionarios cualificados de Zapatero hablen por los móviles, de los cuales, por cierto, 24.098 tienen acceso a internet. Algunos expertos cifran en 3.000 —no en 60.000- los móviles que serían necesarios para facilitar el trabajo de Gobierno. Sobre ellos habría que establecer un riguroso control para establecer que las llamadas a familiares y amigos se descuenten de la factura mensual. El Gobierno sólo debe pagar las llamadas que de forma nítida se refieran a necesidades oficiales.
El escándalo de los móviles es una muestra más del derroche sin tino al que estamos sometidos. Las tres Administraciones -la central, la autonómica, la municipal- gastan y gastan sin rubor ni contención. Y veremos en qué queda la austeridad que nos impone Europa. Sólo en telefonía móvil se gasta veinte veces más de lo que sería necesario. Tal vez se podría hacer pública la lista de los que disfrutan de un móvil que pagamos entre todos.
viernes, 13 de agosto de 2010
HAY QUE ACABAR CON ESTO por Jaime Rocha
Un país, una ciudad, no pueden llamarse civilizados solo por que hayan alcanzado cotas de bienestar superiores a muchos otros, sino porque sus ciudadanos tienen un comportamiento civilizado, es decir respetuoso con los demás y con sus bienes y mas aun, con los bienes que pertenecen a la comunidad.
Comentaba en otro artículo en este blog, (Cádiz ¿la ciudad que sonríe?), como me había impactado la limpieza en las calles del Puerto de la Cruz y la respuesta del guía turístico: “Esto se le enseña a nuestros niños desde pequeñitos en los colegios, ha llevado mucho tiempo”.
Nadie ha dicho que sea fácil y que no lleve su tiempo, pero cuanto mas se tarde en empezar, mas tardaremos en lograrlo.
No soy político, pero he tenido responsabilidades empresariales y experiencias directas con la cuestión del orden y la limpieza en espacios comunes, así que se me ocurren algunas cosas que podrían hacerse, medidas a largo y corto plazo.
De ser responsable político (los consejos son gratis) tomaría las siguientes medidas, de forma inmediata:
- Iniciaría, el próximo curso escolar, un programa de colaboración Ayuntamiento – Centros de Enseñanza, por el que se impartiera a niños y jóvenes unas elementales nociones de civismo y respeto a lo ajeno.
- Otro programa con las Asociaciones Vecinales, en el que se establezcan mecanismos de colaboración, delación de infractores, ayudas para la conservación de espacios públicos, implicación directa en el mantenimiento de sus calles y plazas.
- Aumento considerable de la Vigilancia. Según informaciones periodísticas, los gastos de reparación y reposición del mobiliario urbano, supera del 100.000 Euros anuales, un dinero que estaria mejor empleado en prevención.
- El aumento de la vigilancia y la colaboración ciudadana llevaría a la identificación de ese pequeño grupo de vándalos (seguro que luego presumen de ser mas gaditanos que nadie) a los que aplicar un programa de reeducación, consistente en trabajos para la comunidad en la reparación del mal causado
Ya digo mas arriba que no es fácil, ni seguramente de resultados inmediatos, pero lo que no se empieza no se acaba. Sin olvidar una exigible mayor eficacia a los servicios de limpieza y una corrección adecuada, con las penas previstas en las ordenanzas municipales, a los infractores. La policía municipal tiene entre sus cometidos velar por el cumplimiento de estas ordenanzas, pues no estaría de mas una campaña intensiva, como las realizadas con los cascos de los motoristas, dirigida a esta importante cuestión.
martes, 10 de agosto de 2010
Ni democracia ni dictadura interna
Jorge de Esteban es catedrático de Derecho Constitucional y presidente del Consejo Editorial de EL MUNDO
La única certeza que tenemos ante el futuro es que casi nunca sucede lo que se ha previsto, o cómo se ha previsto. Afirmación que sirve también respecto a los pronósticos en unas eventuales elecciones, aunque en este caso las encuestas sirven para desbrozar algo la maleza que oculta el horizonte del resultado final.
Sea lo que fuere, he utilizado el adverbio casi porque a veces sí que ocurre lo que se ha previsto, incluidas algunas elecciones futuras, como parece ser el caso de las autonómicas de Madrid, que se celebrarán en la próxima primavera. Por supuesto, insisto en que el futuro no está escrito, pero nadie duda de que Esperanza Aguirre volverá a obtener por tercera vez la mayoría absoluta. Y, sin embargo, en las primeras elecciones autonómicas a que se presentó, el 25 de mayo de 2003, a pesar de haber obtenido el mayor número de votos, estuvo a punto de no alcanzar el Gobierno, porque el PSOE e IU tenían mayor número de diputados. Sin embargo, los famosos tránsfugas Tamayo and company impidieron el gobierno de izquierdas, al traicionar al PSOE.
Pero como esa corrupción permitida podía empañar el nuevo Gobierno del PP, Aguirre fue partidaria de que se repitiesen las elecciones el 26 de octubre del mismo año, en las que obtuvo ya, sin malentendidos, una clara victoria absoluta, que repitió en las elecciones del 27 de mayo de 2007, y que casi con toda seguridad volverá a repetir en las próximas. Ahora bien, la cuestión que se plantea aquí es la de saber si el ejemplo que ofreció José María Aznar, al renunciar a presentarse a un tercer mandato, fue como una golondrina que no hacía verano o, por el contrario, el PP acabará implantando algún día la saludable idea de que no se deberían permitir más de dos mandatos de cuatro años en todos los cargos.
Si fuese así se abriría una posibilidad para el candidato o candidata del PSOE, ante otro político del PP, puesto que de volverse a presentar Esperanza Aguirre no existirá ninguna posibilidad en absoluto. Los sondeos nos confirman una y otra vez que la actual presidenta goza de una enorme popularidad en la Comunidad de Madrid y mientras no la pierda es una candidata imbatible. De ahí que resulte ridículo el actual sainete a que estamos asistiendo en este verano, en el que en vez de consagrarse el Gobierno a presentar un proyecto creíble para superar las crisis política y económica que aquejan a España, se dedique a buscar un aspirante que encabece la lista del PSOE en los próximos comicios autonómicos.
Ello sería comprensible si ese candidato fuese para ganar a Aguirre, pero como ésta parece seguro que se volverá a presentar, quien sea nombrado candidato será para perder y, por tanto, da igual que sea Juana que su hermana. Pero parece ser que el presidente Zapatero se aburre en Madrid con estos calores, y piensa que con Trinidad Jiménez, probable candidata, asistiríamos en mayo, como en aquella película, a un Duelo de titanes o, como diría la Ministra de Igualdad en su nuevo castellano, a un Duelo de titanas.
Lo que ha puesto de relieve el enfrentamiento entre Zapatero y Tomás Gómez es que en el PSOE actual ni existe democracia interna, como establece la Constitución en su artículo 6º, ni tampoco se rige por una dictadura interna, según la cual los candidatos y su colocación en las listas los señala el líder y su camarilla, en función de sus apetencias y lealtades. Zapatero había acumulado en su doble presidencia, la del partido y la del Gobierno, un poder inmenso que muy pocos se atrevían a discutir. Pero los días de vino y rosas han pasado ya, y un candidato tan opaco y acomodaticio como Gómez se le ha subido a las barbas y se ha negado a dejar su puesto de número uno en la lista a la actual ministra de Sanidad. La consecuencia es que si falla la dictadura interna se recurre a la democracia interna y, por consiguiente, se van a convocar primarias para dilucidar quien será el que pierda las elecciones frente a Esperanza.
Lo curioso del caso es que Trinidad Jiménez, que es una persona sensata y razonable, no aprende, pues vuelve a repetir el suicidio político que ya perpetró en 2003, cuando quiso medir sus fuerzas con un candidato tan discutible como Ruiz-Gallardón para la alcaldía de Madrid. Ahora, sin embargo, lo tiene mucho peor, porque la presidenta de la Comunidad es una candidata mucho más sólida que el actual alcalde, y ya se sabe aquello que dijo Cicerón: «Humano es errar, pero sólo los necios perseveran en el error». Es más: semejante aberración podría entenderse si el presidente del Gobierno hubiese aconsejado a su ministra de Sanidad que se inmolase en razón de una militancia dura en tiempos de crisis. Pero si nos atenemos a lo que ha dicho la interesada, ha sido ella solita la que ha decidido dejar el sillón de ministra que, por cierto, debería abandonar ya para no utilizar el poder de su puesto en beneficio propio, y competir así en igualdad de condiciones con su rival Tomás Gómez, a quien sin embargo parece que le apoyan la mayoría de los militantes del PSM. Veremos cómo acaba el vodevil estival.
Pero pasando de la anécdota a la categoría, deberíamos aprovechar esta ocasión para insistir una vez más en que en España no hay ningún partido que internamente sea democrático, como obliga el artículo citado de la Constitución, y que por tanto ha llegado la hora de que los dos grandes partidos nacionales, como mínimo, se pongan de acuerdo para solucionar de una vez por todas la forma antidemocrática de nombrar a los candidatos en las elecciones, sobre todo en las elecciones en que rige la representación proporcional y son necesarias las listas, pues en la política, como ocurre en las matemáticas con los números, el orden de colocación es esencial. Con todo, el problema caciquil de los partidos existe incluso en el Senado, en donde el sistema mayoritario basado en listas abiertas y desbloqueadas no impidió que Ruiz-Gallardón, cuando se presentaba a estas elecciones, exigiese a su partido que no hubiese ningún candidato que por orden alfabético fuese antes que él en las listas. Entonces sólo podían ser senadores, además de él, aquellos cuyo apellido comenzase por S,T, U, V, W, X, Y y Z.
En consecuencia, el método más democrático que existe hasta ahora es el de las primarias, que el PSOE ya ha ensayado alguna vez y el PP no. Las variantes son numerosas, pero se trata en cualquier caso de que sean los militantes de cada municipio o comunidad autónoma los que elijan a los candidatos para las elecciones de estos dos niveles, pues en el caso de elecciones generales el planteamiento podría ser distinto. La justificación de esta necesidad es muy simple, pues aparte de lo que dice la Constitución, si los ciudadanos pagamos en parte a los partidos políticos, deberíamos exigir, mediante la reforma de las Leyes Orgánicas de los Partidos Políticos y de la Financiación de los mismos, que, como ha sostenido el director de EL MUNDO, no se concediese ninguna subvención a los partidos que no demostrasen una democracia interna innegable. Pero sobre esto habrá que volver.
Lo más probable, en suma, es que Trinidad Jiménez gane las primarias a Tomás Gómez, víctima en ese caso de un caciquismo expansivo, y que, más tarde, Esperanza Aguirre revalide su mayoría absoluta, porque el único que la podía haber ganado, según ha confesado él mismo que le reconoció ésta, fue Gregorio Peces- Barba en 2003. Pero ni se presentó entonces, ni se presentará ahora, por lo que mi brillante ex alumna puede estar tranquila…
Otros artículos relacionados:
La calidad de la vida democrática, por Enrique Gil Calvo, El País, 07/08/2010
lunes, 9 de agosto de 2010
MUJER por Jaime Rocha
EN los últimos días he tenido algunas experiencias personales que me han obligado a posponer cualquier otro tema para un artículo y darle prioridad al que me ocupa. Sintetizo los hechos que, aunque aislados, se enlazan perfectamente y tienen como centro a la mujer:
-Un vídeo, de los que circulan por la red, con el título de "La Invasión Silenciosa", da alarmantes cifras del crecimiento demográfico en el mundo occidental, con tasas de nacimiento rondando el 1,8 en los mejores casos, cuando se estima en 2,1 el mínimo imprescindible para, llamémosle, la conservación de una cultura. Con las tasas del 1,9, calcula una supervivencia de esa cultura de 80 a 100 años y con las actuales, no pasaran de 40/50 años. Es decir, en plazos relativamente próximos nuestra cultura occidental sería reemplazada por otras cuyas tasas de crecimiento son muy superiores.
-En una charla entre amigos y comentando la última encíclica de Benedicto XVI, Caritas in Veritate, sobre "el desarrollo humano integral", y cuando habla de "los problemas relacionados con el crecimiento demográfico", surge el tema de la realización integral de la mujer y su derecho a ocupar en la sociedad los puestos que su capacitación y formación le permitan, y como la maternidad condiciona en muchísimos casos el logro de esos objetivos.
- Veo y oigo en televisión a la actriz/activista Emma Thompson hablando de la trata de blancas y la prostitución femenina como uno de los negocios más lucrativos del mundo, "superior incluso a la droga o el trafico de armas", y añade: "El mundo es muy peligroso para las mujeres". No se puede decir más con menos palabras.
-Un sacerdote católico amigo comentaba hace unos días, lógicamente sin referencias que los hicieran identificables, casos de malos tratos domésticos, tanto de maridos como de hijos, a esposas y madres, algunos, sobre todo en el segundo caso, por causa de la crisis económica, que ha propiciado que chicos que han abandonado los estudios y no tienen trabajo, exijan a sus padres la satisfacción de caprichos a los que económicamente no pueden hacer frente.
¿Para qué seguir? Estamos hablando del Occidente "civilizado" y, se supone, con unas profundas y centenarias raíces humanísticas. Y, lo peor de todo, es que estos y otros ejemplos similares, cuando observamos su evolución, no hacen sino empeorar día a día. Las cifras negativas se disparan a cada nueva estadística conocida.Sin ningún género de duda, estamos viviendo una etapa de recesión de los valores que llevaron a esta civilización nuestra, la que hunde sus raíces en el judeo-cristianismo, hasta las más altas cotas del "desarrollo integral del ser humano", a pesar de los muchísimos errores cometidos.
Quienes están propiciando la desaparición de esos valores no se ocupan de sustituirlos, simplemente queda el vacío más atroz, con muy malas consecuencias, una de las cuales, es la postergación y el menosprecio del ser humano mujer, a quien, por ejemplo, se dice proteger, convirtiéndola en única responsable de los embarazos no deseados, ofreciéndole, no una ayuda, sino la única salida del traumático aborto.
El nacimiento de los movimientos feministas apenas ha logrado nada y por lo que estamos viendo, nada lograrán siguiendo por el mismo camino. Su error de base, su gravísimo error de base, ha sido y es, el enfrentamiento, la confrontación, la lucha por ocupar el lugar que el hombre ha venido monopolizando durante siglos.No es ese el camino.
Dice el segundo Principio de Abraham Lincoln: "No se puede fortalecer al débil, debilitando al fuerte" o en el cuarto: "No se puede ayudar al pobre, destruyendo al rico". En una palabra, se trata de elevar la dignidad de la mujer hasta exactamente la misma cota del hombre, no aspirando a debilitarlo, sino al contrario, igualando en el máximo alcanzable ambas dignidades.
La lucha, de mujeres y hombres juntos, no por separado, ni en contra unos de otros, es lograr que en la sociedad, en las familias, las empresas, las administraciones públicas, las universidades, las fuerzas armadas y en fin, en todos los estamentos sociales, se arbitren los mecanismos legales y administrativos que hagan posible la recuperación de la dignidad perdida (en muchos casos), o deteriorada en quienes así lo sientan.
La naturaleza nos ha hecho distintos y ha depositado en la mujer la fundamental misión de la procreación, y no debe, bajo ningún concepto, renunciar a ella, si así lo decide libremente, incluso optando por encontrar su realización plena a través del duro y gratificante trabajo de llevar adelante una familia.
Pero, si no es así, si decide desarrollar una profesión, tienen derecho a exigir la compatibilización de la maternidad con su desarrollo profesional, la reincorporación al puesto de trabajo reservado, las sustituciones que no dañen la eficacia de la empresa o el organismo afectado, las compensaciones económicas dignas en cantidad y duración, la promoción interna respetada e incluso compensatoria…
Hay mucho por hacer, juntos hombres y mujeres en la misma dirección, por erradicar esas situaciones que denuncia Emma Thompson y otras que tienen siempre como víctima a la mujer.
sábado, 7 de agosto de 2010
El rincón de los libros recomendados
Título: La catástrofe perfecta. Crisis del siglo y refundación del porvenir.Autor: Ignacio Ramonet
Editorial: Icaria Editorial – Antrazyt Septiembre 2009.
131 páginas.
Ignacio Ramonet, Director de Le Monde Diplomatique en español, describe cómo se pusieron en funcionamiento, metódicamente, desde hace varias décadas, los elementos (ideológicos, políticos y económicos), que facilitaron la explosión de esta crisis. Explica el funcionamiento preciso de los mecanismos que han dado lugar al crac y analiza las eventuales consecuencias – sociales y geopolíticas – que podría traer aparejadas. Y propone la adopción de una serie de medidas concretas para refundar la economía sobre bases más justas y democráticas.
Resumen del libro: El capitalismo experimenta, en promedio, una crisis grave cada diez años. Pero un sismo económico de la intensidad del “otoño negro” de 2008 sólo se produce una vez por siglo.
Sin embargo, ningún otro antes que éste se había combinado una suma de amenazas cruzadas tan alarmantes. Todo el sistema financiero se hundió. Y una doctrina quebró. La del neoliberalismo, responsable de la desregulación de los mercados y la especulación desenfrenada de los últimos treinta años. Por si esto fuera poco, el huracán – primero inmobiliario y bancario, luego bursatil – se propagó rápidamente a todo el campo económico para convertirse en una tempestad industrial y, por último social. Todo ello, en medio de una atmósfera global ya viciada por una triple crisis: energética, alimentaria y climática. Y en un contexto geopolítico marcado por el debilitamiento de la hegemonia estadounidense y el creciente poder de China.
La convergencia y la confluencia de todas estas tensiones, en el mismo momento y en todo el planeta, convierten a esta catástrofe en una catástrofe perfecta.

Título: El crash del 2010. Toda la verdad sobre la crisis.
Autor: Santiago Niño Becerra.
Editorial: Sin fronteras. http://elcrashde2010.loslibrosdellince.com/( 2009).
Santiago Niño Becerra (Barcelona 1951), es Catedrático de Estructura Económica de la Facultad de Economía IQS (Universidad Ramón Llull). Hasta 1992 ocupó diversos cargos en la empresa privada, fundamentalmente en el subsector siderúrgico. Es autor de más de 1500 artículos publicados en diferentes medios de comunicación, entre ellos, La Carta de la Bolsa. (http://www.lacartadelabolsa.com)/.
Resumen del libro: Los ciudadanos del mundo entero vivimos con inquietud la grave situación económica de nuestros días. Entre esperanzados y desconfiados, oímos las buenas palabras y los anuncios de planes salvadores con que nos bombardean nuestros gobernantes. Pero, más que frases de aliento y anuncios de milagros que no se cumplen, lo que deseamos es saber la verdad, encontrar respuestas fiables a las preguntas que todos nos formulamos.
¿Cuál es el origen de la actual situación económica?
¿Se trata de una crisis más, de efectos pasajeros?
¿Ha estallado la crisis, o estamos todavía en sus prolegómenos?
¿Cuál podría ser su alcance?
Santiago Niño Becerra alertó hace ya tiempo de que los años de vacas gordas estaban llamados a terminar, y advirtió que esta vez íbamos a enfrentarnos a una crisis verdaderamente profunda, a una crisis sistémica, que conduciría a un inevitable y necesario cambio, pues el capitalismo está agotándose.
En El crash del 2010, desarrolla y profundiza su análisis de la situación, y ofrece respuesta a todas esas preguntas. Se trata de una obra valiente, clara y contundente. La crisis no ha empezado todavía, estallará con toda su crudeza en el 2010 según este autor, y será larga y muy dura, sobre todo el algunos países, como España. Lo dice uno de los pocos expertos mundiales que, en los momentos de plena euforia, se atrevieron a anunciar lo que ahora apenas comenzamos a intuir.
jueves, 5 de agosto de 2010
Enseñando la patita
Hace unos días, en nuestra playa Victoria, un pequeño grupo de nudistas (naturistas les gusta que les llamen), hicieron una demostración pública de lo que para ellos significa una lógica aspiración: bañarse desnudos en todas las playas españolas.
Eligen, en este caso, la playa Victoria de Cádiz, una playa, ese día y a esa hora, absolutamente repleta de un público muy variado, donde los grupos familiares, incluidos muchos niños, eran mayoría.
Alegan, los naturistas, que todo lo que es natural no debe causar escándalo y si alguien, excesivamente respetuoso con la intimidad, se escandaliza, el mal está en quien mira, no en quien se muestra ante los demás (insisto en la presencia de muchos niños) absolutamente desnudo.
El planteamiento es erróneo de base. Se me ocurren un par de cuestiones, absolutamente naturales que estas mismas personas, seguramente, no harían en presencia de otras personas y que los animales no racionales realizan “con toda naturalidad” en plena vía pública y sin que les importe demasiado la presencia ajena.
Sencillamente se trata de algo que hemos definido como civilización, que nos ha llevado siglos, cuestiones que, seguramente, nuestros antepasados más remotos también veían como muy natural, porque son propias de la naturaleza humana, pero que la evolución, el desarrollo, la educación y otros avances de la convivencia en sociedad imponen por un simple y elemental respeto a los demás.
No hay que olvidar, y ese es un principio sagrado que muchos parecen desconocer, que nuestra libertad termina justo donde empieza la de nuestros semejantes, espacio que en ningún caso podemos invadir.
En pocas palabras, nadie puede imponer unilateralmente a nadie, nada que ese alguien no quiera recibir, excepción hecha de las leyes que democráticamente se dan las sociedades libres, precisamente para salvaguarda de las libertades personales.
La discusión sobre el uso de esa libertad, que reclaman los nudistas para mostrarse públicamente ante personas que no comparten ese criterio, podría contemplar civilizadamente ambas posturas, tratando de arbitrar soluciones que satisfagan, a medias, a ambas partes (los buenos acuerdos no deben dejar satisfechos del todo a nadie, todos deben ceder algo), como por ejemplo la utilización de la zona entre El Chato y Santibáñez, como es tradicional.
Pero he aquí, que sin venir a cuento, gratuitamente, nada menos que Presidente de la Federación Española de Naturismo, el Sr. Ismael Rodrigo, se despacha con la siguiente declaración: “Los gobernantes intolerantes con el nudismo en playas publicas, son como quienes arrojaban cadáveres en las cunetas por pensar distinto”.
La frase, absolutamente fuera de contexto, retrata perfectamente la intencionalidad política de este colectivo y…naturalmente, por qué han elegido la playa de la Victoria de Cádiz. Nada es casual…al final todos terminamos enseñando la patita. ¿Se trata de una torpeza, o un desliz involuntario? Sea lo que sea aclara muchas dudas. Pues eso, todo está ahora mucho mas claro.
martes, 3 de agosto de 2010
Manifiesto de la ciudad de Cádiz por el Segundo Puente en el Doce

Este puente que nos une, terminado para el Doce, será también un símbolo del éxito de toda una ciudad, el mensaje claro de que los gaditanos, juntos, podemos hacer todo aquello que nos propongamos.
Cádiz, agosto de 2010
viernes, 30 de julio de 2010
La candidata
Por Jaime RochaHace unos días vi en televisión la película “Candidata al poder” de Rod Lurie, protagonizada por Joan Allen, que narra la dura carrera de obstáculos que tiene que pasar una supuesta candidata a la Vicepresidencia de los Estados Unidos de América.
Sus adversarios políticos buscan en el pasado de la aspirante a la Vicepresidencia cualquier asunto turbio que pueda descalificarla ante sus posibles votantes. No cesan hasta encontrar algunos pecados de juventud.
El mensaje de la cinta es claro: aquella persona que aspire a ocupar un puesto en representación de sus conciudadanos debe aportar unos valores personales contrastados y, por el contrario, su vida pasada debe estar lo mas exenta posible de asuntos de los que deba avergonzarse.
No estamos en Estados Unidos, nuestra democracia ha devenido en una insoportable partitocracia, y de casi el cien por cien de nuestros candidatos a cualquier elección, apenas se tienen más datos que nombre y apellidos.
Los partidos políticos, en un alarde de desprecio hacia el elector, se limitan a presentar candidatos/as sin molestarse en presentárnoslos/as sin el elemental currículo, exigible ya en nuestra sociedad, a quien aspira a un puesta de trabajo, por sencillo que sea.
Van tan sobrados, tan seguros de si mismos, que parecen decir: “Esto es lo que hay. Si te gusta bien y si no, pues también.”
Ya va siendo hora de que los partidos políticos nos informen de a quién nos proponen para que les demos nuestro voto, necesitamos conocerlos hasta donde sea posible, cuáles son sus méritos para aspirar nada menos que a representarnos, qué han hecho por la sociedad, sus ideas, sus creencias (si las tienen), sus opiniones sobre cuestiones importantes que a todos nos atañen.
Quien aspira a ocupar un cargo de representación tiene que estar dispuesto a ser examinado con lupa por los ciudadanos y, llegado el momento, exponer con claridad y autentico compromiso, cuáles son sus intenciones, su programa, lo que ofrece hacer por mejorar las condiciones de vida de sus conciudadanos.
Ya se que nada de esto ocurre, que es vano el intento de saber algo sobre nuestros políticos profesionales. En la mayoría de los casos es inútil buscar en la Web oficial del partido, ni unos rasgos biográficos, nada que no sea relacionado con su “vida dentro del partido”, como “portavoz” o “concejal” o “delegado/a” de tal o cual cosa. Muy poca cosa y nada significativa.
Por no hacer las cosas con algo mas de trasparencia, ni siquiera se realizan primarias, lo que, aunque no sea garantía de nada, por lo menos, aquellos compañeros de partido que deben conocer al candidato/a le otorgan su confianza. Algo es algo.
El PSOE de Cádiz hace una propuesta, con muchas posibilidades de ser finalmente la candidata a la Alcaldía, para las próximas elecciones, su nombre: MARTA MELÉNDEZ. Será la portavoz de los concejales socialistas en el Ayuntamiento a partir de septiembre. A ver si a partir de entonces logramos saber algo mas que su nombre.
* La fotografía extraída del blog de Pepe Contreras
jueves, 29 de julio de 2010
Cádiz, ¿la ciudad que sonríe?
Por Jaime Rocha
No hay muchos motivos para la sonrisa: obras tan importantes como eternas, incluidas las previstas para el Bicentenario; solares abandonados por años; monumentos mal conservados; jardines mal cuidados (pérdida de drago incluida) y suciedad, mucha suciedad.Ya sabemos que la culpa es de cualquier otra administración. Gobierno central, Junta de Andalucía, Diputación o Ayuntamiento se echan las culpas unos a otros y nadie hace nada, pero de que la ciudad presente el estado de suciedad que presenta, ¿a quién culpamos?
El Ayuntamiento se queja de que todavía no se ha inaugurado una obra y ya esta cubierta de pintadas, que las papeleras duran poco, que se vuelcan o se rompen, (¿a quién se le habrá ocurrido lo de las papeleras con bolsa, adosadas a la pared, que a la primera racha de viento sale todo por los aires?)… ¿para qué seguir?
Es cierto que la ciudadanía colabora poco, mas bien, en buena parte son los causantes de muchos problemas, pero eso no exime a los últimos responsables, los políticos. Contaré muy escuetamente algunos ejemplos a seguir.
Recientemente visité Puerto de la Cruz en Tenerife y quedé gratamente sorprendido de la limpieza de sus calles. Ni un solo papel en el suelo. Admirado, pregunté al guía que nos acompañaba: ¿Cómo lo han conseguido? La respuesta no pudo ser más lógica: “Mire Vd., desde pequeñitos, en los colegios le enseñan a los niños a respetar y conservar los espacios públicos. Si Vd. ve un papel en el suelo, seguro que no lo ha tirado un isleño”
Días mas tarde, paseando por una playa de arenas volcánicas, comprobé como un pequeño grupo de niños de apenas tres años, acompañados de una profesora, recogían algunos, pocos, restos de sus juegos y meriendas y los depositaban en las papeleras.
En Florencia, ciudad admirable también en esto, visitada por muchos miles de turistas de muy variada procedencia y nivel de educación, han resuelto el tema colocando en todo su zona monumental unas grandes papeleras antivandálicas, mayormente de piedra “cada veinticinco metros”. Esas no las rompen, ni queman, ni vuelcan y… si a alguien se le ocurre algo similar, la multa (porque los “carabinieri” están muy presentes) es absolutamente disuasoria.
Por ultimo y brevemente relataré otra experiencia personal: En 1996 llegué a una fábrica en Castellón donde aun se permitía fumar en el puesto de trabajo. El suelo era un mosaico de colillas. Optamos por colocar un cenicero de considerables dimensiones en los lugares donde se concentraban los restos de cigarrillos. Colilla que aparecía, al día siguiente tenía su correspondiente plato hondo de barro relleno de arena. El ejemplo de los directivos y responsables de la empresa hizo el resto. Desaparecieron las colillas.
En definitiva, hay soluciones y son mas baratas que la reposición o limpieza de mobiliario urbano (muchos miles de euros al año que pagamos todos los gaditanos), casi todas estas expuestas a lo largo del artículo, pero queda una muy importante: involucrar a los ciudadanos a través de las asociaciones de barrio. En esta importante cuestión, toda colaboración es poca. Nos jugamos mucho.
miércoles, 28 de julio de 2010
Plaza de Carlos Díaz
Pincha para leer la noticia completa en La Voz de Cádiz. "Los vecinos de Muñoz Arenillas han perdido la confianza en el Ayuntamiento. A pesar de que en la pasada Junta de Gobierno local se anunciaba la adjudicación del contrato de la primera fase a la empresa Icano para el arreglo de la plaza Carlos Díaz, los habitantes del barrio volverán a concentrarse. Lo harán mañana jueves, a partir de las ocho de la tarde, para pedir que reanuden de forma inmediata las obras paralizadas desde hace diez meses. Ya lo hicieron el día 15, armados incluso con cacerolas para hacer ruido y ser escuchados. Junto a ellos también lo hicieron varios concejales de la oposición. El presidente del colectivo vecinal Francisco Moreno, se mostraba muy molesto ante el anuncio realizado por el Ayuntamiento porque, «nadie nos ha dicho nada ni nos ha avisado de que vayan a comenzar las obras a pesar de ser los primeros interesados en esto. Por eso vamos a volver a concentrarnos».
¿Cuándo estará a disposición de los vecinos de la zona esta plaza? ¿Por qué se hacen plazas nuevas y no mantenemos las existentes? ¿Dónde acudirán los niños a jugar en verano con un paseo colapsado de gente?
Esta Plaza nunca ha estado al cien por cien de operatividad. Desde su inauguración ha tenido diversas remodelaciones y por una causa u otra no se ha disfrutado de continuidad.
Lógico el hartazgo vecinal.
martes, 27 de julio de 2010
Cádiz y sus contenedores de basura
Algunos gaditanos aspiran a que su Ciudad sea algún día Patrimonio de la Humanidad. Hace poco el Ayuntamiento apoyaba publicamente esta ambición. Si Cádiz tiene una fortaleza ésa es su Casco Antiguo (al margen de la playa en verano). Los turistas y visitantes de la Ciudad admiran nuestro singular centro histórico plagado de plazas, casas señoriales, torres mirador y edificios de los siglos XVII y XVIII. Para conseguir una Ciudad cuidada y envidiable que sea admirada por todos aun nos queda mucho camino. Es cierto que hemos mejorado bastante en los últimos años pero no nos podemos conformar. Debemos seguir caminando.

viernes, 23 de julio de 2010
LAS DOS ESPAÑAS
“Españolito que vienes al mundo/ te guarde Dios/ una de las dos Españas/ ha de helarte el corazón.“ recitaba Antonio Machado en “Campos de Castilla”.
Parece que el tiempo, y sobre todo, las amargas experiencias sufridas por millones de españoles, no han pasado. Está claro que no aprendemos de las tristes lecciones recibidas. Desde que Antonio Machado escribiera esos verso en 1912 o la premonitoria obra, junto con su hermano Manuel, “El hombre que murió en la guerra”, terminada en 1935, según testimonio de Antonio, pero no estrenada en Madrid hasta 1941.
La relación entre los dos hermanos Machado es fiel reflejo de esta idea. Antonio, muerto en el exilio en Francia en 1939, comprometidamente republicano, y su hermano mayor, Manuel, declaradamente franquista. Ambos compartieron aficiones, experiencias, viajes, incluso una extensa obra común, hasta el estallido de la guerra civil, cuando pasaron a encarnar esas dos Españas a las que se refirió Antonio.
La II República, la Guerra Civil y los primeros años del franquismo, supusieron dolorosas experiencias para millones de españoles, pagadas en demasiados casos con la propia vida. Millones de españoles que, como Manuel y Antonio, no tenían nada el uno contra el otro, mas bien al contrario, eran familiares, amigos, personas pacificas y en cuyas vidas la política, no era mas que una cuestión muy secundaria.
De repente todo empezó a cambiar, los profesionales de la política de uno y otro signo se radicalizan en sus discursos, las distancias se hacen mayores, se etiquetan mutuamente con los más despreciables calificativos, se amenazan de muerte públicamente, incluso en el propio Parlamento, y… buscan descaradamente la división y el enfrentamiento de la sociedad española.
La situación económica se deteriora, sobre todo en medios rurales, al paralizarse la reforma agraria, las revueltas y huelgas generales revolucionarias se suceden, dando paso a trágicos episodios como la “Revolución de Asturias” de 1934, duramente reprimida por el Gobierno, Casas Viejas, la proclamación del Estado Catalán, el escándalo del estraperlo y, en definitiva, mas de mil trescientos muertos.
Esa radicalización de las posiciones políticas, que simultáneamente se produce en Europa con la aparición de los fascismos y nacionalismos en contraposición al comunismo y anarquismo, consiguen dividir a los españoles en dos bandos irreconciliables, arrastrados por los agitadores profesionales de todo signo. La consecuencia inmediata, que todos lamentamos y algunos, aun hoy, setenta años mas tarde, sufren y recuerdan, fue la Guerra Civil, triste y paradójica forma de llamar al enfrentamiento entre hermanos. Nadie puede considerarse vencedor de una contienda tan brutal y salvaje, nadie debería jamás remover las cenizas de una tragedia que costó la vida a tantos seres inocentes.
Muchos creímos superado para siempre ese lamentable capitulo de nuestra historia, muchos, como esos millones de compatriotas que hemos personificado en Manuel y Antonio Machado en 1936, éramos ajenos a la política y a los políticos, vivíamos nuestras vidas sin sospechar que estábamos siendo adoctrinados, manipulados, motivados por esa clase política que ya figura, tras la crisis económica y los casi cinco millones de españoles sin trabajo, como la mayor preocupación de la sociedad española.
Han despertado a la bestia con leyes que dividen a los ciudadanos, leyes que se sabía previamente y con absoluta certeza que iban a producir el enfrentamiento, que no se consensúan, se imponen, de una mitad a la otra, sin tener en cuenta el daño que producen y por si faltaba algo, se trata de restaurar los daños causados por la contienda a uno de los bandos, ignorando la Ley de Amnistía de 1977, reclamada insistentemente al grito de “AMNISTIA y LIBERTAD” por quienes ahora pretenden obviarla. Una ley tan general y amplia que puso en la calle a numerosos asesinos de ETA.
Situación económica lamentable, índices de pobreza desconocidos en nuestro país en treinta años, comedores sociales y albergues saturados, unos índices de educación y formación a la cola de los países europeos, y unos medios de comunicación abiertamente posicionados, son un caldo de cultivo ideal para que esos agitadores profesionales hagan su trabajo y consigan, una vez mas, la aparición de las dos Españas. No nos dejemos arrastrar, esta vez NO.


